“NUESTRO BALANCE”, por Josué D. Fernández (*)
Aunque resultara inútil otra vez ─ya anunciado un pre-diálogo con cierta formalidad pero con credibilidad en suspenso─, sentarnos a conversar serenamente probablemente será por muchos años lo único que podría despejar horizontes en Venezuela. Más que nunca, es imperativo echar un vistazo a todo aquello que podamos rescatar, como socios arruinados, sin rencor. Convertido en “coaching ontológico” de bajo costo, vendrían de perlas algunas estrofas del tango argentino
“Nuestro Balance”, primera pieza en ese ardoroso género escrita en 1965 por “Cholo Novarro”,
Muy lamentable además, “Mi corazón se abrió de par en
par...” en la última línea de la letra de esa
La gráfica emocional descrita anteriormente desborda el aguante del llanto de parientes, amigos y otros allegados, que sienten esas despedidas en duelos intermitentes, cada vez más solitarios en apariencia. Una triste realidad “que desde el gobierno parece inexistente pero que no pasa inadvertida en el ámbito internacional”, se expresa en la contratapa del libro que ya circula en el exterior en edición del Center for Democracy and Development in the Américas. La desdicha que describe la obra, también poco a poco gana la comprensión de la comunidad mundial.

En el vistazo que hay que echar a todo aquello que podamos rescatar,
es necesario enfocar con prioridad la convivencia de la
gente de arriba y de
abajo; la recompensa explícita a la buena conducta y el castigo aleccionador a
los maleantes donde quiera que se encuentren, como manera básica de eliminar sospechas
de cualquier tipo de emboscadas. En ese proceso pronto aparecería el acuerdo agrupador
de una sola cara, sin desviaciones ideológicas o prácticas que despierten
sospechas, y con garantías de que habrá convenios
de acero para honrar obligaciones domésticas y foráneas.
Un ejemplo del beneficio del cambio
al que se aspira aparece en testimonios recopilados igualmente en “La Voz de la Diáspora Venezolana”, al
indicar que la emigración detectada no
puede calificarse como “fuga” sino como “circulación de cerebros” , creación de redes y nexos, que sin duda
potenciarán el desarrollo futuro y enriquecerán el tejido social del país. La
Venezuela que retrata trasciende las fronteras, está desbordada ─desparramada
dicen los autores─, pero sigue despertando el compromiso desde la distancia. ¡Amén!
Comentarios:
Tu artículo me sacó lágrimas.
Gracias por ese hermoso regalo lleno de esperanzas.
Me quedé mudo
Un abrazo grandote
Tomás Páez, Nov
1/8:26
Apostilla de Luis Raul Villamizar Baptista (Noviembre 6, 2016):
Desgarrador el contenido. Se
empieza por el diálogo: "Sentarnos a conversar serenamente probablemente
será lo único que podría despejar horizontes en Venezuela". Y a través del
"diálogo" aboga por un rescate de lo que "podamos
rescatar". Habrá un "balance ", entonces. Y ese balance debe
tomar en cuenta los miles de venezolanos, hijos nuestros, familiares y amigos
nuestros, que se fueron por la situación del país. Josué recomienda el grito
desgarrador que se desprende del estudio de Tomás Paéz Bravo, "La Voz de
la Diáspora Venezolana": El grito es el de la legión de emigrantes
criollos, inmigrantes de tierras extranjeras. Es un grito de "duelo
intermitente". Es un grito solitario que hoy busca comprensión. Ante esto
no puedo sino nombrar un pasaje de María Teresa León en sus "Memorias de
la Melancolía" citado por la escritora española Almudena Grandes en su
monumental libro "El Corazón Helado" (MaxiTusquets, 2009):
"Estoy cansada de no saber donde morirme. Esa es la mayor tristeza del
emigrado. ¿Qué tenemos que ver nosotros con los cementerios de los países donde
vivimos?...Nuestro paisano Josué nos da una alerta, pero abre puertas.
Héctor Maduro Ghersy (Nov 2,
2016)
De nuevo recibe un fuerte aplauso desde el
copito del Hilaria por esta pieza de arquitectura que nos has regalado... Sin
duda que se abrió de par en par tu elocuencia, apuntando al blanco de la
actualidad política de nuestro saqueado País... Muchas gracias Amigo,
augurándote toda suerte de éxitos y bienestar junto a tu bella familia
...Héctor
Alberto Sosa Olavarría Nov 3 2016 9:11 AM
"Nuestro Balance" es un "Cambalache"...
Excelente amigo/vecino Araira.
ResponderEliminarVeo ahí a mis hijos...
A mi, que quiero regresar a dictar mis clases de nuevo a la UCV y no lo hago por miedo/cobardía(?)
Abrazo
Se lo que quieres decir Fernando, ahora nosotros andamos entre Caracas y Quito para compartir a rato con la hija y los nietos. Quédate en Asturias por un rato más, pero ten la maleta del regreso hecha por si acaso. Abrazos
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