DOMINGO 7: “Fórmula Laurello”
Huir con infantil disimulo, haciendo el aguaje de que se va de frente, sería la fórmula de escapar dejando el pelero, según se deduciría de pifias de funcionarios de la República Bolivariana (RB), tras la serie de enredos que embotan sus cabezas. Esa arriesgada maniobra se probaría en medio de desesperos polìticos en otros lugares, donde recibiría el nombre de “Laurello” en homenaje a Martin Emmerling, nacido en Nuremberg (Alemania) en 1885, y quien andaba hacia delante mientras miraba hacia atrás. Éste había comenzado a demostrar su extraña habilidad en Europa, y en 1921 llegó a EEUU donde constituiría atracción del Coney Island.
Por Josué Fernández Alvarado
El
drama de los gobernantes de la “RB” entraría en complicaciones, en pleno desarrollo, con el ingreso en puertas a la lista repudiada
internacionalmente de funcionarios de narco-estados, debido a la acumulación de
denuncias originadas por el militar retirado Eladio Aponte, quien ya se sabía que
serviría de valioso apoyo incondicional en el Tribunal Supremo de Justicia. Si
tales imputaciones fueran menores, igualmente se les mencionaría como ejecutores
de terrorismo judicial, y persecución inhumana de personas acusadas como
enemigas del régimen, sin pruebas que lo demostraran. Dentro del país, no se
pondrían en claro esos graves señalamientos contra jefes militares y dirigentes
oficialistas, de acuerdo con la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, al anunciar
que su despacho no abriría una investigación por considerar que las
declaraciones del ex magistrado "no eran suficientes".
Sin
embargo, en menos de nada, la prensa
traería a sus primeras páginas al gobernador de Portuguesa, Wilmar Castro,
validando las declaraciones del ex magistrado al afirmar que “Este señor
(Aponte Aponte) sabe
cosas y puede decirlas". Y
la libreta de los periodistas se seguiría llenando allí, al escuchar de la
misma fuente sus incitaciones al delito -al parecer carente de temores a
expedientes de la Fiscalía General de la República-, llamando a “hacerle huelga a Henri Falcón
(gobernador de Lara), hay que hacerle huelga a Pablo Pérez (Zulia),
hay que hacerle huelga al malandro majunche de Miranda (Henrique Capriles),
que no está gobernando".
En
una de esas de aclarar para oscurecer, Wilmar
Castro antes había referido sus presunciones de “muertes selectivas” en los
asesinatos de dos personajes de notoriedad en la “RB”, la de Jesús Aguilarte, ex
gobernador de Apure, y la del general retirado Wilmer Moreno, quien fue cercano
colaborador en inteligencia militar gubernamental. Pero,
el calificado vocero causaría el mayor impacto público al revelar que el
partido del gobierno se prepara para tres escenarios con miras a las elecciones
del 7-0: "Con un (Hugo) Chávez debilitado, sin Chávez y la suspensión de
los comicios", debido al clima político”.
A
partir de entonces, cabrían menos dudas aún sobre las conspiraciones de militares
en Cuba para definir una eventual
interrupción del “proceso” que sufre
la “RB” con otro capítulo de “gorilas” acorde a la tradición de
dictaduras latinoamericanas. Dilma
Rousseff y Cristina Kirchner negarían su apoyo a esa aventura. En onda
preocupante también andaría China, la cual “corre
el riesgo de perder miles de millones de dólares si Venezuela se desestabiliza,
y a largo plazo teme perder la actual relación preferencial que tiene con
Caracas si el gobierno cambia y Venezuela comienza a mirar a otros lugares...” así
lo contarían en documentos filtrados de WikiLeaks.

Comentarios
Publicar un comentario