D.J. RAYAO
El asunto va para tan largo que ya deriva en distintas expresiones del idioma para generaciones diferentes. Comenzó en "discotecas" de los 60' sucesoras de las fiestas “picoteo”, y aparece repotenciado para entretener “millennials" y "rumberos" de todos los sexos y tiempos, fanáticos de las noches a pesar de los cuentos de espantos y de bandidos al acecho.
Será por lo familiar para mucha
gente, pero los sonidos de deslizamientos de agujas gramofónicas sobre discos de vinilo,
aun atascados, hoy gozan de tolerancia histórica. Quizás allí está la
explicación de la tranquilidad con la que media población soporta cualquier
cantaleta, inclusive de tiranos con complejo de ilusionistas macabros, en plan
permanente de "tirar piedras y esconder la mano".
https://youtu.be/zM2TlK4RozM
El D.J. RAYAO usa el mote de
"Siglo XXI" y en sus saraos ostenta valentía falsa que toma de
innumerables anillos de seguridad, de agentes armados a su alrededor, y de dobles, en nóminas de mercenarios,
extranjeros mayormente. En ocasiones es
igualmente estrafalario como quien necesita que lo tomen en cuenta sin nada
interesante que ofrecer.
El artículo adosado forma parte de“SALDOS”,
segmento de la revista “Estamos en el Aire”, transmitida a las 4:30 de la
tarde, cada sábado, para el entretenimiento general a partir de saldos
que deja la actualidad local e internacional. En ensayo audiovisual a título de
catarsis del autor Josué D. Fernández A., a través de Radio Rumbos
670am.en Caracas, Venezuela, , para participación directa por los
teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, por Twitter, @jodofeal, https://www.youtube.com/user/fernandezjosue o
en https://comunicadorcorporativo.blogspot.com/
Para los del patio, los que permanecen
hasta el himno nacional, el premio llega con salario mínimo que nunca pasa de 3
dólares al mes, ya sumados los sucesivos aumentos por decreto y bonos, algunas
"misiones" todavía en pie, y las cajas CLAP sobre las que persisten
envidias de los extremadamente desfavorecidos, no obstante, las reducciones de contenido,
los alimentos vencidos y la sospechosa procedencia. Los desafortunados restantes escapan
del país por montones, y cambian el padecimiento de la tiranía por rechazos
xenófobos/racistas a la diáspora venezolana en el extranjero.
Entre las grandes calamidades
sociales se incluye la infección crónica con el virus de la conformidad, la
aceptación de lo inaceptable, de la moral que se acomoda a circunstancias del
minuto, las justificaciones de la existencia con dobleces, la aprobación de
mentiras por miedo a la verdad. Nada cuadra con la decencia de las mayorías
venezolanas que se enorgullecían de su pobreza y también de su honradez. La desesperación es colectiva, y
acogota hasta los pasivos por conveniencia que se preguntan de manera similar “En
que parará la cosa”, según lo recogía la orquesta de Billo Fròmeta, y su
cantante Cheo García, que cierran los saldos de este sábado.
Narración completa y
temas musicales editados, en grabación por:

Muy bueno tu escrito amigo, en pocas lineas reflejas absolutamente todo lo que acontece en una Venezuela tan destrozada !!!
ResponderEliminarEs una gran pena compartida...
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