Capítulos

25 de mayo de 2016

VOLTEAR LA TORTILLA, por Josué D. Fernández A (*)


De tantos engaños, para muchos ya no existen esperanzas porque se encuentren las medicinas indispensables para salvar la propia vida, o la de algún familiar o amigo. Tampoco para alimentar lactantes, y para proteger sus cuerpos aun carentes de defensas naturales para sobrevivir al medio ambiente. La gente común y corriente, menores y mayores, mujeres y hombres,  todos perciben por los poros una sensación de abandono jamás conocida, y menos anunciada con anticipación en periódico, radio, televisora o libro alguno.

Estaríamos resignados  a, de tanto contarlo, que las malas noticias simplemente impregnarán de daños hasta los huesos, y no habría antídotos para evitar la víspera esos efectos indeseables. El asunto se ha hecho tan ordinario, que las especies agoreras vienen ganando terreno con sus malos presagios, para posicionar como mensaje la fatalidad inevitable para poblaciones enteras, y en especial para  los más pobres, y por lo cual el único recurso a mano es el de soportar por encima de cualquier sacrificio posible o imaginado.

La verdad, sinceridad, transparencia, sin embargo, como exigencia de los pueblos, de organizaciones no gubernamentales, así como de periodistas independientes, está imponiendo acciones de clara contundencia a los líderes de las distintas áreas de la sociedad. Sería la primera condición para mantener los apoyos fundamentales para dirigir finanzas, educación, salud, y demás asuntos públicos que, en conjunto, son sufragados por los presupuestos de cada país, a veces con ganancias de usura para sus ejecutores. En competencia leal, bajo un marco de justicia, quienes toman caminos equivocados han comenzado a ser sacados del juego, en la mayoría de los continentes. Es cuestión de tiempo ver la tortilla al revés.

En otros tiempos, y todavía donde impera la ignorancia inducida sin reparar en costos, el engaño mayoritario de la colectividad se empaquetaba fácilmente en informaciones supuestamente “veraces” que se imponían con monopolios de medios de comunicación, ayuda de amanuenses complacientes de escasos escrúpulos, además de altas tarifas para  pago de la omisión de noticias desfavorables a los opresores sociales. Afortunadamente, la dificultad de esos métodos va creciendo con la ayuda de las redes sociales de reacciones  instantáneas, y efecto multiplicador con el trasvase cara a cara entre allegados inmediatos.

El grito de las comunidades integradas en redes ya alcanza eco estruendoso en organismos multilaterales, y empieza a repercutir igualmente en las políticas de las corporaciones, grandes, medianas  o pequeñas. Existe un clamor por transparencia, cuya falta saca de quicio al máximo con el añadido de nuevas denuncias de corrupción o de prácticas desleales de funcionarios, organizaciones deportivas o personajes que se tenían por buenos ciudadanos.

Seguramente “no son todos los que están y no están todos los que son”, en las ollas de los guisos o monstruosidades globales, desveladas en los llamados “Panama Papers”,  los “Vatileaks”, o por individualidades ya famosas como Julián Assange o Edward Snowden, entre otros. Lo cierto es, que la transparencia ha llegado  para quedarse como requisito de negocios, o para aspirar a la admiración y confianza de audiencias potencialmente rentables según propósitos preconcebidos.  Quienes andan de “barbas en remojo” no podrán escaparse ahora con lances de ilusionistas. Quienes vienen detrás, solo tendrán plazos cortos  para hacer traslúcidas las opacidades de su entorno, antes de caer en sus propias marañas. Lo contrario llevará directo a la “Evanescencia de la Imagen”.


(*) Autor del libro “Evanescencia de la Imagen”     
            Páginas del 1-10 en:
            







21 de mayo de 2016

Presentación de "Evanescencia de la Imagen"

 “EVANESCENCIA DE LA IMAGEN CORPORATIVA 






     Nuevo título de la colección de la “UCAB“:

EVANESCENCIA DE LA IMAGEN CORPORATIVA

·         “…apunta al riesgo de resbalones comunicativos al recorrer los pasillos de instituciones de cualquier tamaño, y a la pérdida  del mejor potencial para proyectarse hacia públicos externos, por falta de las previsiones debidas…”

La Universidad Católica Andrés Bello, “UCAB”, ha añadido recientemente a su colección editorial,  la obra “Evanescencia de la Imagen Corporativa”, subtitulada “Estrategias Comunicativas de hoy”. Como autor hace debut Josué D. Fernández Alvarado, comunicólogo, en tándem junto a Carlos Alarico Gómez, reconocido pedagogo de la materia, y escritor de importantes biografías y de textos históricos de amplia difusión.

Fernández Alvarado afirma que  el encabezado  “apunta al riesgo de resbalones comunicativos al recorrer los pasillos de instituciones de cualquier tamaño, y a la pérdida del mejor potencial para proyectarse hacia públicos externos, por falta de las previsiones debidas.”

Igualmente se sugiere una metodología poco convencional para sacar rápido provecho de la lectura, sin importar el nivel de conocimiento del tema. En tal sentido, el lector tendrá la oportunidad de comenzar por una autoevaluación de sus actuales habilidades comunicativas en ambientes corporativos, mediante respuestas al anexo 1. “Guía básica de diagnóstico de la imagen corporativa”.
               
                     Una vez completada la guía, parcial o totalmente, cuanto haya resultado como debilidad para el desempeño eficiente de ese rol comunicativo, encontrará respuestas concisas, según el título correspondiente,  en alguno de los seis (6) capítulos que componen la obra.

El libro está disponible en las sucursales de “Tecni-Ciencias”, Caracas, y en "El Buscón", C.C. Paseo Las Mercedes, Trasnocho Cultural.

Páginas del 1-10 en:


Pedidos especiales a: fernandez.josué@gmail.com



Evanescencia de la Imagen Corporativa, Estrategias Comunicativas de Hoy



Josué D. Fernández Alvarado // Carlos Alarico Gómez
Universidad Católica Andrés Bello.
Caracas, 2016
© Universidad Católica Andrés Bello
© Josué D. Fernández Alvarado // Carlos Alarico Gómez

Primera edición 2016
Depósito Legal: lf4592016600859
ISBN: 978-980-244-826-5
Diseño y arte final: Eduardo Orozco
Revisión de textos: Carmen Cristina Wolf
Diseño de carátula: Isabel Valdivieso
Impresión: Impresos Miniprés, C.A.

Reservados todos los Derechos. No se permite reproducir, almacenar en sistemas de
reproducción de la información ni transmitir alguna parte de esta publicación, cualquiera
que sea el medio empleado —electrónico, mecánico, fotocopia, grabación, etc.
—, sin el permiso previo de los titulares de los Derechos de la propiedad intelectual.


Ver presentación general en:


A Valeria Marina
y Gianmarco Andrés:
Dos motivos para no querer la
evanescencia
aun después de la vida.
Josué Fernández

A mis nietos Carlos,
Reina y Constanza
con eterno amor.
Carlos Alarico Gómez


Evanescencia de la Imagen Corporativa: Estrategias Comunicativas de Hoy
Índice
PRÓLOGO
EXORDIO



CAPÍTULO I

EL PROCESO DE LA COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA
1. Las fases del proceso. 2. Cultura corporativa. 3. Identidad corporativa.
4. Gestión de la imagen. 5. Sinergia y proactividad. 6.
La complejidad del mensaje. 7. El lenguaje como instrumento de
la comunicación. 8. Modelos de comunicación. 9. Entropías o barreras.
10. Los códigos corporativos. 11. Componentes de la comunicación
corporativa (Enclave crítico). 12. Comunicación
eficiente como destino

CAPITULO II

LA CORPORACIÓN Y LA IMAGEN
1. La corporación. 2. Liderazgo en el proceso de la imagen. 3. Comunicólogo
del Siglo XXI. 4. La personalidad corporativa. 5. Signos,
símbolos y señales. 6. El personal y la cultura corporativa. 7.
Perfil de imagen. 8. Sistema de gestión de imagen. 9. Gestión “integrada”
de la comunicación

CAPITULO III

EL PÚBLICO-META
1. El ser individual. 2. El ser colectivo. 3. La opinión pública. 4.
Clasificación de públicos para la gestión de imagen.

CAPITULO IV

RECURSOS DE LA COMUNICACIÓN CORPORATIVA
1. Publicidad y propaganda. 2. El periodismo corporativo. 3. Compras
en los Medios. 4. Comunicaciones internas. 5. Relaciones públicas.
6. Protocolo y eventos especiales. 7. La “Web”.

CAPITULO V

MÉTODO PARA LA ELABORACIÓN DEL PLAN ESTRATÉGICO
DE IMAGEN
1. El plan estratégico. 2. Aproximación a previas proposiciones. 3.
Previsión de contingencias. 4. La sinergia de la comunicación. 5.
La planificación como clave del modelo. 6. Estrategias y tácticas.
7. Auditoría del proceso. 8. Implementación. 9. La gerencia del
modelo. 10. Esquema básico para un plan estratégico de imagen.
11. Evaluación. 12. Síntesis general

ANEXOS
1. Guía básica de diagnóstico de la imagen corporativa
2. Elementos básicos de un manual de identidad corporativa
(Muestra de proposición elemental elaborada para “Diseños y
Producciones Plain Art, C.A.”)

BIBLIOGRAFÍA

PRÓLOGO

Esta obra tiene el propósito de servir de compendio para la planificación,
proyección y evaluación de la imagen corporativa −en el
ámbito de las comunicaciones estratégicas−, de la que se deduce
un conjunto de parámetros que alcanzan a organizaciones de carácter
público y privado, con o sin fines de lucro, abordando los distintos factores
que la integran, y cuyo gran valor puede tornarse inasible, a veces
demoledor, si no se le da atención pronta y adecuada.

En la definición de la imagen se deben considerar los aspectos
determinados por variables incluyentes de diferente índole, hoy expresadas
con gran fuerza para dejar muy atrás a la que fue llamada “sociedad
de consumo”. El acentuado reclamo de valores de bien común, la preservación
ambiental o la responsabilidad social empresarial, entre otros,
están ejerciendo notable influencia en los resultados comunicacionales,
desde finales del siglo XX. Expertos internacionales se ocupan actualmente
de muchos casos de evanescencia de reputaciones, que en su momento
fueron consideradas como modelos respondiendo al uso común
del concepto de “buena imagen”, pero que cayeron “en picada” debido a
diferentes razones que se atajan en las páginas de esta obra. Así se pudo
notar hace poco tiempo en los casos de Volkswagen, y de la “FIFA”, y en
décadas anteriores con la poderosísima Pan American, la Unión Soviética
o el refresco Orange Crush. Mas recientemente por juicios por corrupción
en grandes corporaciones, arrastrando reputaciones de personajes
de sectores públicos y privados. La evanescencia es un fenómeno de tal
magnitud, en la era de las comunicaciones globales, que puede llegar a
afectar personalidades de gran credibilidad, aun cuando hayan estado
fundamentadas en prestigios reconocidos por las mayorías.

La metodología de esta obra se centra en el análisis de las causas
que producen la evanescencia y se sustenta en un marco teórico que
sirve de base fundamental a las propuestas de carácter práctico que aquí
se formulan. Un aspecto particular lo constituye el análisis de los autores
sobre la realidad de Venezuela, por las rupturas de paradigmas que
allí han tenido lugar desde finales del siglo XX, pero sin descuidar las
experiencias extranjeras, que se mencionan en forma referencial cada
vez que se hace necesario.

El tema de la imagen se ha venido considerando desde el origen
del lenguaje ideográfico en Egipto, aunque se comenzó a trabajar en
forma sistemática desde que Newton Margulies (1980) inició estudios
sobre el uso de la imagen para el logro de mejores resultados en los negocios.
Con anterioridad, estudiosos de gran significación como Ivy Lee,
Harold Lasswell, Wilbur Schramm, David Berlo y otros indagaron en la
importancia de la investigación de la opinión pública en campañas políticas,
artísticas o de responsabilidad social con el fin de obtener resultados
positivos. Esas propuestas fueron sometidas a prueba en
escenarios occidentales, comprobándose en cada caso los efectos positivos
en la obtención de las metas dependientes en alto grado de aceptación
de sus audiencias. Sin embargo, a pesar de que se sabe a ciencia
cierta que la realidad socio-cultural actúa sobre la gente y modela su
conducta -partiendo a veces hasta de percepciones subjetivas-, hay
quienes dudan de la pertinencia de aumentar la efectividad de sus acciones
mediante la imagen proyectada, a partir de la adecuada definición
y seguimiento de una identidad anclada armónicamente en la
cultura organizacional, en su personalidad o rasgos distintivos y en su
gramática o lenguaje peculiar, como constante en cualquier medio que
involucre a sus distintas operaciones.

De este modo los autores de la presente obra se proponen profundizar
en el tema sin descartar estereotipos que dificultan la clara
comprensión del problema. De allí surge un estudio que incluye lecciones
aprendidas en casos de trascendencia, necesarias para analizar tendencias,
puntos comunes y discordancias en el campo de la imagen. El
trabajo incluyó reiterados sondeos entre quienes ejercen esta actividad
en agencias, consultorías, empresas e instituciones, tanto en el diseño
como en la gerencia de campañas, lo que permitió configurar un modelo
ampliado de la gestión de la imagen, de utilidad comprobada por sus
autores.

La EVANESCENCIA DE LA IMAGEN CORPORATIVA (Estrategias
Comunicativas de Hoy) viene a constituir una entrega aumentada
de pasadas ediciones de “Cómo Gerenciar la Imagen”, de la autoría de
Carlos Alarico Gómez, a quien esta vez se le une como coautor el comunicólogo
Josué Fernández Alvarado. El primero de ellos ha tenido
la experiencia invalorable de trabajar en organizaciones gubernamentales
y empresariales, al tiempo que se ha desarrollado con mucho éxito
en el campo académico, que fue lo que le permitió iniciar el texto en el
cual reflejó muchas de las realidades a las que se ha tenido que enfrentar
durante casi cuatro décadas de intensa actividad profesional. Josué
Fernández, por su parte, es fundador de la primera cátedra universitaria
de Comunicación Institucional (1985) en Venezuela, luego jefe de
su departamento por siete años consecutivos, mientras duró su desempeño
como docente en la Universidad Católica “Andrés Bello”
(UCAB). Hoy es consultor de empresas transnacionales y nacionales de
larga trayectoria, con una vasta experiencia en posiciones ejecutivas
en medios impresos y audiovisuales, industria petrolera e importantes
agencias publicitarias.

La obra está especialmente dirigida a nuevas generaciones, las
que tendrán la responsabilidad de conducir distintos niveles del mundo
cibernético de la llamada aldea global, anticipada como es sabido por
el filósofo de la comunicación Marshall McLuhan. Fernández y Gómez
analizan con maestría el enfoque holístico de las comunicaciones de
hoy y de las transiciones del modelo de la producción industrial a la sociedad
de consumo, ya superadas por nuevas corrientes que se ocupan
de la preservación del planeta como tarea prioritaria, así como de la
mayor inclusión de sectores tradicionalmente marginados. En ese sentido,
los autores consideran que hace falta actualizar sistemáticamente
la identidad que va detrás de una imagen, para impedir su evanescencia
y retenerla en el tiempo. Recomiendan programas en vez de campañas
de imagen corporativa, para mantener la fidelidad de la audiencia que
cada vez se hace más escurridiza.

En tiempos del siglo XXI, la proactividad es la mejor opción
 para contrarrestar la inmediatez informativa y
fotográfica tan cerca de todos como la proximidad a un teléfono inteligente,
a una tableta o a cualquier ordenador cada vez más portátil.
Por esas razones el editor se complace en recomendar esta obra
a estudiosos de la comunicación en sus distintos niveles, en la seguridad
de que en estas páginas encontraran consistentes recomendaciones
para evitar la evanescencia de la imagen.

EL EDITOR



Pedidos especiales a: fernandez.josué@gmail.com




Exordio

Una buena imagen corporativa solo podría haber perdurado el na mala fotografía no sería más que una ocasión para re-acica- larse para una siguiente toma e intentarla de nuevo, así como instante del flash recogido en alguna encuesta, si no hubo luego el man- tenimiento subsecuente. Es decir, lo que verdaderamente importa del resultado obtenido en el segundo caso, es conocer cómo se llegó a con- cretar como consecuencia de la comunicación o la ausencia de ella, entre los emisores y sus audiencias, y viceversa.

Cuando el favor o la falta del mismo aparecen retratados en las fotos que reposarían en las mentes de la opinión pública, estas igual- mente reflejarían la efectividad o inefectividad comunicacional de los protagonistas, la cual prevalecería sobre los hechos –accesorios o de gran trascendencia-, que nunca serían suficientemente notorios si no llegaran a revelarse mediante la comunicación. La opinión pública de- riva entonces en sinónimo práctico de la comunicación pública.
Esas auditorías comunicacionales son aplicables por igual en unidades sociales de poco tamaño, individuos, productos;  o en institu- ciones, corporaciones o en estamentos gubernamentales de dimensio- nes mayores. Conocer la imagen propia, proyectarla adecuadamente y mantenerla son acciones cruciales para quien pretenda roles de diri- gencia -o ya los ha asumido- y requiere de una evaluación de gestión; o para hacer cálculos sobre cuánto tiempo más podría mantener vigencia o aceptación de sus tutelados, entre otros macro asuntos. Es decir, la su- pervivencia o caída de una imagen sería de similar impacto y drama- tismo para una empresa grande o pequeña, pública o privada, con o sin fines de lucro, algún producto o marca, grupo o individuo. 

El éxito o fracaso de cualquier unidad social podría estar deter- minado por la comunicación oportuna sobre la reputación de sus líde- res, su solvencia moral,  la confianza en la viabilidad financiera y la utilidad de los proyectos en marcha, la calidad de los productos, el pres- tigio de la marca, los rendimientos y resultados favorables a los accio- nistas, el gobierno corporativo con autoridades, proveedores, empleados y clientes, la toma de riesgos, la respuesta oportuna y con- vincente en momentos de crisis, el enclave satisfactorio con los reque- rimientos de las comunidades como estandarte de la práctica de la responsabilidad social empresarial, y exige también la neutralización de campañas desleales de competidores. Esas acciones constituirán igualmente las mejores vacunas para aminorar los efectos de los per- cances institucionales, al convertirse en activos intangibles que requie- ren mantenerse en las mentes de los públicos clave.

“Evanescencia de la Imagen: Estrategias Comunicativas de Hoy” representa la posibilidad de volver a empezar cuando va cadu- cando la admiración, credibilidad y confianza que se tuvo en algo o al- guien. La conclusión es que no basta haberlo hecho bien una, dos o más veces, no importa cuántas. El problema es creer que ello será suficiente para vencer olvidos y rendir beneficios por siempre. “Evanescencia de la Imagen” ofrece la posibilidad de volver a empezar de cero, con paso más firme, cuando se está frente al desahucio a que condena la senten- cia española de “cría fama y échate a dormir”, en especial por padeci- mientos debido a  errores cometidos, por la habilidad de factores de competencia desleal, o por diferencias de enfoques situacionales.

      https://www.facebook.com/pg/JosueD.Ferrnandez 

12 de mayo de 2016

DOMINGO 7: Elogio a la Pestilencia


Los zamuros de Caracas hace tiempo dejaron de ser tema de asombro. Resultan naturales sobre postes de alumbrado y ramas esparcidas en ese territorio, también plagado de moscas gordas de corrupción generalizada, desagües tapados cada vez que llueve, sangre de atracos callejeros; acumulación de pañales usados, residuos de comidas y bebidas abandonadas, como rastro de  colas diarias frente a cualquier venta de medicinas o alimentos. A la par de desperdicios en descomposición flotando por “El Guaire”.

La gente fue sometida a dosis progresivas de pestilencias, a través de eslabones malolientes de hazañas protuberantes en República Bolivariana (“RB”), de las que pareciera extraerse una larga cadena de gases de materia putrefacta. El proceso nebuloso quizás se hizo visible por primera vez, en televisión en vivo, el 17 de enero de 2003, en directo, a través del mismo esófago del oficial salido de las Fuerzas Armadas de Cooperación Luis Felipe Acosta Carlez.

La impunidad robustecida con el tiempo, apenas se asomaría en ese comienzo, cuando se desoyó el sermón de Don Quijote de la Mancha a Sancho Panza para que no eructara delante de nadie. Todavía no era fecha del magno evento del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes., para reparar en finuras civilizadas. El texto quizás nunca se leyó ni se leería entre militares, y el comandante en jefe de entonces más bien elogió el gesto,  merecedor de ascensos hasta general de brigada, y digno de apoyo gubernamental para obtener luego la gobernación del estado Carabobo.


Los escapes de vapores podridos han crecido en número y hediondez en “RB”, aunque muchos han sido encubiertos por jueces y tribunales inmunes a tufos de delitos por comisiones, sobreprecios de bienes y servicios en compras oficiales, desvío de partidas, violaciones constitucionales, etc., y muy por el contrario potenciarían la confianza bolivariana en esos delincuentes. Uno de los innumerables casos fue insinuado hace años por el gobernador del estado Lara, Henri Falcón, en su intervención en la sesión inicial televisada para llegar al diálogo forzado por protestas callejeras en febrero 2014, involucrando al entonces presidente de la Asamblea Nacional, capitán Diosdado Cabello.

Entre 2009 y 2011, nauseas inocultables dieron pistas inequívocas de podredumbre en centenares de contenedores en patios de tránsito de muelles nacionales, en los que se hallarían unas 170 mil toneladas de alimentos descompuestos para la frustrada distribución a bajo precio entre personas necesitadas. Puerto Cabello, Tinaquillo, complejo criogénico de Jose, y hasta Haiti, fueron destinos de cargas putrefactas, además del cargamento de leche vencida pero vuelta a empacar en Lara.

Densa nube de gases se escurriría igualmente bajo la represión de 2014, aunque no por ello eximidas de balas que causaron muertes entre estudiantes manifestantes, también heridos con metras proyectiles, puñetazos, latigazos, y descargas eléctricas. En la práctica, el diálogo se condena permanentemente con la sentencia vigente de 2009 del fundador de “RB” para enfrentar protestas: ...”me le echan gas del bueno y me lo meten preso. Si no lo hicieran me raspo a los jefes responsables...” Un 60% de las bombas de la nueva etapa saldrían de aliados de la empresa brasileña “Condor”, algunas con fecha de vencimiento en sus rótulos como los alimentos podridos, aunque lanzadas impunemente contra la población, con mayor efecto letal. Los gases están de vuelta, ahora impregnados de pimienta. En “RB”, la fetidez penetra los poros, de nada sirve taparse la nariz.





5 de mayo de 2016

DOMINGO 7: Coartados Indignados



Tarde o temprano habrá que hablar formalmente de la categoría de “coartados”, en justicia a la gente corriente que sufre menoscabo de sus legítimos derechos,  de parte de fanáticos infiltrados en los llamados movimientos de “indignados”. Para quienes no la deben, resulta insuficiente excusa la coartada emblemática de “el capitalismo privatiza las ganancias y socializa las pérdidas", para tragarse, sin atorarse, los  procesos anárquicos que vayan en detrimento de libertades ciudadanas, de aprecio mayoritario por el resto de la población.

La buena causa original de los “indignados” estaría en su eco global ante sucesos en Túnez en 2011, cuando Mohamed Bouazizi, de 26 años, se inmoló frente al ayuntamiento de su pueblo, por el decomiso del único sustento de la familia entera, un puesto ambulante de verduras. Tenía diploma universitario en Informática, pero estaba en paro, como el 14% de la población tunecina y la mitad de los jóvenes de los países árabes, según Naciones Unidas y la Liga Árabe. El informático en paro se convertiría en un símbolo entre los jóvenes y comerciantes tunecinos, que comenzaron las manifestaciones para reclamar trabajo, justicia y libertad.

Hasta allí una historia impecable sobre  denuncia de abusos de una dictadura, la cual fue empujada al vacío con la caída del sátrapa Zine El Abidine Ben Alí. Sin embargo, aquella lucha ejemplar contra la opresión, convertida en bandera de muchos grupos alrededor del mundo de hoy, a la larga también degenera en fechoría afín a la que dicen combatir, como es el antiguo caso de la tiranía castro-comunista cubana, o más recientemente en el régimen de República Bolivariana (“RB”), o en las severas restricciones en Ecuador, Bolivia y Nicaragua, especialmente de la prensa encadenada para tapar excesos.

Josué D. Fernández


Todavía están por delimitarse las áreas de “indignados” sin filiación política convencional, y la de quienes se  aprovechan de aquella inercia y mayor simpatía colectiva, para penetrar cimientos y esconder proyectos de yugo social. Son bien conocidos los zarpazos detrás de obsoletas etiquetas de socialistas, comunistas, izquierdistas, y afines, comprobadamente ricos individualmente más tarde, a fuerza de expropiaciones y arrebatones de cuanto pudieron saquear. La altanería y la rebeldía, bastante ridículas cuando se pasa de los quince, es el mayor apelativo para imberbes fáciles de embaucar.

De oscuros propósitos son igualmente las afinidades y cobros expresos de los que abultan bolsillos de voceros alternos de “indignados”, al asociarse a regímenes autoritarios en cualquier parte. En España se acusa al partido Podemos de aprovecharse de los “revolucionarios” venezolanos con un paquete de 7 millones de dólares. De otro lado se menciona la relación de Pablo Iglesias con la empresa 360º Global Media, que posee el canal de televisión, Hispan TV,  propiedad del Gobierno de Irán. Este emite los dos programas de televisión que presenta el líder de Podemos, "La Tuerka" y "Fort Apache".


Pareciera que un repotenciado desquite por la colonización española de tierras en América está a la vuelta, mediante el advenimiento del subdesarrollo político en las propias entrañas europeas. En Venezuela existe un precedente de “intelectuales” firmantes de una amorosa bienvenida a Fidel Castro, cuando se jactaban de  “progres” en 1989 (*). En el preámbulo de su nuevo status tercermundista, pero esta vez  de aparente semblanza cañí, una élite revoltosa de intelectualidad de España también estaría repitiendo la fórmula, accediendo al anzuelo del potencial verdugo. De la lista venezolana, el 95 % de aquellos firmantes hoy llora la pifia. Mientras tanto,  Iglesias  hace mofa de periodistas independientes, y critica a los medios que no dan cobertura favorable de sus andanzas. ¡Y eso que no llegó a vicepresidente de su país en una sola jugarreta!