Capítulos

13 de mayo de 2017

“CABALLERO A LA MEDIDA”, por Josué D. Fernández (*)

Cuando la dictadura anterior se afanaba como ahora por una Asamblea Constituyente en 1953 ─parece ser el tatuaje en los brazos de las tiranías al menos en Venezuela─, en el vecindario mexicano se estaba rodando “Caballero a la Medida” protagonizada por el sin par Mario Moreno “Cantinflas”. En las cercanías del Caribe eran tiempos de disimulo y discreción  y, a finales de ese año, la sociedad caraqueña bailaba la inauguración del Círculo Militar de Caracas, tras  “el corte de la cinta tricolor” a cargo del general Marcos Pérez Jiménez.

A medida que avanzaba el rodaje de Cantinflas,
la República de Venezuela por otra extravagante iniciativa abandonaba el supuesto lastre de unos Estados Unidos que venía cargando en su nombre desde 1864, llenándose además de algarabía cada 2 de diciembre,  con las obras monumentales del “Nuevo Ideal Nacional. Era el sello innegable de la prosperidad y de las grandes edificaciones, así como de extraordinarios niveles de desarrollo económico, cultural, militar e industrial. No quedaba cabeza derecha que pudiera entender la proposición de algo como la figura acomodaticia de un caballero a la medida. Con raros descarríos, el pueblo entero comulgaba como damas y caballeros de una sola pieza.



Seis décadas y fracción después pocos dudan de que la atmósfera que se vivía fue distante de simples sentimientos sin fundamentos, pasando a una auténtica colectivización de la decencia. Las quijadas rodaron por el suelo transcurrido un quinquenio, cuando a la huida del sátrapa se supo de rines de llantas afilados para castigar a enemigos desnudos y de brutales torturas selectivas en los sótanos de la policía política Seguridad Nacional. Igualmente ocasionaría gigantesco rechazo popular el enriquecimiento ilícito del jefe del régimen en unos trece millones de dólares entre 1948 y 1958, según cálculos atribuidos a la Contraloría General.


2017 ha traído la confirmación irrefutable de aquella hipótesis en los días que corren, porque en contraste hoy lamentamos la cantidad de jóvenes asesinados en plena calle durante protestas pacíficas, debido a la acción ventajista de militares y paramilitares cancerberos que arremeten en paralelo, indiscriminadamente con gases tóxicos, perdigones, metras y balas, contra ancianos, mujeres y niños acompañantes.  Si esta violencia supera por bastante la de los uniformados de los cincuenta, la estafa a la nación de los renovados depredadores revienta barreras de asombro.


Las denuncias nacionales e internacionales se producen a diario, sin que se encuentre localmente  tribunal ni contraloría comprometida con la misión ejemplarizante. En un solo caso, reseñado recientemente por EFE, bajo manejo del entonces canciller y actual presidente, en su propio despacho, se concedieron once millones de dólares americanos, en efectivo, para gastos publicitarios encomendados a la brasileña Mónica Moura, y a su esposo Joao Santana. El total aumentaría en 15 millones adicionales que no fueron pagados, aunque se arreglaron para cobrar 9 millones a empresas de Brasil con negocios en Venezuela.

El rescate de la decencia como norma de   convivencia tal cual lo propuso Cantinflas en “Caballero a la Medida” no sería en la actualidad un problema de regaños y sermones, o de falta de ellos, por parte de quienes asumen superioridad de propósitos sobre un sector aguijoneado que  defendería las malolientes “puputov”, descubriendo a la vez los síntomas de una enfermedad que hiede bastante peor. Aunque alguien crea estar pontificalmente por encima, la corrección de esa rebeldía seguramente tendrá  cura con modelaje y ejemplo de los líderes de mayor arrase y sintonía. Mientras tanto, el comportamiento “como caballeros o como lo que somos” brotará espontáneamente según venga.




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7 de mayo de 2017

ENTRESIJOS DE “MILLENNIALS”, por Josué D. Fernández (*).

Con el tradicional objetivo de ganar, los juegos  que gozan de gran difusión en estos días del tercer milenio se van desplegando –preferiblemente, sobre pantallas táctiles electrónicas de mayor o menor tamaño y resolución, individualmente o en equipos reales o virtuales. Con base a obstáculos para vencer, pero también con las herramientas que pudieran derribarlos mediante el grado de habilidades, esfuerzos o demás recursos de que disponga el o los jugadores.


La  simple lección anterior se comenzó a repasar desde pequeños en la ya avanzadita generación de “Milennials” que corre con el siglo XXI, progresivamente en "DS",  "tablets" o teléfonos móviles "tranquilizadores", atendiendo a la tolerancia o medios de los más adultos a cargo. Las primeras videoconsolas de furor descomunal pararían en tiendas de antigüedades, museos o en basureros.

"Pasar al siguiente nivel" de competencias mayoritariamente ficticias y sin consecuencias lamentables casi siempre, vendría a ser una de  las formas nuevas de estresarse existencialmente, muy temprano.  La cuestión terminaría en un reto de creatividad para los desarrolladores de entramados con múltiples entresijos para novatos, y del otro lado incansables laboratoristas de ensayos y errores hasta hallar fórmulas de escalar a la etapa que sigue y obtener recompensas superiores.


Puro aguante, sin amilanarse segundo, o minutos tras minutos, parece resumir el arte de triunfar en la actualidad. Desde luego, en los lugares donde ese lujo es posible porque no hay interrupciones terroristas, de  persecuciones ideológicas o raciales,  de guerras declaradas,  de amenazas de abusos imprevistos, o de estallidos de violencia domestica o callejera.



Pero en condiciones adversas tampoco las soluciones se distancian demasiado del paradigma para resolver entresijos de “Millennials”. Aunque en ambientes hostiles requerirán de verdadera astucia, perseverancia y valentía, pues los peligros que acechan ocasionan en realidad graves daños e inclusive muertes en los peores casos,  o dirigen a perversas antesalas de humillaciones, esclavitudes o tiranías.  A veces, los ataques se vuelven de manera natural contra los esbirros y son los mismos mercenarios oficialistas quienes padecen asfixia por sus propios gases tóxicos, y el efecto de vientos justicieros.

Los riesgos son inevitables como ahora se están viviendo a diario en Venezuela, bajo una abierta dictadura altamente represiva del pueblo pacífico, siguiendo el miserable modelo del castro comunismo cubano. Las armas, municiones y explosivos son los recursos de los opresores, sumados a la indolencia frente a heridos y caídos, niños, adolescentes o ancianos, los cuales alientan a permanecer en la resistencia para el ataque sorpresa definitivo, a través de las grietas de cualquier error de cálculo de los agresores,  a punto de sucumbir en las celdas de sus aterradoras, dolorosas e infinitas pesadillas.



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3 de mayo de 2017

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa



COMUNICADO


Expresión Libre aboga por que cese la represión y la impunidad en casos de agresiones a periodistas

Venezuela actualmente afronta una severa crisis sociopolítica y económica que se ha evidenciado en la aguda escasez de alimentos y medicinas,  una elevada tasa de inflación y altos índices de criminalidad. La situación se ha agravado con las acciones de desconocimiento e inhabilitación a la Asamblea Nacional, mediante sentencias emitidas por el Tribunal Supremo de Justica; y con la convocatoria por parte del Presidente de la República de una “Constituyente Comunal”, no establecida en la Constitución Nacional, con lo que se ha roto el orden democrático en el país.



Teniendo como marco este oscuro panorama llegamos al 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, y Expresión Libre Comunicadores por la Paz y la Democraciaquiere aprovechar para denunciar los continuos ataques que llevan a cabo autoridades del gobierno, funcionarios de seguridad y personas afectas al oficialismo en contra de los periodistas, trabajadores y medios de comunicación, y por ello aboga por plenas garantías para el desarrollo del trabajo periodístico y porque no haya más impunidad en los casos de violaciones a la libertad de expresión en Venezuela.

Exigimos el cese de la represión contra ciudadanos que ejercen sus derechos constitucionales a la libre expresión y a la manifestación pacífica, según lo establecido en los artículos 57 y 68 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  y exigimos medidas contundentes por partes de las autoridades para garantizar que periodistas y trabajadores de medios de comunicación puedan cumplir sus funciones informativas, sin ser agredidos, amenazados, detenidos arbitrariamente, o sin ser despojados de sus materiales de trabajos por parte de funcionarios militares o policiales o por grupos que trabajan al margen de la Ley.

Exigimos al Ministerio Público que realice de forma oportuna las investigaciones correspondientes para determinar los responsables de los casos de agresiones contra periodistas y que se apliquen las sanciones correspondientes. Cabe recordar que durante 2016 se produjeron más de 360 hechos en los que se violó el derecho a la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a la información y en lo que va del año 2017 se han registrados unos 260 hechos similares. La verdad, la justicia y la reparación son fundamentales para que cese la impunidad y para que no se repitan estos ataques.  

Rechazamos el uso de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, para intimidar a medios de comunicación e inhibir la cobertura informativa de las protestas ciudadanas, que se realizan en Venezuela para denunciar el rompimiento del orden democrático en el país, mediante el despojo de las atribuciones a la Asamblea Nacional y la arbitraria convocatoria de una “constituyente comunal”. La Constitución claramente prohíbe la censura en su artículo 57. Invocamos la carta magna en función de recibir información libre y plural como, condición necesaria para la existencia de la democracia.

Nos sumamos al lema escogido este año por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para conmemorar el Día Mundial de la Libertad de Prensa: «Mentes críticas para tiempos críticos» y reivindicamos el rol de los medios de comunicación en difundir información plural que permita a los ciudadanos tomar sus decisiones, de forma autónoma y participar activamente en la vida pública y en la construcción de una auténtica democracia, en el que se respete la autonomía de poderes.

Caracas, 3 de mayo de 2017

Por Expresión Libre
Silvia Alegrett
Coordinadora General

+58 414-2840682