CIMA DEL HORROR
Como experiencia de gente normal sin miedos en la
piel, el llegar a la cima del horror podría ser divertido tras conquistar la
parte mas alta de una noria o "gran rueda", y también la mayor
elevación de una "montaña rusa". Para anormales, el significado podría
ir atado al morbo placentero de causar daño a los otros, a juzgar por las
sonrisitas torcidas de verdugos, esbirros, y la categoría completa de
depredadores humanos en connivencia en toda satrapía.
En el aparte bajo, el integrante de reciente ingreso
es la dictadura venezolana comunista siglo XXI, o del socialismo real, de
acuerdo a veredictos públicos de numerosas democracias del mundo occidental, en
apoyo a sanciones decretadas por Estados Unidos. Una acción extraordinaria que ya recae, en mayor o menor grado, en Corea
del Norte, Irán, Siria y Cuba, condenados a restricciones similares anteriores,
además de Panamá y Nicaragua, en sus vaivenes despóticos.
No obstante,
después de tales nominaciones a esta suerte de particular "Cima del
horror", los aludidos continúan evadiendo rectificaciones y aperturas a las
libertades, pasando por alto cualquier vergüenza/castigo. En consecuencia, de momento, lo
único probable son horas adicionales de oscuridad, a menos que el camino recupere
brillo con acciones diferentes. En definitiva, para bien o mal“ se acabó el pan
de piquito y el de a locha también”, evocados por el salsero puertorriqueño Andy Montañez.
“Se acabó el pan de piquito y el de a locha también” perdura
como refrán popular, el cual quedó
registrado en crónicas del periodista Oscar Yánez, en su columna del “El
Universal”, pero hoy requiere traducción para los nacidos después de los 80's. El
significado de aceptación general es el de llegar a una situación extrema, en
la que es casi imposible volver atrás. Bueno, como ese pan de piquito que
desapareció de los estantes de las panaderías venezolanas, mucho antes de la escasez de harina.
En sentido distinto, la “Cima del Horror” es un caso
de extremismo superior del que se cuenta su larga estela de muertes, víctimas
de torturas, cárceles, fraudes electorales, y extensión del empobrecimiento a
las distintas clases sociales, excepto para el reducido grupo de corruptos que
asaltan riquezas de esfuerzos históricos ajenos o de obsequio de la
naturaleza. El ambiente repite la
oscuridad superlativa de cavernas o catacumbas, donde acechan inimaginables peligros.
Lo inevitable de las situaciones extremas es que
también se agotan y ceden a los cambios, como de una estación anual a otra,
para renovar procesos vitales de la existencia terrenal. Dentro de ese paisaje
encaja la “madrugada llanera” que interpreta don Mario Suárez, y la Rondalla Venezolana, para cerrar los
Saldos de esta tarde. Hasta el próximo sábado.
Narración completa y temas musicales
editados, en grabación por:

Como de costumbre amigo interesante tu reflexion, comentas lo9 de la cima del horror,rememoras el pan de piquito, recuerdas a Oscar Yanez, para terminar con la cruel realidad de quienes estan sometidos a las torturas de los esbirros del regimen de Maduro.
ResponderEliminarA partir de ahora eres la madrina oficial de este Blog, con la responsabilidad de ampliar lo escrito, como lo hiciste hoy de manera excepcional. Abrazos
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