No es lo que crees, por Josué D. Fernández (*)

Casi nunca es fácil convencer a otros de las equivocaciones que registran sus ojos, en especial si ellas remiten a situaciones que se percibirían como comprometidas de alguna manera para las partes en la escena. Las obras del “Op-art” de mediados del siglo pasado, en particular las firmadas por el considerado padre de la modalidad, Víctor Vasarely, serían unas de las evidencias preferidas para demostrar que el sentido de la vista es imperfecto, y podría hacer malas jugadas aun con evaluación óptica certificada de 20/20. La dirección hacia el foso, o totalmente opuesta hacia la cima, casi al mismo instante, es uno de los temas populares del Op, con los que la gente se ha acostumbramos a vivir. Ha llegado incluso, a usarlos como prisma para calibrar situaciones cotidianas, en el sentido de que todo cambiará con poco esfuerzo. Por ejemplo, es el día a día de los desengaños sumados en la Venezuela que apenas subsiste bajo secuestro de un régimen, del que existen registros púb...