TORMENTOS

Uno de los mayores tormentos es el de cómo llegar, después de decantar las distintas alternativas para colmar la siguiente etapa del camino. Atemoriza perder el rumbo conocido; tirarse por un despeñadero imprevisto debido a prisas; o caer en la resignación de que nada ni nadie podrá cambiar lo peor. Predomina el suspenso de zapatos colgando del cableado de la calle, sin razón cierta. Cualquiera de las opciones merece extensas consideraciones para evitar principalmente que coincidan; su prolongación en el tiempo; e inamovilidad sin fruto posible en el lugar del que se quiere salir. La realidad recoge el lamentable sufrimiento del pueblo venezolano, debilitado por un cuarto de siglo de estafas directas, persecuciones por denuncias, cárceles, represión, crímenes, además de una gran hambruna que lleva al cansancio y abandono de ensayos temporales de liberación del yugo. Antes A efectos de permanecer en el llegadero de Venezuela, resultará suficiente con mirar los acontecimien...