BIS DE ABRILES
Puede que a muchos no los parezca, pero Abril
2002 y Abril 2020 tienen más en común que la repetición de dígitos en sus
numeraciones ─aunque en orden distinto─, de acuerdo con efemérides emparentadas
al pasar los días, ignorando, desde luego, el súbito asalto a traición del virus chino. Solo en cuanto a presidentes de Venezuela, en
el primero se auto-juramentó Pedro Carmona, y en el segundo con origen parecido
se tienen en carácter de encargado a Juan Guaidó. Mas en el fondo, la
dictadura con aliento Castro-comunista-cubano ya rueda sobre el año 22 de
instauración de contrabando, a fuerza del reparto de alcancías populistas
repletas de corrupción, en la totalidad de direcciones, habidas y por haber..
En el 2020 se cumplió el primer año de la movilización de un reducido
grupo de civiles y uniformados a las cercanías de la base aérea militar
de La Carlota, para presionar con muy leve efecto el fin de la tiranía de
dos décadas. En el 2002, con saldo parecido no obstante, fue una gigantesca
manifestación que recorrió del Este al Centro de Caracas, dejando muertos y
heridos, para concluir con la breve renuncia de Hugo Chávez a solicitud de
altos oficiales.
El general Raul Isaías Baduel surgiría para esa misma fecha como el
garante —apartado de disimulos— del soporte armado clave para entablillar a la
dictadura chavista, de espaldas al proverbio de “mal paga el diablo a quien
bien le sirve”, teniendo que soportar cárcel prolongada desde enero de 2008
cuando fue detenido sin atenuantes por los méritos de la defensa hecha, luego acusado y sentenciado en
2010 por supuesta "sustracción de dinero de las Fuerzas Armadas". La
suerte se extiende igualmente a familiares y amigos del héroe caído en
desgracia.
En el presente, hay registros de despechos de
gente que se declara de inmutable buena fe, desinformada sobre la larga
opresión del pueblo. Algunos viejos personajes
llenan la lista de beneficiarios de la anormal situación —acusados de
encargos oficiales bien remunerados en ruidos de piedras del “Twitter”—
incluirían a huérfanos de comisiones, sobornos, prebendas y usufructos ilegales,
así como a perdedores crónicos cuya misión consistiría en completar las
gestiones de “nada cambie y todo siga igual”. La ambición desbordada impide a
estos constatar el repudio a sus personas, de quienes alguna vez les otorgaron
elemental credibilidad y les tuvieron por aceptables dirigentes sociales. La
caradura sigue invariable aún a la reciente apuesta norteamericana de la
acusación de narcotraficantes a los jefes del patio, y consiguientes cercos
armados extranjeros.
De aparente “igual tenor” y de efecto en suspenso al preparar la nota, en Abril 2020 se estrenó en
plena diatriba sobre la “peste china”,
el capítulo del “gobierno de transición”,
re-etiquetado “gobierno de
emergencia” por el propulsor de ambos Juan Guaidó, en especie de cuerda floja ─incluyendo régimen acusado de narcotráfico─
hasta que se demuestre lo contrario, bajo auspicios y riesgos de descréditos colaterales del llamado “Frente Amplio”, sectores de la Iglesia, Unión Europea, y demás defensores incansables de diálogos con sátrapas de reconocida sordera. Según la costumbre de acudir a la vitrola para el cierre, de 1988 salta la grabación de Joaquín Sabina, con su lamento de "Quién me ha robado el mes de abril"... A continuación…
hasta que se demuestre lo contrario, bajo auspicios y riesgos de descréditos colaterales del llamado “Frente Amplio”, sectores de la Iglesia, Unión Europea, y demás defensores incansables de diálogos con sátrapas de reconocida sordera. Según la costumbre de acudir a la vitrola para el cierre, de 1988 salta la grabación de Joaquín Sabina, con su lamento de "Quién me ha robado el mes de abril"... A continuación…
https://youtu.be/rpy_rCWtQKQ

Audio narrativo y musical en:

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