SANCOCHOS
El sancocho es un compuesto
nutritivo que se sirve en muchos países de América Latina, y que
solo tiene de singular ese modo que le otorga la Real Academia Española
(RAE), al presentar el vocablo en su diccionario. En realidad, con diferencias
“sustantivas” en significado, sin considerar su parecido con “salcocho”, la
palabra es usada en Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua,
Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela. Sin embargo, aunque el
nombre también es conocido en Cuba, allí se usa como despectivo, como comida
mal preparada, insulsa, pobre en ingredientes, e incluso así se tildan los
desechos que se utilizan como alimento para cerdos.
Así, lo más
parecido en Latino-américa a la invitación a preparar y comer sancocho, se
ilustra hoy en las proposiciones ambiguas de diálogo con la dictadura anclada
en Venezuela desde hace 20 años, movida por cerebros con ideas fijas de
perpetuidad en el poder, según aliento comunista cubano, de rusos y chinos,
coros uruguayos, nicaragüenses, bolivianos y hasta mexicanos, junto con otros
voceros desinformados o de extraña buena fe. Como los sancochos latinoamericanos
carentes de receta única, así serían igualmente esos llamamientos a conversar
sin condiciones -o ingredientes específicos para mantener el símil
gastronómico-, entre la parte dominante de afilados colmillos, y la contraparte
simplemente empeñada en liberarse del yugo.
El daño del diálogo-sancocho acumula los crímenes políticos de Óscar Pérez, Fernando Albán, y del capitán de corbeta Rafael Acosta, ocurridos en los 18 meses anteriores. Tiempo mucho menor que el malgastado, excepto por el alto costo acarreado, por el mediador José Luis Rodríguez Zapatero, quien se jacta de haber visitado a la nación sudamericana en 37 ocasiones durante los últimos cuatro años, con saldos de importancia quizás, únicamente que en cuentas bancarias de paraísos fiscales.
Por ahora, las conversaciones
con la dictadura tan solo dejan ver el crecimiento de desafueros, la usurpación
continuada del poder, y la represión con cárcel, armas de torturas y
muertes. Los diálogos por fuera de patrones conocidos y los sancochos de fórmulas
extrañas tienen coincidencias con el preparado de “güesito”, descrito en
la canción merengue de FEDERICO GAERSTE, nacido en Puerto Cabello, a cargo de
Alfredo Sadel para cerrar por hoy. Regresamos en una semana.
Narración completa y temas musicales editados, en
grabación por:

El artículo adosado forma parte de“SALDOS”,
segmento de la revista “Estamos en el Aire”, transmitida a las 4:30 de la
tarde, cada sábado, para el entretenimiento general a partir de saldos
que deja la actualidad local e internacional En ensayo audiovisual a título de
catarsis del autor Josué D. Fernández A., a través de Radio Rumbos
670am.en Caracas, Venezuela, , para participación directa por los
teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, por Twitter, @jodofeal, https://www.youtube.com/user/fernandezjosue o
en https://comunicadorcorporativo.blogspot.com/
Interesante la referencia al sancocho, nunca me lo hubiera imaginado, pero cuadra muy bien en tu analisis. Felicitaciones amigo !!!
ResponderEliminarGracias por celebrarlo querida Regina. Disfruto un montón buscando analogías poco comunes. Abrazos.
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