Capítulos

29 de noviembre de 2016

SERIEDAD “Zero”, por Josué D. Fernández

En República Bolivariana (“RB”) ─por el nombre de panfleto de la dilapidada “Venezuela heroica”─, el guarismo cero (0) ha perdido tanto significado a la derecha,  que a la izquierda  se ha vuelto absolutamente inútil, al menos en su uso en lengua local. Así que el complemento de la SERIEDAD del título va con el inglés “zero”, porque el último disfruta hoy de mayor reconocimiento universal, como añadido de marcas de productos para mantener las figuras, sin esfuerzos. 


En esa onda de obtener beneficios pasando por alto sus costos, asimismo se encontraría desde su fundación el régimen que llegó con el propósito clandestino de secuestrar al país, invadiendo sin pausa cada institución y actividad, y arrellanarse con sus posaderas totalitarias ante la  muy peripatética resistencia del pueblo oprimido. Abusadores como los que más por decretos de fuerza, aquellos han restringido el flujo informativo plural, las nociones de la justicia imparcial, hasta llegar a la destrucción del caparazón de libertades que protege a la verdad, arrastrando con ella a la seriedad que garantizaría las palabras empeñadas entre gente honrada.


La “RB”gemela putativa y a destiempo del “castro-comunismo, ha alcanzado a este rápidamente en sus peores prácticas. Aquí y allá, la propaganda engañosa corre de un lado a otro, con el sello opresor estampado sobre devaluaciones monetarias, cambio preferencial para camarillas, y miles por ciento de diferencia para divisas de alimentos, medicinas y distintos bienes, y servicios del pueblo en general que son de altísimos precios y escasez hirientes. Quiebra de empresas expropiadas al sector privado, desempleo consiguiente, racionamientos de agua y electricidad, y dosificación de prebendas públicas en exclusividad controlada para los incondicionales.


Igual, y propiamente dicho, “de un lado y otro” se ostenta la habilidad y especialización en poner peines a ingenuos, que se exhibe además como primera faceta de los que sueñan con proyectos de sometimiento, con la franquicia de la insurgente cofradía roja mundial. La lista de víctimas recientes tendrá nombre y apellidos en quienes llegarán de diversos países encubridores, para aparecer diplomáticamente compungidos en los que serían los actos oficiales por la muerte de Fidel Castro. Los modelos de casi sesenta años en Cuba, y de aproximadamente veinte en Venezuela, poco representarían como pruebas continuadas de persecución,  y estrangulamiento del mundo libre, por embaucadores de oficio.

Entre muchas argucias de verificación impedida por la oscuridad dictatorial comunista, donde no entran investigaciones de “WikiLeaks”  y de Julián Assange excepto cuando les son favorables  ─bajo protección actual de la embajada de Ecuador en Londres─,  hace días que circula la versión del fallecimiento real o fingido de un Silvino Álvarez, en vez de su doblado caudillo cubano, quien efectivamente habría quedado difunto, pero el 5 de marzo de 2013. Justo en la misma fecha, en que la “RB” anunciaba el deceso de Hugo Chávez, también en la Habana. Quizás las medidas de seguridad extraordinaria por la muerte del golpista venezolano, se utilizarían como mampara para encubrir la del guerrillero cubano. Ahora solo pasearían cenizas de un cuerpo cremado, según lo anunciado.

Leamsy José Salazar Villafaña

Sin embargo, en relación con la defunción del insurrecto de acá, en la DEA de EE.UU. se tiene guardado el relato del capitán de corbeta de la Armada Bolivariana Leamsy José Salazar Villafaña,  quien  reveló que “RB” ocultó la muerte de Chávez, ocurrida a las 19:32 del 30 de diciembre de 2012. Un nuevo expediente de falseamiento de la verdad, con lugar en la isla antillana, tampoco sorprendería a nadie. Mayoritariamente, los cocodrilos en todas partes se deshidratarán de tanto llanto, por el legítimo duelo de los propagadores de odios y resentimientos.


A mis amigos lectores, un gran abrazo por navidad y mis deseos  por un feliz 2017, lleno de amor, en unión de sus familiares. Con el Espíritu Santo de por medio, espero regresar con mis escritos  en Enero próximo. ¡Se les quiere!


Comentario (s):

Cora Álvarez Cumare, Dic 1,

Que gran verdad, tremendo artículo, es imposible leerlo sin que se le encoja el corazón a uno o mejor dicho se le enfríe el guarapo, de tanto y tantas las humillaciones y avejaciones sufridas por la agresión de estos tiranos, que como practicante católica se me hace imposible pedirle a dios que los perdone. Seria un sacrilegio ignorar tantas y tantos muertos que han ocasionado y siguen ocasionando que el perdón ni vale. Dios en su infinita misericordia sabrá que hacerles. Que todos los inocentes asesinados Descansen en Paz y alcancen su gloria eterna Amén.

Héctor Madutro Ghersy, Dic. 2


Hola Buen Hombre. Salud . ...Atinaste de nuevo, purgas el desaliento para estar desocupado . Creo en la  justicia para vivir en paz libre de toda perturbación ... Roguemos por todos los que  hacen posible el rescate de la democracia,  se consolide la Unión para enterrar tanta desigualdad. ... Gracias de nuevo por tus brillantes escritos... perdona que no te llegue al ruedo del pantalón ...🙏  Os deseamos también un aguacero de dicha en unidad familiar y la garua os dé Salud a cántaros ...  ...Reciban.  un fuerte abrazo Querido Hermano ... en los lazos de Luz , Vida y Amor.

 




22 de noviembre de 2016

ATURDIMIENTOS, por Josué D., Fernández (*)

Propinar aturdimiento antes del sacrificio, por medios eléctricos y mecánicos, es una práctica común que se aplica a animales, en particular cuando se trata de aprovechamientos industriales. Pero, también se sabe de indígenas y de grupos de exploradores de las montañas y las selvas, los cuales se confabulan para molestar a las especies que habitan en los árboles, con ruidos continuados y sacudidas de las ramas, hasta lograr que caigan extenuadas por la dificultad de posarse en reposo.


El método es conocido a la par en la jungla urbana, donde se guarda como precepto salvaje,  y delito de poca importancia, el hostigamiento entre menores a través del “bullying” escolar, también las arremetidas de adultos entre sí de agremiados, sindicalistas, vecinos, los peajes a colectivos de desposeídos, los cobros de cuentas pendientes de pandillas rivales, y otras formas de forzar la justicia relegada a  manos propias a falta de acceso a instancias lícitas, o por preferencia de caminos de violencia para zanjar diferencias.


Claro está que ninguna de las modalidades anteriores es ejemplo meritorio de civilización, de respeto y de sanas vinculaciones; al extremo que en muchos de esos casos caen sinnúmero de víctimas por simple azar, por llegar desprevenidamente a un sitio de ofensivas desmedidas. El colmo se registra cuando llueven agresiones intencionales sobre conjuntos de personas que operan de buena voluntad, y fallan en comunicar resultados, al defender sus posiciones, y al incurrir en equivocaciones según evaluación apurada de algunos segmentos de su audiencia. Bajo ese inclemente chaparrón se encuentra ahora el tinglado de la Mesa de la Unidad Democrática.

Las redes sociales constituyen hoy una herramienta superior de presión en vez que de  información, con aureola de “amarillismo” como extraída de los originales tabloides escandalosos. Sin embargo,  casi deportivamente allí se acepta el fusilamiento  a diario de cualquier tipo de prestigio, mediante el uso de  identidades propias, camufladas, o por obras de piratas informáticos. Desde luego, sin respuestas a cambio estructuradas adecuadamente en su totalidad,  y plagadas de inmediatez, lo más factible para adversarios y adversados es el sucumbir bajo esas olas mediáticas. 



En ese sentido, viene de prototipo el padecimiento de la oposición democrática venezolana,  en la cual bastante fragmentada ya se disparan sus células entre si, dando amplia ventaja a un régimen en precarias condiciones, aunque regido este por la obediencia militar y la confiscación ideológica del pensamiento único que distingue a sus seguidores. Fuera de las redes sociales, el daño se percibe de lado y lado, no obstante la búsqueda de reparación desesperada de "donde dije digo, dije diego."


La legítima defensa obliga en primer lugar a determinar con precisión el sujeto del cual es necesario defenderse, y que tiraría a matar oculto en la acera opuesta, con la ventaja añadida del poder absoluto usurpado. En un momento dado, el hostigamiento desde allí podría llegar a altos decibeles, ocasionando confusión y disparos erráticos dentro del bando a la defensiva cívica ─los que más duelen porque son a quemarropa─. Es urgente redireccionar la mira de la justicia maltrecha sobre quienes imponen el régimen de asalto a las libertades ciudadanas, la persecución de disidentes, las restricciones al acceso de alimentos y medicinas, el secuestro de sentencias judiciales, etc.


(*)




16 de noviembre de 2016

Joyas de Imitación, por Josué D. Fernández (*)

Al consecuente lector y amigo Miguel Ángel Álvarez (Q.E.P.D.),
 quien hace dos meses se fue muy lejos, sin tiempo para despedidas.  

Un capítulo adicional de “no es lo que usted cree” se está escribiendo en estos días desde Nueva York, donde se trata con la labia de costosos abogados,  de demostrar una hipótesis de secuestro malintencionado contra inocentes parientes cercanos de la pareja presidencial de República Bolivariana, acusados aquellos de complotar para introducir drogas en territorio norteamericano. Una repetición más del conocido guión extraído del manual castro-comunista, para el que cualquier hecho,  argumento o persona que le desagrade surge simplemente de “conspiraciones de la derecha”, “ataques del imperio”, o “agresiones premeditadas de guerras económicas para asfixiar a pueblos que viven en felicidad suprema, rescatados del capitalismo”.

Haití, Noviembre 2015.

Las deducciones anteriores se derivan de noticias que salen del proceso de juicio a cargo de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en el que aparecen acusados dos hombres de asociación para el delito de tráfico de cocaína a los EE.UU. valiéndose de un despacho de 800 kilos. Ambos con apellido Flores, repetido con frecuencia en el régimen que no esconde la preferencia de sus funcionarios públicos para dar empleos a familiares o amigos, sin importar el mérito para ocupar el cargo, sino su lealtad o alianza.


Por si los vínculos no eran suficientes para establecer conexiones de los indiciados con la cúpula oficialista, al ocurrir su detención en Haití, hace un año, también se le encontraron pasaportes diplomáticos. Con esas evidencias, aunque primero se hicieron de salsero y de salsera graciosos, la reacción del régimen se fue produciendo poco a poco mediante declaraciones de altos personeros, hasta que la misma presidencia habló para desvelar su  versión de la privación ilegítima de libertad de sus allegados consanguíneos. De alguna manera, en el procedimiento de la brigada antidroga se había desconocido el verdadero precio de las joyas humanas incautadas.


¡Un galón para mi solo!

A diferencia de lo que se ve corrientemente, en especial cuando se descubre que alguien anda en algo inapropiado, sus familiares se apuran a disculparse de cualquier agravio que haya podido cometer el deudo, alegando que eso no lo habría aprendido en su casa. De tal manera, entre los suyos se comienza a asegurar que por la afiliación a la honradez desde pequeño, el acusado no sería más que una “joyita” de quilates disminuidos, pero en el fondo una buena persona criada con valores, pero de mala conducta temporal, por flaquezas de la edad quizás, como ha sugerido en el juicio la defensa de los Flores.

Abanico de dólares

Situando la balanza en la mitad, la causa de desafueros individuales se ampliaría con los pesos del ejemplo en el hogar, la educación recibida y la influencia de amigos y conocidos.  En ese sentido, cabe la pregunta de en qué momento los menores  dieron la espalda a su patrimonio de valores originales, y armados de “pistolas de juguete” acogieron como normales los visibles abusos de poder de los mayores, las riquezas de repente, los lujos y excesos desconocidos, y el presenciar la ocurrencia de delitos sin ningún castigo.  Seguramente si son o si fueron joyas, pero de rebosada imitación al final.

Pistolas de juguete

Se hizo tarde ahora para argumentos válidos en contraposición al desprestigio y la falta de credibilidad y confianza que se expresa desde afuera en voces autorizadas como la del ex presidente de Costa Rica, y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias,  quien ha declarado días atrás que "lo que tiene Venezuela es un narco-estado; muchos de los altos funcionarios de ese gobierno han estado involucrados en narcotráfico y saben qué futuro les espera cuando abandonen el poder”.

Óscar Arias
(*) http://comunicadorcorporativo.blogspot.com/
 www.facebook.com/jd783




Apostilla de Luis Raul Villamizar Baptista:
Apropiado artículo para el momento que vivimos en Venezuela. El régimen vive en una mentirosa "razón de estado" para perpetuarse en el poder. Pareciera que Giovanni Botero pergeñó su obra "La Razón de Estado" ("El Estado es un dominio establecido sobre los pueblos y razón de Estado es el conocimiento de los medios...para fundar, conservar y ampliar tal dominio ") partiendo de que lo falaz es la verdad, de que el embuste es el epicentro de los valores. Este es un régimen "externo" por antonomasia, es decir, que son los otros los culpables de las fallas del régimen. Un gobierno "interno " se responsabiliza de sus acciones. Un gobierno "externo, no. (Si usted obtiene la calificación de 10 en un examen y culpa al profesor "que nos tiró a matar", al "calor del aula", a "la luz del aula" y hasta "al lápiz", entonces en el segundo examen obtendrá el mismo 10 o saldrá aplazado. Es la forma de ser de un "externo". Si, por el contrario, analiza el por qué obtuvo el 10 y ve que "he debido estudiar más", entonces, es decir, se responsabiliza decesos mala nota, seguro obtendrá una mayor calificación, un 15 ó un 17. Si uno no culpa a los demás y se deslastra de puerilidades alcanzará metas más altas. Es lo que un "interno" debe hacer). Esas "conspiraciones de la derecha" o "ataques del imperio", Josué, son inmanentes a esta gente. Son "externos de solemnidad" y, por eso, su régimen es el fracaso del siglo. Un fracaso basado en la mentira (como las que usan para defender a las "joyas humanas incautadas", léanse los sobrinos) y que ellos hasta se creen que es "una razón de Estado". Un abrazo.

Héctor Maduro Ghersy, Noviembre 17, 2016
Amigo Josué. Salud ! De nuevo alabo vuestra chispa periodística donde te columpias adrede para abrir las sienes de aquellos que se olvidan de lo que ocurre . En este temporal que atravesamos, lo que nos queda es compartir las verdades de la imaginación al punto de recrear el día día de los que nos rodean... Dios nos agarre confesaos en cuerpo y alma ... Ay de los que tienen que rendir cuentas a la justicia divina. ...Oremos...fuerte abrazo en familia , mi Hermano ... 



12 de noviembre de 2016

El arte de equivocarse SERGIO DAHBAR /11 DE NOVIEMBRE 2016 - 11:01 PM

Lo sabemos. El error genera demasiada angustia, decepción, enojo. Existen familias donde esa palabra ha sido exterminada del vocabulario feliz de todos los días. Donde se crían hijos perfectos, equivocarse no tiene cabida. Es sinónimo de perdedor. Y lo sabemos: los perdedores no tienen cabida en este mundo. 

http://www.el-nacional.com/sergio_dahbar/arte-equivocarse_0_956304396.html

Por eso me han llamado la atención dos voces aisladas empeñadas en nadar gratamente contra la corriente. Es decir, aceptar el error como una fuente generadora de aprendizaje y creatividad. O, si se quiere, que en la equivocación hay vida.
El publicista holandés Erik Kessels tiene 50 años de edad y tres hijos con su novia, y una agencia de publicidad que escoge a sus clientes. Ha publicado Qué desastre: cómo convertir errores épicos en éxitos creativos (Phaidon). La periodista estadounidense Kathryn Schulz tiene 40 años, es redactora de planta de la revista The New Yorker, premio Pulitzer y autora de un libro inteligente y divertido, En defensa del error (Siruela).
¿Por qué interesa lo que ellos piensan? Porque desde la experiencia cotidiana (Kessels) y desde la investigación académica y periodística (Schulz), ambos combaten con astucia una tendencia moderna que se reproduce en grandes concentraciones urbanas: para ser exitoso se debe ser perfecto.
Kessels ha sido escogido el publicista más influyente de los países bajos, logró que el hotel más feo de Holanda se volviera famoso diciendo la verdad, y publicó un libro que es una suerte de manifiesto sobre la grandeza educativa del error.
“Hay que liberarse de la tiranía de la perfección. Lo perfecto y lo bueno no son compatibles. Nada limita más la creatividad que limitarse a lo apropiado”.
Erik Kessels piensa que vivimos bajo el imperio del miedo. Y que perfectamente puede ocurrir que muchas personas estén equivocadas. “Lo vemos en la lista de los libros y discos más vendidos, el récord de la taquilla y el resultado de las elecciones”.
Para este publicista los críticos se equivocaron con los impresionistas, los mejores editores rechazaron Cien años de soledad, y dos editoriales rechazaron Harry Potter. “Las ideas originales no suelen ser aceptadas”.
Moliere dijo que lo enfurecía equivocarse cuando sabía que tenía razón. Benjamín Franklin fue más allá: “La historia del los errores de la humanidad puede ser más valiosa e interesante que la de sus descubrimientos”. Y Kathryn Schulz cierra este círculo con una frase no menos lúcida: “Nos equivocamos con lo que significa equivocarse”.
Su libro es una verdadera defensa del error, más que un manual de autoayuda sobre cómo librarse de los errores en diez pasos. Ella se toma en serio la sugerencia agustina de que el error es esencial para lo que somos, y se propone explorar precisamente por qué lo es.
Schulz anima a sus lectores a ver el error “como un don en sí mismo, como una rica e irremplazable fuente de humor, arte, esclarecimiento, individualidad y cambio”. Como ella dice, es un libro que comienza con el placer de tener razón y concluye con el placer de equivocarse.
Desde ambas perspectivas del camino recorrido, Kessels y Schulz no solo confirman el lugar común de que errar es de humanos, sino que podemos vivir mejor si lo toleramos y entendemos que la equivocación es una fuente de conocimiento y armonía infinita.

Me remito otra vez a la verdad de Schulz: “Aceptar que podemos fallar no solamente reduce nuestras probabilidades de cometer errores, sino que además nos ayuda a pensar de una forma más creativa, a tratarnos unos a otros con más amabilidad y a forjar sociedades más libres y justas”. ¿Estoy equivocado?

9 de noviembre de 2016

“CAZAR GÜIRIS”, por Josué D. Fernández (*)

De mayor tradición oral, entre hablantes del idioma español hay diferencias en cuanto al significado exacto y la escritura de la expresión  que aparece en el título, pero amplio acuerdo sobre su relación con el acecho, el acoso, el ataque por sorpresa, referido a personas distraídas y a semejanza de los hostigamientos a animales. En consecuencia, hacer mención de señuelos, cebos y anzuelos, también recordaría a artilugios arreglados para la cacería de humanos desprevenidos. 


En esto de las cacerías, los animales han corrido con mejor suerte que los humanos por rechazos cívicos que derivan en  protecciones a la fauna mediante vedas, tras vencer resistencias de depredadores por vicio o deporte; mientras que para los segundos su existencia se mantiene en permanente riesgo debido al terrorismo, la delincuencia, y diversas forma de violencia que amenazan de exterminio a la raza, incluyendo las guerras en ciudades como campos de batallas. Faltarían vocaciones de nobleza y de fiel cumplimiento para acabar la barbarie expresa o tácita de individuos dominados por intereses miserables.


Ahora mismo, lo poco que va quedando de la población local devastada además por hambre y enfermedades, sufre amenaza adicional de destrucción por acciones impunes de transgresores al frente del país. El problema clave viene de la tolerancia y del  aplauso de víctimas atontadas por los caza-güiris, aun padeciendo estragos del encumbramiento de violentos y truhanes, a la vez   incitantes del sacrificio de montones de revoltosos a sus órdenes. Para colmo de la desdicha, unos testigos internacionales llamados como mediadores del asimétrico conflicto son objeto de “mamaderas de gallo” oficialistas, y corren el riesgo de terminar como oficiantes de una eutanasia total. Especie de macabro “juego de la bolita” a la vista de todos.


El funesto proyecto que presume igualmente del soporte arrasador de armas y charreteras, se percibe basado en rápidos juegos de manos mediante cambios de golpe, siempre hacia atrás, y la utilización de cualquiera que le sirva de cómplice, con lo que se busca marear a los de adentro y a los de afuera mientras se concreta un siguiente zarpazo.    El poco convencimiento  del mérito del juego limpio, en los distintos niveles del régimen, extiende un gran mantel de trampas y emboscadas sobre el territorio nacional.

Puerto Cabello, Venezuela, Junio 2, 1962

Aquella zozobra paralizante de iniciativas y esfuerzos, quizás en similar estado de shock al de animales cazados y al de cazadores que temen perder sus presas,  resulta nada favorecedora para encausar soluciones provenientes de las partes en conflicto. A la vez, tampoco propicia el socorro a los venezolanos que sufren de angustia que revienta, por falta de alimentos, de medicinas, y por asaltos, secuestros y asesinatos que se sortean al voltear las esquinas.

Aunque la cacería humana recibe repudio mayoritario universal, todavía escasean  respuestas eficaces como las empleadas para detener la matanza indiscriminada de los animales. El asunto sería sumamente complicado por carencia de recursos científicos para curar trastornos de nacimiento, o adquiridos posteriormente por drogas, degeneraciones por codicia, envidia y rencores. Esas patologías mal tratadas, por lo general conducen a la esclavización de pueblos  y a la eliminación de sus libertades. Cuando se siente el desprecio de los  medios civilizados para rescatar la sana convivencia productiva, en los que la gente de bien habrá que perseverar hasta el aliento final, entonces se necesita invocar el apoyo y la piedad divinos comenzando desde ya. Tal vez en ello nos acompaña el enviado del papa Francisco.


COMENTARIOS:

CORA ÁLVAREZ CUMARE [12/11 01:11 p.m.]
Josué que gran artículo!!! Y que dolorosa verdad, somos unos prisioneros de este gobierno corrupto y militares traidores que la Patria dejo de ser el norte y el principio de su juramento, estamos frente a un mundo cuyos valores fueron secuestrados y somos espectadores de un final que todavía no está escrito pero que se vislumbra catastrófico. Gracias querido amigo por dejarnos cada semana un mensaje que nos permite ver donde estamos y averiguar desde nuestra conciencia que hacer y que queremos. Un gran abrazo para ti y Marisa. Feliz día!!

HÉCTOR MADURO GHERSY [12/11 01:13 p.m.]
 Como ya es  habitual, el tiempo lo alcanza todo ... Disfrutando de tu pluma sobria y certera, me jacto y me  doy bomba al decir que soy tu Amigo ... Rosamelia, nuestra Madre , nos sorprende siempre con sus palabras  : El Splint, y el Guarinei... a las cuales asocié con el Cazar Guiris... Que Riqueza y deleite nos obsequias en Vida... ...Gracias de nuevo por tu Verbo limpido Amigo...       En Salud  Trina ... Héctor .




2 de noviembre de 2016

“NUESTRO BALANCE”, por Josué D. Fernández (*)

Aunque resultara inútil otra vez ─ya anunciado un pre-diálogo con cierta formalidad pero con credibilidad en suspenso─, sentarnos a conversar serenamente probablemente será por muchos años lo único que podría despejar horizontes en Venezuela.  Más que nunca, es imperativo echar un vistazo a todo aquello que podamos rescatar, como socios arruinados, sin rencor. Convertido en “coaching ontológico” de bajo costo, vendrían de perlas  algunas estrofas del tango argentino 
“Nuestro Balance”, primera pieza en ese ardoroso género escrita en 1965 por “Cholo Novarro”,
Bernardo Mitnik Lerman de nombre de pila.


Muy lamentable además, “Mi corazón se abrió de par en par...” en la última línea de la letra de esa
partitura, ha pasado de final musical dramático a retrato crudo del sentimiento de venezolanos obligados a vivir fuera de su lugar de nacimiento, bloqueadas tal cual están sus expectativas por un mejor porvenir.  Este caso particular quedó registrado con abundantes consideraciones en los apuntes
de “La Voz de  la Diáspora Venezolana”, una investigación coordinada por el sociólogo Tomás Páez Bravo, y realizada en campos extranjeros, entre los preferidos para levantar carpa por la desatada expatriación.




La gráfica emocional descrita anteriormente desborda el  aguante del llanto de parientes, amigos y otros allegados, que sienten esas despedidas en duelos intermitentes, cada vez más solitarios en apariencia. Una triste realidad “que desde el gobierno parece inexistente pero que no pasa inadvertida en el ámbito internacional”, se expresa en la contratapa del libro que ya circula  en el exterior en edición del Center for Democracy and Development in the Américas. La desdicha que describe  la obra, también poco a poco gana la comprensión de la comunidad mundial.

El asumir que somos socios arruinados excede la pérdida de valiosos recursos humanos que conlleva esa emigración. Comprobaciones en adición saltan al vació de fondos propios para saldar infinitos aumentos salariales, que destruyen a su vez oportunidades de operación del sector privado. La máquina de hacer billetes y monedas del BCV,  solo favoreciendo a la administración pública, la cual alegra así a sus clientes internos aunque fracasa en detener la escasez de alimentos, medicamentos, bienes y servicios importados en general, mientras sigue decayendo la confianza para obtener préstamos, o para validar sus planes para frenar la inflación y la constante devaluación del bolívar.

En el vistazo que hay que echar a todo aquello que podamos rescatar, es necesario enfocar con prioridad la convivencia de la
gente de arriba y de abajo; la recompensa explícita a la buena conducta y el castigo aleccionador a los maleantes donde quiera que se encuentren, como manera básica de eliminar sospechas de cualquier tipo de emboscadas. En ese proceso pronto aparecería el acuerdo agrupador de una sola cara, sin desviaciones ideológicas o prácticas que despierten sospechas, y  con garantías de que habrá convenios de acero para honrar obligaciones domésticas y foráneas.

Un ejemplo del beneficio del cambio al que se aspira aparece en testimonios recopilados igualmente en  “La Voz de la Diáspora Venezolana”, al indicar que la emigración detectada no puede calificarse como “fuga” sino como “circulación de cerebros” , creación de redes y nexos, que sin duda potenciarán el desarrollo futuro y enriquecerán el tejido social del país. La Venezuela que retrata trasciende las fronteras, está desbordada ─desparramada dicen los autores─, pero sigue despertando el compromiso desde la distancia. ¡Amén!



Comentarios:


Tu artículo me sacó lágrimas.
 Gracias por ese hermoso regalo lleno de esperanzas.
Me quedé mudo

Un abrazo grandote
Tomás Páez, Nov 1/8:26








Apostilla de Luis Raul Villamizar Baptista (Noviembre 6, 2016):

Desgarrador el contenido. Se empieza por el diálogo: "Sentarnos a conversar serenamente probablemente será lo único que podría despejar horizontes en Venezuela". Y a través del "diálogo" aboga por un rescate de lo que "podamos rescatar". Habrá un "balance ", entonces. Y ese balance debe tomar en cuenta los miles de venezolanos, hijos nuestros, familiares y amigos nuestros, que se fueron por la situación del país. Josué recomienda el grito desgarrador que se desprende del estudio de Tomás Paéz Bravo, "La Voz de la Diáspora Venezolana": El grito es el de la legión de emigrantes criollos, inmigrantes de tierras extranjeras. Es un grito de "duelo intermitente". Es un grito solitario que hoy busca comprensión. Ante esto no puedo sino nombrar un pasaje de María Teresa León en sus "Memorias de la Melancolía" citado por la escritora española Almudena Grandes en su monumental libro "El Corazón Helado" (MaxiTusquets, 2009): "Estoy cansada de no saber donde morirme. Esa es la mayor tristeza del emigrado. ¿Qué tenemos que ver nosotros con los cementerios de los países donde vivimos?...Nuestro paisano Josué nos da una alerta, pero abre puertas.

Héctor Maduro Ghersy (Nov 2, 2016)

 De nuevo recibe un fuerte aplauso desde el copito del Hilaria por esta pieza de arquitectura que nos has regalado... Sin duda que se abrió de par en par tu elocuencia, apuntando al blanco de la actualidad política de nuestro saqueado País... Muchas gracias Amigo, augurándote toda suerte de éxitos y bienestar junto a tu bella familia ...Héctor

Alberto Sosa Olavarría  Nov 3 2016  9:11 AM

"Nuestro Balance" es un "Cambalache"...