REÍR POR NO LLORAR
El inquietante enunciado
de “Reír por no Llorar” repite la letanía desesperada de la mayoría de la
población venezolana, para sobrevivir a la avalancha de disparates que se le
vienen encima a cada hora, debido a encadenados intentos del régimen por
extender su agonía con emboscadas, represión y medidas dictatoriales. La
“Declaración de Lima de mediados de
semana, expresó que Venezuela "ya no es una democracia” -o sea lo opuesto, una tiranía según el decir criollo-.
Ha sido un nuevo pregón, pero en voz muy alta, que se suma a calificadas denuncias de afuera y de adentro. Resalta igualmente la constante protesta de la legítima fiscal general de la república, Luisa Ortega Díaz, cuyo cargo ha sido usurpado por mandato
grotesco y acciones tiránicas de una Asamblea Nacional Constituyente nacida del fraude. Para aumentar la ofensa a la ciudadanía, con apoyo militar, de madrugada también ha sido violentado el recinto del palacio federal, donde se reúnen los miembros del poder legislativo, unicameral, electos en votación popular en diciembre de 2015, y en funciones hasta 2021. Así mismo, en más acciones irrespetuosas y hasta cómicas, en contrabando en baúles de automóviles se trata de colar a funcionarios de origen bastardo; y el recurso de entrar por las ventanas sería arma declarada de encumbrados oficialistas, con descaro, sin ninguna vergüenza, aún en países extranjeros.

Mientras tanto, la
angustia crece igualmente desde la guarida del gobierno con arrebatos de visible
demencia ocasionados por disposiciones regulativas del departamento de estado
norteamericano, junto a países de la comunidad europea y algunos
latinoamericanos. Están desconcertados
ante la congelación en el extranjero de propiedades y abultados depósitos
bancarios, anulaciones de visas y hasta expulsión de embajadores. La ridícula respuesta por los momentos, es la
de repartir la famosa réplica de la espada de Bolívar, una valiosa joya
convertida en condecoración bolivariana, que ha sido entregada a sanguinarios
dictadores, y ahora también en desagravio a nativos repudiados afuera por su vinculación con
delitos de estado.
Ha sido un nuevo pregón, pero en voz muy alta, que se suma a calificadas denuncias de afuera y de adentro. Resalta igualmente la constante protesta de la legítima fiscal general de la república, Luisa Ortega Díaz, cuyo cargo ha sido usurpado por mandato
grotesco y acciones tiránicas de una Asamblea Nacional Constituyente nacida del fraude. Para aumentar la ofensa a la ciudadanía, con apoyo militar, de madrugada también ha sido violentado el recinto del palacio federal, donde se reúnen los miembros del poder legislativo, unicameral, electos en votación popular en diciembre de 2015, y en funciones hasta 2021. Así mismo, en más acciones irrespetuosas y hasta cómicas, en contrabando en baúles de automóviles se trata de colar a funcionarios de origen bastardo; y el recurso de entrar por las ventanas sería arma declarada de encumbrados oficialistas, con descaro, sin ninguna vergüenza, aún en países extranjeros.

Acontecimientos
repetidos en pocas semanas, los cuales podrían advertir la urgencia de “Reír por no llorar” de forma
voluntaria, antes de que se haga obligatorio por
imposición de tribunales militares o bajo las fuerzas de sus gendarmes.
En esa onda de “reír por
no llorar”, a falta de medidas más serias, ya ensayadas de toda clase y sin
éxito en los últimos dieciocho años, quizás proceda cambiar de rumbo hacia
terapias alternativas aun sin probar, que asomarían por azar en esta fecha de
recuerdos de natalicios famosos el 8 de agosto, del venezolano Simón Díaz,
compositor del “Caballo Viejo entre
miles de obras musicales; y del 12 del súper
célebre mexicano Mario Moreno Cantinflas.

Para suavizar ese rudo
panorama de locos inducidos y de los locos contagiados, en esta materia sí
aplica la muletilla “de lado y lado”, un refugio podría estar, por
ejemplo, en el canto benévolo a la
locura, en poema sobre fantasías mentales incurables, como aparece en YouTube (https://www.youtube.com/watch?v=YHQzmBRwVUk). Allí,
Cecilia Todd y el propio
Simón Díaz, interpretan la tonada escrita al alimón con el poeta mayor Aquiles
Nazoa, titulada “El Loco Juan Carabina”.
Con la ayuda de todos, desde cualquier rincón, habría que
evitar que los venezolanos, empujados por desalmados opresores, sigan
muriendo en las manifestaciones de calles, y caigan vencidos en el oscuro túnel
de la supresión de libertades, en la antesala de un manicomio del tamaño del país entero.
De otro lado, Mario Moreno Cantinflas, quien tendría hoy 106
años, con ojos puestos sobre miserias
colectivas, dejó dosis de claridad
para horas de desconcierto, que vale
repetir, al menos parcialmente… Para ubicarse en el terreno que toca, se
preguntó “Tengo una duda: ¿está todo muy caro o es que yo soy pobre?” (RISAS)
Luego pasaría a sentenciar que “El mundo
debería reírse más pero después de haber comido”… (RISAS DE NUEVO) “El humor
es cosa sería y la seriedad es una cosa que hay que tomar con humor”… (RISAS) “El poder político es simplemente el poder
organizado de una clase para oprimir a otra”… (ES UNA TRAGEDIA) “Yo amo,
tú amas, él ama, nosotros amamos, ustedes aman, ellos aman. ¡Ojalá no fuese conjugación sino
realidad!”.
El
artículo adosado forma parte de “Experiencias Mayores”, suplemento en el
programa “Estamos en el Aire”, a las 4:30 de la tarde, cada sábado, por
http://www.radiorumbos670am.com.ve/, en cuya discusión los interesados pueden
tomar parte por los teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, o mediante mensajes
directos por Twitter, a Josué Fernández, @jodofeal, o aquí en www.comunicadorcorporativo.blogspot.com
"Reír para no llorar", frase muy utilizada por los venezolanos para, de alguna manera, pretender ponerle una barrera a los problemas. Mi mamá la complementaba con otra frase, posiblemente tomada de alguna canción, que decía: "cuando más triste estoy una sonrisa doy y el mundo ignora mi honda pena..." Saludos hermano.
ResponderEliminarHermano gracias por añadir tu comentario. Traer a la mente los recuerdos de tu mamá, me trasladó a nuestro "puerto" ahora tan viejo y lejos como aquél que salió de la nostalgia de Italo. Abrazos.
ResponderEliminar