“AGUA-CERO”
Cuando la suma de agua más agua da cero,
algo irregular estará ocurriendo bajo el territorio afectado por esa rara
operación aritmética. Aunque la lluvia siempre baja del cielo como supuesta
bendición, el ser humano tiene momentos en que la observa de manera
opuesta, casi siempre por previsiones ignoradas, o imprevisiones que es lo
mismo, luego causantes de lamentos al sentir que las nubes revientan de truenos
y centellas, para ahogar buenos pronósticos.
El compositor marabino Luis Guillermo
Sánchez, quizás jamás imaginaria que la letra de su vals
"lluvia" y las “sombras de una tarde” terminaría corta con la
oscuridad de miles de noches de la tiranía que azotaría a su tierra natal, en
aguacero despiadado de muertes, persecuciones, derroches para otros y miserias
hacia adentro. La estrofa va por cuenta de Lila Morillo, para terminar con fe
en el porvenir, mientras despedimos la sección de hoy. BUENAS TARDES.
El artículo adosado forma parte de“SALDOS”, segmento de la revista
“Estamos en el Aire”, transmitida a las
4:30 de la tarde, cada sábado, para el
entretenimiento general a partir de saldos que deja la actualidad local e
internacional En ensayo audiovisual a título de catarsis del autor Josué D.
Fernández A., a través de Radio Rumbos 670am.en Caracas, Venezuela, ,
para participación directa por los
teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, por Twitter, @jodofeal, https://youtu.be/6FfX8H__F8E o
En lugares como Venezuela, por ejemplo,
el "agua-cero" surge al comprobar
que la lluvia llena embalses, pero el líquido se pierde por tuberías de
distribución tiradas al abandono, a la par de máquinas de bombeo paralizadas
por falta de energía, dentro de la indolencia del régimen instalado dos décadas
atrás. El caso resulta peor en zonas populares por bloqueos de desagües
públicos, sedimentación e inundaciones inmediatas, a causa de carencias de mantenimiento que
evitarían tragedias repetidas años tras años.
La calamidad de la falta y sobra a la vez
del agua de la lluvia, agregada a la ausencia de electricidad, ha adquirido
rango de desastre en el estado Zulia, precisamente en la cuna de la
riqueza petrolera y del famoso rayo del Catatumbo, que tanto orgullo han
brindado a los allí nacidos. Para la gente de Maracaibo va de seguida la
oración a la "chinita" a cargo de Lila Morillo, en tema de Chelique
Sarabia.
Para completar la onda religiosa habría
que añadir a la oración a "la chinita" o virgen de Chiquinquirá,
las alabanzas a san Isidro labrador que "quita el agua y pone el
sol", cuyo nacimiento, por cierto, es recordado con verbena la semana entrante en
Madrid; o a santa Bárbara bendita, de la que muchos se acuerdan en
tempestades de truenos; y así, con todos estos santos, aumentar la protección
contra el "agua-cero".
Todo pareciera indicar que, en sentido
general, incluyendo los milagros, la
reparación de los daños hechos a Venezuela en este renglón únicamente, según
opinión de expertos, tomaría hasta el 2030. De momento, el recoger la basura de
la calle, limpiar el frente de las casas, ahorrar agua y luz, por parte de cada
quien, seguramente acortaría esa fecha si fuera acompañada de la elección de
gente honesta y responsable para dirigir al país, al llegar una nueva ocasión.

Narración completa y temas
musicales editados, en grabación por:

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