Capítulos

26 de agosto de 2017

“Desilusión”…




La fantasía se está acabando en el país que regaló altas sintonías por radio y televisión, y hasta exportó su modelo,  para celebrar figura de galanes empeñados en enamorar cieguitas; o a la más pobre del barrio; o a las hijas o hijos desamparados que terminaban dueños de grandes fortunas al recibir la herencia de un padre millonario que nunca les reconoció como legítimos; o a valientes vengadores que exterminaban malhechores, y devolvían la paz y el amor,  a las comunidades plagadas de abusos y engaños de poderosos criminales y estafadores. Casi un cuarto de siglo después de historias de culebrones y telenovelas, la realidad venezolana repleta de fracasos  hace visible la incredulidad de un pueblo que decidió encumbrar en el poder a militares golpistas, porque prometieron sacar de abajo a la gente hundida en el foso, y ahora están más empobrecidos que nunca.


Sin préstamos de los rusos, el crédito agotado de los chinos, la caída de la producción petrolera, y el reclamo de pagos atrasados de deuda extranjera acumulada en dólares, no hay donde conseguir consuelo para alegrar a alguien. Cuando “ya es mucho padecer”, al compositor venezolano Juan Vicente Torrealba se le ocurrió su vals “Desilusión”, que se podría escuchar ahora como alivio pasajero del temporal,  según lo recrea el grupo “Un Dos Tres  y Fuera”, en  la voz de Edgar Lara, fallecido en 2008:

Melodramas interminables, las encuestas de opinión  ya miden una categoría definida como “Voto Sentimental del Chavismo”, el cual pasó de la euforia de sus mejores tiempos por encima del 70 por ciento y mucho más, a un verdaderamente escuálido 10 por ciento en la actualidad, según estudios independientes que divulgan empresas de investigación sin patrocinios comprometidos del régimen.


La semana que está por concluir debe haber empujado esa cifra  del 10 por ciento hacia niveles inferiores, al reventar desde Brasil el escándalo de las acusaciones de corrupción contra jerarcas de la dictadura; pero todavía peor fue la comprobación del abandono a la buena de Dios de los servicios indispensables para atender calamidades en las clases socio económicas de menos recursos.





Mientras los bolsillos de los funcionarios se rompen repletos de dinero robado, en Venezuela reaparecen calamidades como  la  de la fiebre del paludismo porque se dejaron de lado las campañas para atacar al insecto transmisor.

En lo que respecta a cuidados regulares e intensivos de menores gravemente enfermos, se registran casos de niños, hasta cinco en días recientes, que son hospitalizados en sillas en vez de camas según se reporta en el “J. M. de los Rios” en Caracas.  De mayor tragedia, se tuvo noticia del fallecimiento de un niño de 2 años de edad, con graves síntomas de desnutrición, en el Hospital Domingo Luciani de El Llanito. El diputado Jorge Millán ha declarado que al menos cuatro niños mueren en una semana por desnutrición y que el gobierno no se ocupa de resolver la crisis de salud. “La escasez parcial y absoluta de fórmulas lácteas iniciales, de seguimiento y especiales, afecta directamente el déficit nutricional de esta vulnerable población infantil, lo cual genera que muchos padres acudan a alternativas alimenticias no adecuadas e incluso riesgosas para la salud de los niños”.

Muy lamentable es igualmente la epidemia de difteria, por falta de vacunas e información para el seguimiento de sus tres dosis. “Aunque el Gobierno mantiene un hermetismo en torno a la difteria, esta epidemia llegó para quedarse. De acuerdo con los reportes compartidos por el doctor José Félix Oletta, de la Red Defendamos la Epidemiología Nacional, no hay cifras confirmadas que demuestren el alcance de la enfermedad. Pero de lo que sí tienen certeza es de que la epidemia se propagó a 20 estados del país; en siete —Bolívar, Monagas, Anzoátegui, Apure, Distrito Capital, Miranda y Mérida— hubo casos mortales.”

En estos momentos, pareciera una apuesta segura la  cercanía de un desenlace con música de bolero y de despecho por quienes ahora resienten el engaño por incumplidas promesas de amor del “corazón de mi patria”. El recurso que va quedando pareciera hallarse en el tema “Migajas”, que popularizó en su mejor época el cantante ecuatoriano Julio Jaramillo:

Para rematar y para el conocimiento de la comunidad europea, el periódico El País de España reseñó seis días atrás, bajo el título  “Hospitales sin medicinas en Venezuela”, que el gobierno impide la entrada de ayuda humanitaria para no reconocer la existencia de una crisis. Así, la escasez de fármacos obliga a organizaciones privadas no gubernamentales, "ONG", a movilizarse para salvar a miles de ciudadanos sin tratamiento. La ONU reveló que entre 2013 y 2015 Venezuela disminuyó la importación de medicinas a un 39,1%.






















El artículo adosado forma parte de “Experiencias Mayores”, suplemento en el programa “Estamos en el Aire”, a las 4:30 de la tarde, cada sábado. Breve espacio editorial, light, ligero, con música a propósito del asunto que trata, y  a veces con gotas de humor.  Por http://www.radiorumbos670am.com.ve/, en cuya discusión los interesados pueden tomar parte por los teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, o mediante mensajes directos por Twitter, a Josué Fernández, @jodofeal, o en www.comunicadorcorporativo.blogspot.com











19 de agosto de 2017

“Majaderías”

Como si el gran peligro que pisa los talones del país entero fuera invisible, parte de la población venezolana duerme a piernas sueltas, sin importarle que apenas está sujeta a una brocha. Sin apoyo de escalera, y hasta sin piso para aguantar la caída. A pesar de la gravedad, entre “Majaderías” se gastan horas  que serían muy útiles para agarrarse de salvavidas, y lo que abunda son conchas, o cáscaras, de mango, o de cambur, regadas de manera indolente por el suelo, a punto de provocar resbalones colectivos. Las majaderías se repiten tanto, a diario, que ya reproducen el fastidio del zumbido de las moscas, los zancudos, los mosquitos y las avispas. 



















Antes de caer al hoyo a la vuelta de la esquina,  hay pocas opciones  para sobrevivir, y quizás haya que intentar alejar malos augurios con lo que sea, aun con métodos no tradicionales como famosas invocaciones, sin experimentar todavía, tales son “My Sweet Lord” de George Harrison; o la que sigue,  de Juan Luis Guerra, y sus avispas milagrosas…



Mejor receta para evitar majaderías a nivel particular, entre el bando oprimido, tal vez exija el pasar  por colador cada juicio, previamente,  antes de abrir la boca y empeorar la situación propia. De un tiempo para acá, por ejemplo, abundan conversaciones  callejeras, llenas de denuncias inútiles de múltiples desacatos a la Constitución Nacional de 1999, o “Moribunda II” para efectos prácticos, de parte de la máxima instancia judicial;  del régimen central  y sus tentáculos en otros poderes públicos; y de la fraudulenta asamblea nacional constituyente.

La sordera gubernamental es desalmada, y para el resto las quejas se pierden entre la desinformación, la manipulación de castigos y recompensas, y la mentira continua. En el presente ya cansa  escuchar lo que parece que no tuviera remedio. Una simple idea del tedio que causa, se halla en la reproducción de “El vuelo del Abejorro”, o  “The Flight of the Bumble Bee”, del compositor  ruso Rimsky Korsakov , del siglo XIX ,que interpretan James Galway en la flauta y el pianista Phillip Moll.


Rabia, frustración, impotencia y enojo se acumulan en cada quien en el bando opositor, principalmente, tras verificar el secuestro de las instancias formales para hacer valer derechos y libertades en el territorio nacional.

En una votación en octubre próximo,  si llegara a realizarse, aun con los cálculos ventajistas de  la dictadura así reconocida adentro y afuera, el nuevo intento de salirse con la suya huele mal con el “madrugonazo” de la fecha, tiempo mínimo para postulaciones, descalificaciones de partidos que le son adversos,  muchos etcéteras,  y casi nada que esperar como beneficio para opositores, tanto como candidatos o como electores.

El plazo para inscribir o no las candidaturas ha vencido, y el sector oposicionista se inscribió por toletes en varias regiones, cediendo más ventajas al oficialismo de una sola pieza. A la par, otro grupo importante se negó a convalidar ese proceso, y prefirió declararse en abstención.  En lo adelante, luce pura majadería continuar la discusión sobre votar o no votar. Ni siquiera los nominados de la oposición que triunfarían a pesar del ventajismo, tendrían seguro asumir sus cargos. Se les inhabilitaría judicialmente, reprobaría por mala conducta, o por zancadilla distinta con igual final del guión cubano-comunista súper conocido. 

Con tanto arrinconamiento,   la alternativa posiblemente diferente estaría en la resurrección del espíritu del 16 de julio de 2017, de hace solo un mes, cuando siete millones y medio de venezolanos acudieron a un plebiscito cuya mayor ganancia concreta fue dejar constancia del tamaño del pueblo que repudió a los tiranos. Lo importante es la unidad de propósitos y de acción para lograr avances en aquella dirección, al mantener el foco en llamar la atención a los pueblos amigos, y eventualmente a los militares que confundieron su misión, poniéndose ellos del lado de las fuerzas opresoras del pueblo. 


Los sectores de mayor sensatez exigen cordura a los demócratas para acordar acciones unánimes de las bases, por encima de divisiones partidistas, de bravuconadas de gente sin armas, de hiperactividad en redes sociales. De un sinfín de majaderías  típicas más bien de los déspotas al mando, en plena sobadera de las manos por la derrota que ya celebran con los parásitos cubanos y demás compinches de aprovechadores, en contra de la democracia en Venezuela.  




















El artículo adosado forma parte de “Experiencias Mayores”, suplemento en el programa “Estamos en el Aire”, a las 4:30 de la tarde, cada sábado. Breve espacio editorial, light, ligero, con música a propósito del asunto que trata, y  gotas de humor.  Por http://www.radiorumbos670am.com.ve/, en cuya discusión los interesados pueden tomar parte por los teléfonos +58 212 284.04.94 y 285.27.35, o mediante mensajes directos por Twitter, a Josué Fernández, @jodofeal, o aquí en www.comunicadorcorporativo.blogspot.com











12 de agosto de 2017

REÍR POR NO LLORAR

El inquietante enunciado de “Reír por no Llorar” repite la letanía desesperada de la mayoría de la población venezolana, para sobrevivir a la avalancha de disparates que se le vienen encima a cada hora, debido a encadenados intentos del régimen por extender su agonía con emboscadas, represión y medidas dictatoriales. La “Declaración de Lima de  mediados de semana, expresó que Venezuela "ya no es una democracia” -o sea lo opuesto, una tiranía  según el decir criollo-.


Ha sido un nuevo pregón, pero en voz muy  alta,  que se suma a calificadas denuncias de afuera y de adentro.  Resalta igualmente la constante protesta de la legítima fiscal general de la república, Luisa Ortega Díaz,  cuyo cargo ha sido usurpado por mandato
grotesco y acciones tiránicas de una Asamblea Nacional Constituyente nacida del fraude. Para aumentar la ofensa a la ciudadanía, con apoyo militar, de madrugada también ha sido violentado el recinto del palacio federal, donde se reúnen los miembros del poder legislativo, unicameral, electos en votación popular en diciembre de 2015,  y en funciones hasta 2021. Así mismo, en más acciones irrespetuosas y hasta cómicas, en contrabando en baúles de automóviles se trata de colar a funcionarios de origen bastardo; y el recurso de entrar por las ventanas sería arma declarada de encumbrados oficialistas, con descaro,  sin ninguna vergüenza, aún en países extranjeros.  




Acontecimientos repetidos en pocas semanas, los cuales podrían advertir  la urgencia de “Reír por no llorar” de forma voluntaria,  antes de que se haga obligatorio por imposición de tribunales militares o bajo las fuerzas de sus gendarmes.


En esa onda de “reír por no llorar”, a falta de medidas más serias, ya ensayadas de toda clase y sin éxito en los últimos dieciocho años, quizás proceda cambiar de rumbo hacia terapias alternativas aun sin probar, que asomarían por azar en esta fecha de recuerdos de natalicios famosos el 8 de agosto, del venezolano Simón Díaz, compositor del “Caballo Viejo  entre miles de obras musicales; y del 12  del súper célebre mexicano Mario Moreno Cantinflas.

Mientras tanto, la angustia crece igualmente desde la guarida del gobierno con arrebatos de visible demencia ocasionados por disposiciones regulativas del departamento de estado norteamericano, junto a países de la comunidad europea y algunos latinoamericanos.  Están desconcertados ante la congelación en el extranjero de propiedades y abultados depósitos bancarios, anulaciones de visas y hasta expulsión de embajadores.  La ridícula respuesta por los momentos, es la de repartir la famosa réplica de la espada de Bolívar, una valiosa joya convertida en condecoración bolivariana, que ha sido entregada a sanguinarios dictadores, y ahora también en desagravio a nativos repudiados afuera por su vinculación con delitos de estado.

Para suavizar ese rudo panorama de locos inducidos y de los locos contagiados, en esta materia sí aplica la muletilla “de lado y lado”, un refugio podría estar, por ejemplo,  en el canto benévolo a la locura, en poema sobre fantasías mentales incurables, como aparece en YouTube (https://www.youtube.com/watch?v=YHQzmBRwVUk).  Allí,
Cecilia Todd y el propio Simón Díaz, interpretan la tonada escrita al alimón con el poeta mayor Aquiles Nazoa,  titulada “El Loco Juan Carabina”.

Con la ayuda de todos, desde cualquier rincón, habría que evitar que  los venezolanos,  empujados por desalmados opresores, sigan muriendo en las manifestaciones de calles, y caigan vencidos en el oscuro túnel de la supresión de libertades, en la antesala de un manicomio del  tamaño del país entero.

De otro lado, Mario Moreno Cantinflas, quien tendría hoy 106 años, con ojos puestos sobre  miserias colectivas,  dejó dosis de claridad para  horas de desconcierto, que vale repetir, al menos parcialmente… Para ubicarse en el terreno que toca, se preguntó “Tengo una duda: ¿está todo muy caro o es que yo soy pobre?”  (RISAS) Luego pasaría a sentenciar que  “El mundo debería reírse más pero después de haber comido”… (RISAS DE NUEVO)  “El humor es cosa sería y la seriedad es una cosa que hay que tomar con humor”… (RISAS)  “El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra”… (ES UNA TRAGEDIA)  “Yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, ustedes aman, ellos aman. ¡Ojalá no fuese conjugación sino realidad!”.   


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5 de agosto de 2017

RENUNCIA Y EMPODERAMIENTO FALLIDO



En medio del desconcierto social provocado en Venezuela por distintos agentes, a la par conviven factores  de renuncia natural y de empoderamiento fallido como complementos que se cuelan por rendijas de las mentes de los venezolanos.  Tal es el aturdimiento sin embargo, que quizás resultan de poca relevancia ante el exagerado recrudecimiento de asesinatos, represión desatada, mentiras, insultos, presos políticos tras juicios amañados, a los que se suman repetidos encarcelamientos de los líderes Antonio Ledezma y Leopoldo López;  y consumados arreglos de votaciones con serias sospechas de fraude, en un conjunto ajeno a la Constitución Nacional refrendada en 1999.

Muestra reciente de empoderamiento fallido, derivación del incumplimiento de compromisos confiados y contraídos,  surgiría de la ruptura de raíz de la gestión mediadora que dejaría inconclusa el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. La respuesta lógica al regaño público del mandamás criollo, agravado por una pretendida sumisión expresa del español, casi mercenaria entre jefe y subordinado, con reproche por “inconsulto” del comunicado conciliador del 30 de julio.

La descalificación de Rodríguez Zapatero entraría en los cuentos de adultos tratados como si fueran niños de pecho, y sepultaría el recuerdo que se tenía en Venezuela y España de su famosa y digna intervención en Santiago de Chile, casi una década atrás, en la clausura de la “Décimo Séptima Cumbre Iberoamericana”.


En estas latitudes, Rodríguez Zapatero vivía en la mente de muchos como el noble personaje que estuvo al lado del rey Juan Carlos I, en el momento en que se dirigió a  Hugo Chávez, señalándole con la mano, al grito de "¿Por qué no te callas?". Vale recordar que, en el estilo descalificador del difunto Chávez, dejado como testamento de camorrero a su sucesor Maduro, la afrenta que ocasionó el repudio del Rey iba contra el  ex presidente José María Aznar, del que Chávez se mofaba y acusaba de "fascista". La perorata desbordada del que aún es llamado por aduladores como “comandante galáctico, universal y celestial”, o sea Chávez, igualmente culparía a Juan Carlos I de pasividad en 2002, tras su renuncia a la presidencia “bolivariana” según manifiesto de los militares. La paradoja del antes y del ahora, está en que Rodríguez Zapatero habría descendido en estos años  de la cima política de España, al foso  de los colaboracionistas de la última dictadura caribeña, retribuidos tal vez con fondos petroleros de dudosa procedencia.

A propósito de esa renuncia de Hugo Chávez en el 2002, la misma constituiría en realidad un efecto de empoderamiento fallido, de poder perdido al acabar vencido el sujeto por su misma negligencia. Al menos, esa fue la percepción de muchos tras la versión televisada a cargo del general Lucas Enrique Rincón Romero, en la madrugada del 12 de abril, expresando que, cita fiel,  “los miembros del Alto Mando Militar de la República Bolivariana de Venezuela deploran los lamentables acontecimientos sucedidos en la ciudad capital en el día de ayer.  Ante tales hechos, se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia de su cargo, la cual acepto”…

De regreso al asunto del empoderamiento fallido, lo correcto era y es la renuncia,  cuando interna o externamente, se perciben incumplidos los compromisos asignados. Si se le pusiera música, ese episodio posiblemente sonaría como “Fallaste Corazón”, según se le oyó  entre otros al mexicano Antonio Aguilar ( https://www.youtube.com/watch?v=SZC9njtZ5D0 ).  Así sería además, por elemental dignidad, un eventual retiro de estos confines de José Luis Rodríguez Zapatero, después de la desautorización de su método mediador por el lado gubernamental que requirió sus oficios. 

Otra esperada renuncia sería la del propio conductor del régimen bolivariano,  al aumentar evidencias de alteración de resultados de la reciente votación nacional, denunciada hasta por la empresa “Smartmatic”, la cual  es señalada en la calle como el aval de chanchullos electorales anteriores. Dura disidencia manifiesta que disolvería la excusa para legitimar a la fuerza una asamblea nacional constituyente, fuera de la carta magna vigente.
















Ciertamente, el empoderamiento fallido aconseja la renuncia voluntaria o involuntaria  a encargos asumidos, según testimonió en “La Renuncia”  el poeta Andrés Eloy Blanco, el mismo venezolano célebre en el mundo por sus “Angelitos Negros”, recordado oportunamente hoy  a pocos días del 6 de agosto, fecha en que nació en 1896. En dos estrofas de ese poema, Blanco escribió:

“He renunciado a ti. No era posible.
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía…

He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final ¡Cuántas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!



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