La
sensación de estar perdido es tan angustiante, insoportable, que una de las
herramientas de localización en el espacio de
mayor uso por cualquier humano, desde su aparición, ha sido el
"G.P.S." Con tales iniciales
se identifica al Sistema de Posicionamiento Global, que ha reducido a cifra muy
baja el número de despistados en el mundo, los cuales ahora se perderían por
extrema ignorancia, sospechoso simple gusto, o por total idiotez. En el pasado,
con origen probable en tradiciones rurales, era popular una especie de estribillo
infantil que, a falta de brújula para orientaciones rudimentarias, se
preguntaba y respondía a la vez, ¿A
dónde va el barco?..p'a San Mateo... ¿Quién lo gobierna?... cachucha 'e peo...
El
juego quedó como referencia hasta hoy, pero como señal de incertidumbre sobre
destinos colectivos en manos de pocos, especialmente de tiranos, o de mediocres
gobernantes, completamente sordos a
diagnósticos y prescripciones especializadas para rectificar rumbos, en
las pantallas gigantes de la opinión pública, suerte de sustitutas de "G.P.S." para evitar dolorosos
extravíos masivos. En escenario de probabilidades con variables como las ya mencionadas,
el barco del cuento difícilmente
atracará en San Mateo, ni en ningún otro
puerto seguro, y su opción inevitable sería la del "Titanic", también
sin "G.P.S." hace más de un siglo, mientras esta vez tocaría la
orquesta de la "anc" con su nuevo director, una desafinada partitura
en remedo de son cubano.
Para
"experiencias mayores" de hoy y la preservación de la audiencia,
mucho mejor sería escuchar a Celine Dionne, con un fragmento del tema de la
película del Titanic.
Incierta
es igualmente la llegada a salvo del
barco que salió para San Mateo, y equivocó el destino durante su travesía
desorientada por 18 años. La irresponsabilidad del capitán, no ameritaría
explicaciones porque sus resultados están a la vista. El nombre quizás le
vendría de la volatilidad con la cual esconde su autoridad, bajo designios del
componente armado, de fracciones que le disputan el mando, y de la injerencia
continuada del castro comunismo cubano.
En
lo concerniente al equivalente de la palabra que denota el estado de ciertos borrachos y de borracheras, y de líos
armados, en especial de estos últimos, ese capitán de la cachucha, por propia
cuenta y riesgo, se ha metido en el callejón inflacionario progresivo de mayor
gravedad; en el encarcelamiento de cualquiera con ideas opuestas; el rechazo de
la comunidad internacional; la acumulación de ilícitos que terminan en
sanciones de organismos y países extranjeros; eventos electorales e
instituciones fuera de las previsiones constitucionales, y una descalificación
general para ejercer el puesto de comando.
Otro
sinónimo se referiría a los resultados de camorras, en los cuales se involucran
de manera pendenciera algunos personajes, que dejan huella en insultos
reiterados, descalificaciones, particularmente de jefes de estado y acreditadas
instituciones mundiales que pudieran brindar
ayudas o sugerencias para resolver problemas críticos de la falta de rumbo del
barco a la deriva.
De
la oportunidad perdida por cerca de dos décadas, con la tragedia a la que ha
arrastrado a una nación entera, solo quedaría por ahora la esperanza y el
consuelo de que “todo tiene su final”, tal cual lo cantaba Héctor Lavoe.
Volveremos en una semana, Dios mediante…
El artículo
adosado forma parte de “Experiencias Mayores”, encartado del programa “Estamos
en el Aire”, a las 4:30 de la tarde, cada sábado. Breve espacio editorial
ligero, canal de catarsis del desconcierto de su autor, con música a propósito
del asunto que trata, entrevista y gotas
de humor. Por
http://www.radiorumbos670am.com.ve/, en cuya discusión los interesados pueden
tomar parte por los teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, o mediante
mensajes directos por Twitter, a Josué Fernández, @jodofeal, por canal personal
de YouTube, o aquí en www.comunicadorcorporativo.blogspot.com


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