PIES ATADOS
De juego infantil a tragedia de adulto mide el trayecto que
va de la sana diversión a una situación embarazosa, por la que atravesaría
cualquier persona, que se encontrara de repente de pies atados. Es más
frecuente sin embargo el escuchar las quejas de las manos atadas, lo cual
impediría tomar ciertas decisiones inevitables. No obstante, tal vez resulte
peor estar atado de pies, como en el caso extremo del peligro de fallecer
ahogado en el agua, y solo quedaría agitar las manos todavía libres en
busca de socorro, mientras las extremidades inferiores no responderían por
nudos de un calambre, el estrangulamiento por algas, o la fuerza de alguna
corriente que las atraparía para hundirlas en el fondo.
Otra categoría de pies atados se halla en remanentes de cadenas de disparates y errores, cuyos eslabones terminan como cepos de ambas piernas para hacer tambalear al sujeto al principio, y finalmente arrastrarle a las catacumbas. En medio de un proceso con semejanzas a las descritas se encontraría en este momento el usurpador castro-comunista-cubano a cargo de Venezuela, con manos aún batientes para el repele de malas jugadas, en vez de usarlas para pedir auxilio como cualquiera en trance de perecer ahogado.
Congelamiento de fondos provenientes de la corrupción, impedimentos para huir a destinos cómplices, sanciones por ofrecer oxígeno al régimen, cierre de mercados para la mermada producción petrolera, aparentemente habrían sido pocas medidas directas para apretar las ataduras de pies de quienes se niegan a devolver libertades al pueblo venezolano. Cerrados además casi todos los financiamientos legales, ya es comentario y sospecha general la posible existencia de otras fuentes oculta de dinero proveniente de actividades ilícitas. Del lado opositor, ambiciones y luchas de poder de cara a un supuesto renacer democrático aparecerían en estos instantes como grandes obstáculos para la derrota definitiva de la dictadura.
Los pies atados, de unos y otros alargando el conflicto, terminarían colgados
de vergüenza en la guaya tensada de un tercer yugo que tomaría silenciosa ventaja
sobre el inútil desgaste actual. Quedaría la
nostalgia de los días de libertad.
“Va, piensero”, Ve pensamiento, en traducción literal, titula el tercer
acto de la ópera “Nabuco” de Giuseppe Verdi, con base en el Salmo 137. Se trata
del coro de esclavos judíos que expresan “Oh patria mía tan hermosa y perdida”.
Luego lo dirían igual los italianos durante dominio austríaco. Con segmento de
“Libertad” de Nana Mouskouri llegan al final los Saldos de esta
tarde.
Narración completa y temas musicales editados, en
grabación por:
El artículo adosado forma parte de“SALDOS”,
segmento de la revista “Estamos en el Aire”, transmitida a las 4:30 de la
tarde, cada sábado, para el entretenimiento general a partir de saldos
que deja la actualidad local e internacional En ensayo audiovisual a título de
catarsis del autor Josué D. Fernández A., a través de Radio Rumbos
670am.en Caracas, Venezuela, , para participación directa por los
teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, por Twitter, @jodofeal, https://www.youtube.com/user/fernandezjosue o
en https://comunicadorcorporativo.blogspot.com/
Magistral tu comentario Josue, me gusto mucho !!!. Como siempre lo voy a publicar. Que sigan tus exitos. Un abrazo.
ResponderEliminarCon lectores así da gusto esmerarse. Gracias.
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