¿LATINOS FLEMÁTICOS?

El tema del “hombre nuevo”, gastado cliché de las revoluciones comunistas, término del que se desprendieron días atrás en la Constitución Cubana, pero destinada de manera invariable al control social, vendría al caso con la censura a Justo Brito y Juan Tabares, porque revelaría la promoción oficial abierta y descarada de la requerida sumisión del pueblo, forzada condición flemática conveniente al régimen, para imponer la esclavitud Siglo XXI.
Ampliaciones de los lamentables estragos se conocieron esta semana en el Índice Global de Esclavitud 2018, de la Walk Free Foundation de Australia, donde se define la esclavitud como una “situación de explotación a la que una persona no puede negarse debido a amenazas, violencia, coerción, abuso de poder o engaño”.
En
el “Índice Global de Esclavitud 2018 se cuenta que 174.000 personas sufren esa situación en
territorio venezolano con una tasa de 5,6 por cada 1.000 habitantes. Proporción
similar a la de Haití, donde unas 59.000 personas serían víctimas de dicho
flagelo. A las incidencias de esclavitud moderna, también se suman República
Dominicana, Cuba y Honduras, a pesar de que sus números no alcanzan las cifras
de Venezuela”.
Ahora
habría que decirle adiós al mito de
Justo Brito y Juan Tabares, o de Florentino que no se amilanó ni con el
propio diablo, aunque ellos cobrarían supuestamente vida temporal con la
explosión popular o sacudón conocido con el nombre de “caracazo”, del 27 de
febrero al 8 de marzo de 1989. Sin muchos respiros en las condiciones peores de
la actualidad, va en son nostálgico el poema de los dos personajes de pelo en
pecho, como se le escuchó al “Tricolor de Venezuela”, Víctor Morillo, fallecido en 2016. De la increíble e inducida
“flema latina”, siguen comentarios luego…
Lo
cierto es que por selección natural, exterminios de clases, o disuasión a la
fuerza desde distintos flancos, por cansancio o vejez, resulta evidente la aniquilación de los seres
dispuestos a jugarse la vida por desaires o percibidas ofensas, en el país
gobernado por Nicolás Maduro que no solo se destaca por ser la nación con la
inflación más alta del mundo y los salarios más bajos de la región, sino igualmente
por ser uno de los que mantiene en vigencia la esclavitud.
Parece
que una emergente corriente de latinos flemáticos anti natura se habría instalado en el
territorio bolivariano, donde se hace visible la tolerancia e imperturbabilidad por
la falta continuada de luz, de servicios telefónicos y de conexiones a Internet
por robos de cables e incapacidad para detener actos de vandalismo, y a lo que hay
que añadir la proliferación de moscas y demás transmisores de enfermedades en
las calles que sufren por semanas el abandono de la basura urbana sin
recolección, y se agravan epidemias por falta de medicinas y alimentación
deficitaria. Los latinos flemáticos sí tendrían a su cargo a otros gobiernos de la zona, entre ellos Bolivia, Ecuador, Nicaragua,
Uruguay en veremos, y el añadido reciente de México, quienes prefieren lavarse
las manos ante la tremenda crisis humanitaria que envuelve a Venezuela.
De
década anterior a la del furor de la película Doña Barbara, en Europa se
escuchaba “No hay novedad”, en España en respuesta a la señora Baronesa; y en
Francia a la “Tout va trés bien Mme. la Marquise”, reproducida de seguida en
versión española de la radio orquesta Topolino. Chao.
Audio completo del suplemento
"Experiencias Mayores", en la voz del autor, Josué D. Fernández
El artículo adosado forma parte de
“Experiencias Mayores”, encartado del programa “Estamos en el Aire”, a las 4:30
de la tarde, cada sábado. Breve espacio editorial ligero, canal de catarsis del
desconcierto de su autor, con música a propósito del asunto que trata,
entrevista y gotas de humor. Por http://www.radiorumbos670am.com.ve/, en
cuya discusión los interesados pueden tomar parte por los teléfonos +58 212
284.04.94 y 285.27.35, o mediante mensajes directos por Twitter, a Josué
Fernández, @jodofeal, por canal personal de YouTube, o aquí en www.comunicadorcorporativo.blogspot.com
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