OCTAVITA DE CARNAVAL, por Josué D. Fernández A. (*)

Este escrito que ahora se halla en sus primeras letras va sobre los lapsos de doce meses menos una semana, en los que mucha gente del régimen se muestra sin descaro con cualquier máscara. Para ell@s, es sumamente irritante la confusión de encontrase por ocho días con la competencia de otros disfraces, por forzados decretos presidenciales o de alcaldías. El atenuante de esa rabia es que los enmascarados de carnavales no son profesionales, y la mayoría son niños inofensivos, al menos en Venezuela. Las comparsas de todo el año, aquí prefieren uniformarse con camisas de un mismo color, que les son repartidas por montones gracias a saqueos de dineros públicos exagerados además con sobreprecios de fábrica por proveedores en la movida, y de añadidos infaltables para atravesar alcabalas de funcionarios corruptos. Los combos se encarecen igualmente con ornamentos de gorras, banderas, y cualquier condimento adicional que cumpla con la condición previa de ne...