“COTUFAS PLUS”
El padecimiento se profundiza
en Venezuela, y mientras unos perecen por vacíos de decisiones que prorrogan faltas
de alimentos y medicinas, otros descubren que la indolencia que se saciaba de
cotufas y gaseosa, en la tranquilidad de una butaca, ya no les evade de la
trama desgarradora y desgastadora del peor "reality show" que alguna vez
imaginarían. A cámara lenta se repite siempre un señuelo de diálogo, la
zanahoria por delante en unas elecciones sin libertades, y apariciones bufas de
títeres de hule, los cuales se inflan con fondos mal habidos, para cerrar con
añadidas tracalerías el círculo de la farsa del régimen.
Se ha hecho costumbre
que las taquillas de cualquier despacho oficial, desde el palacio presidencial
para abajo, en vez de ofrecer los servicios que exige el interés colectivo, se utilicen
preferentemente para entregar guiones, vestuarios, combos de
supervivencia, a nóminas de relleno que
aplaudirán a los cabecillas de la tiranía y sus cómplices, marcharán por calles
y plazas gritando el amor por los déspotas, y hasta dispararían armas de fuego
contra sus propios hermanos, como cierre de alguna función, si la cobardía y el culillo de la
tiranía así lo ordenara.
Agotado el pan de cada
día o fuera del alcance de la mayoría, lo que va quedando es teatro, pero con
salas vacías, pues solo convence a quien lo paga, a quien lo cobra, y deja al
pueblo por fuera con el canto de “puro teatro”, como lo hizo “La Lupe”:


Existen registros
históricos del poder ritual de las cotufas, especie de “Cotufa Plus” desde
antes de la colonia en países latinoamericanos, quizás con créditos superiores por
antigüedad y ámbito alcanzado al de “Rompe Saragüey” de Héctor Lavoe, en el tema musical que
cierra este espacio.
Audio completo del suplemento "Experiencias Mayores", en
la voz del autor, Josué D. Fernández en:
https://youtu.be/U1Y9NJTUvUk




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