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12 de mayo de 2016

DOMINGO 7: Elogio a la Pestilencia


Los zamuros de Caracas hace tiempo dejaron de ser tema de asombro. Resultan naturales sobre postes de alumbrado y ramas esparcidas en ese territorio, también plagado de moscas gordas de corrupción generalizada, desagües tapados cada vez que llueve, sangre de atracos callejeros; acumulación de pañales usados, residuos de comidas y bebidas abandonadas, como rastro de  colas diarias frente a cualquier venta de medicinas o alimentos. A la par de desperdicios en descomposición flotando por “El Guaire”.

La gente fue sometida a dosis progresivas de pestilencias, a través de eslabones malolientes de hazañas protuberantes en República Bolivariana (“RB”), de las que pareciera extraerse una larga cadena de gases de materia putrefacta. El proceso nebuloso quizás se hizo visible por primera vez, en televisión en vivo, el 17 de enero de 2003, en directo, a través del mismo esófago del oficial salido de las Fuerzas Armadas de Cooperación Luis Felipe Acosta Carlez.

La impunidad robustecida con el tiempo, apenas se asomaría en ese comienzo, cuando se desoyó el sermón de Don Quijote de la Mancha a Sancho Panza para que no eructara delante de nadie. Todavía no era fecha del magno evento del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes., para reparar en finuras civilizadas. El texto quizás nunca se leyó ni se leería entre militares, y el comandante en jefe de entonces más bien elogió el gesto,  merecedor de ascensos hasta general de brigada, y digno de apoyo gubernamental para obtener luego la gobernación del estado Carabobo.


Los escapes de vapores podridos han crecido en número y hediondez en “RB”, aunque muchos han sido encubiertos por jueces y tribunales inmunes a tufos de delitos por comisiones, sobreprecios de bienes y servicios en compras oficiales, desvío de partidas, violaciones constitucionales, etc., y muy por el contrario potenciarían la confianza bolivariana en esos delincuentes. Uno de los innumerables casos fue insinuado hace años por el gobernador del estado Lara, Henri Falcón, en su intervención en la sesión inicial televisada para llegar al diálogo forzado por protestas callejeras en febrero 2014, involucrando al entonces presidente de la Asamblea Nacional, capitán Diosdado Cabello.

Entre 2009 y 2011, nauseas inocultables dieron pistas inequívocas de podredumbre en centenares de contenedores en patios de tránsito de muelles nacionales, en los que se hallarían unas 170 mil toneladas de alimentos descompuestos para la frustrada distribución a bajo precio entre personas necesitadas. Puerto Cabello, Tinaquillo, complejo criogénico de Jose, y hasta Haiti, fueron destinos de cargas putrefactas, además del cargamento de leche vencida pero vuelta a empacar en Lara.

Densa nube de gases se escurriría igualmente bajo la represión de 2014, aunque no por ello eximidas de balas que causaron muertes entre estudiantes manifestantes, también heridos con metras proyectiles, puñetazos, latigazos, y descargas eléctricas. En la práctica, el diálogo se condena permanentemente con la sentencia vigente de 2009 del fundador de “RB” para enfrentar protestas: ...”me le echan gas del bueno y me lo meten preso. Si no lo hicieran me raspo a los jefes responsables...” Un 60% de las bombas de la nueva etapa saldrían de aliados de la empresa brasileña “Condor”, algunas con fecha de vencimiento en sus rótulos como los alimentos podridos, aunque lanzadas impunemente contra la población, con mayor efecto letal. Los gases están de vuelta, ahora impregnados de pimienta. En “RB”, la fetidez penetra los poros, de nada sirve taparse la nariz.





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