LUCES DE EMERGENCIA
Andando
en coche por un camino de cuidado, una señal clara de alarma es sentir que
alguna de las ruedas comienza a patinar en el vacío, y es inmediata la dificultad
para seguir avanzando. Es obvio que no hará falta un aviso luminoso para
indicar que algo va muy mal, y por lo que
habrá que tomar urgentes medidas para salir de ese atolladero, con la
ayuda de cualquier cantidad de brazos en
la cercanía del percance.
Sin
embargo, en situaciones de oscuridad como la de la prolongada noche de la
dictadura venezolana, quizás sí se precise de inmensas pantallas iluminadas, en
especial hacia adentro del territorio, para sacar de la somnolencia a quienes
aun ignoran la gravedad de su situación, como pasajeros de ese mismo vehículo
accidentado. En momentos críticos nadie está por fuera de la solución, y menos
si su misma vida está comprometida en el resultado final.
La
primera acción de los ocupantes del transporte atollado, es la de bajarse de la
unidad para rebajar la carga, y la siguiente es la de sumar fuerza desde afuera, para empujar con
la mayor eficiencia posible. También canta "el puma" José Luis
Rodríguez, que "juntos podemos llegar a donde jamás hemos ido"...
"Agarrarse de
las manos para llegar a donde jamás hemos ido" es llamado para dejar atrás conformismos, "facilismos", y de arriesgarse a
vencer los obstáculos del camino, en plan de la lucha permanente que
enorgullece, en vez de la claudicación que ocasiona profunda vergüenza. Es
combatir a los comerciantes de la miseria, aunque se disfracen de bienhechores.

La
oración del tabaco por la folclorista venezolana María Rodríguez, tal vez envuelva
en el mismo fogonazo alguna cordura para malogrados por supercherías, y así
logren incorporarse a la sanación de
espantos de su tierra, y a la admirable gente embragetada en la solución del
problema. Hasta aquí el saldo de este sábado. Nos vemos.


https://youtu.be/GKsdkzxnrJo o en www.comunicadorcorporativo.blogspot.com
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