“Cenizos Ciber-Espaciales”
Se trata del nombre que habría ganado una agrupación que
opera desde cualquier lugar, favorecida por la expansión de la globalización, de
tecnologías y redes sociales, pero cuya finalidad supondría la desunión de
naciones, y el malestar de la humanidad, con enredos, desprestigios,
conspiraciones y denuncias falsas. Quienes utilizarían a “Cenizos
Ciber-Espaciales” esperarían grandes beneficios de ese apoyo, aunque bien sabrían que en el
mediano y largo plazo les caerán calamidades y malas estrellas a ambas partes.
En el diccionario de la Real Academia Española está escrito, que el “Cenizo” es
el tipo de gente que “tiene mala suerte o la trae a los
demás”. En criollo son los llamados “empavados” y “pavosos”. De hecho, los
cabecillas visibles de esa presumida agrupación internacional están fichados
como malhechores perseguidos por tribunales, ya se hallan en cárceles, son adictos
del refugio diplomático forzado, o son objeto de vetos y repudios por los
gobiernos e instituciones de países libres.
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Amuletos antivirus de muy vieja generación, quizás útiles mientras tanto, contra ataques de "Cenizos Ciber-Espaciales" |
El conflicto creado por independentistas en la región
española de Cataluña, permitió registros para calibrar una nueva acción de “Cenizos
Ciber-Espaciales”, esta vez tomando
partido por la desestabilización de España y de la Unión Europea en su conjunto,
con la fórmula del descrédito a sus autoridades nacidas del voto popular
democrático. Antes le toco a Estados Unidos en las elecciones presidenciales, a
través de ataques contra Hilary Clinton para favorecer la potencial amenaza
de Donald Trump, originados en Rusia supuestamente. En el asunto de Donald
Trump, ahora mismo, el Fiscal General elegido con su anuencia, ante la Cámara
de Representantes ha hecho declaraciones contradictorias, las cuales permitirían
creer que algo obscuro sí se tramó con Rusia. En tales circunstancias, mientras
se aclaren las cosas, para observadores aparentemente salvos a distancia, vendría mejor disfrutar de la
danza ucraniana Kazachok, que comúnmente se asocia a la tierra de Vladimir Putin,
y que sigue en versión del cuarteto ruso “Kalinka”.
Del lado opuesto a las acciones atribuidas a “Cenizos
Ciber-Espaciales”, a mediados de semana fue la primera ministra británica, la
conservadora Theresa May,
quien acusó directamente al presidente Putin,
de entrometerse en elecciones de otros países
y de apoyar ataques cibernéticos, además de divulgar “noticias falsas”. “Sabemos lo que está haciendo… usted subestima
la capacidad de recuperación de nuestras democracias, la atracción perdurable
de las sociedades libres y abiertas, y el compromiso de las naciones
occidentales con las alianzas que nos unen”, dijo May.

En otro capítulo de la trama o de la conspiración tecnológica
globalizada, escándalos más grandes tendrían en el centro a Julián
Assange, australiano, programador,
“ciberactivista”, periodista, fundador, editor y portavoz del sitio web WikiLeaks.
Pero también con prontuario de acusaciones por delitos de violación, abusos
sexuales y coacción, en Suecia, y consiguientes órdenes de arresto y
extradición, y de asilado en la embajada de Ecuador en Inglaterra para evitar
enfrentar esos cargos. El expresidente Rafael Correa, quien defendió ese asilo,
ahora es objeto de pésima suerte con denuncias de corrupción en su propio país.
Precisamente WikiLeaks y el hijo de Donald Trump, que repite su nombre, mantendrían
correspondencia secreta a través de Twitter desde hace meses, de acuerdo con
mensajes publicados este 13 de noviembre por el medio estadounidense “The
Atlantic”. La información revela, que al hijo del presidente se le presionaba
para que compartiera una diversidad de información como noticias sobre la ex
candidata Hillary Clinton, datos robados de la campaña de la demócrata o la
declaración de impuestos de su padre. Los mensajes al junior Donald Trump, se
parecerían en su desenlace a aquellas cartas desgraciadas que envió “Soledad”,
al decir del tema musical compuesto por Enrique Hidalgo, e interpretada por
Gualberto Ibarreto.
El tema escuchado se presta asimismo para atenuar con sabor
criollo la amargura por la confabulación que orquestaría “Cenizos
Ciber-Espaciales” en
alianza tenebrosa con el régimen
venezolano, quizás por influencia de sus tutores de la dictadura comunista
cubana. Territorio de piratas cibernautas ya sumaría otro añadido a las
tragedias que afectan a Venezuela con severos riesgos de salud, alimentación y
delincuencia, unidos a eventuales embargos de reservas monetarias, propiedades
y ganancias en el extranjero; un paquete tremendo de la peor de las malas
suertes para el pueblo entero, como se esperaría en presencia de cenizos.
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, colgaría alrededor
de 40.000 tuits apoyando a la elite independentista catalana; mientras que el
exanalista de la NSA, Edward Snowden, con residencia en Rusia hasta 2020,
tuitearía o retuitearía 8.198 mensajes. Venezuela aparece en el rastreo
correspondiente de esos mensajes como base de lanzamiento de réplicas y repeticiones
de muchos de ellos. La guinda del desaguisado la pone el desvió de fondos
públicos venezolanos para financiar ilegalmente a Pablo Iglesias, en sus
andanzas contra toda institucionalidad vigente en España. Sin amuletos que
protejan del dominio perverso como fin de bandas de cibernautas,
afortunadamente por sus propias pisadas criminales en el ciberespacio, es que terminarían
delatados esos delincuentes.




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