Capítulos

27 de abril de 2016

Domingo 7: INGRAVIDEZ


El régimen se encontraría en estado de ingravidez, flotando, tal vez aguantado por bestiales alas de  avión de la mejor época del  ilusionista David Copperfield, en un vuelo que llevaría ya cerca de 26 mil horas. De otro lado, si Isaac Newton viviera ahora en Venezuela, de tanto escuchar el “va a caer” mientras echaba canas, de seguro no hubiera prestado atención al fruto que descendía del manzano, esperanzado en aquel otro hecho quizás  de mayor contundencia, para proclamar la Ley de la Gravitación Universal que le rondaba la mente.

Para explicar el fenómeno, un poco menos surrealista sería una hipótesis de  Luis Vicente León, con sus enfoques particularísimos para contentar a la tiranía campante en el país, aunque cada vez prescinda más de cuestionarios y entrevistas de campo para registrar en la calle los gritos de rechazo a la propagación de caos en la República Bolivariana (“RB”). De parecido surrealismo, para justificar apoyos voluntarios al yugo, igualmente se anotarían las desinteresadas y equilibradas reseñas de VTV, Correo del Orinoco, demás prensa oficialista, y los análisis en “Últimas Noticias” bajo la dirección de Eleazar Díaz Rangel.

La noción del estado de  ingravidez del aparente mandamás-aún de “Miraflores”, no obstante su pesado volumen, cada domingo también sobrevive en la voz del mañoso oráculo de José Vicente Rangel. Sin inducción alguna o guión previo, los invitados a su espacio televisivo desgranan densas teorías sobre un  personaje flotante incapaz de terminar en el suelo, en una pantalla repleta en proporciones parejas de ínfimas fracciones de verdades y grandes manipulaciones,  seguidas de gruesa pauta propagandista proveniente de presupuestos bolivarianos y afines.

Josué D. Fernández

“Es mentira que la “Fuerza Armada Nacional Bolivariana” (Fanb)  sostiene al Gobierno”, según el General en Jefe Vladimir Padrino López, Comandante Estratégico Operacional de la “Fanb” y Ministro del Poder Popular para la Defensa. La primicia fue del programa “José Vicente Hoy”, en el cual José Vicente Rangel –en  su presentación autorizada– dice de sí mismo que “continua con el ejercicio del periodismo y te acompaña todos los domingos para mostrar los diferentes ángulos de la vida pública, con la absoluta seriedad que ofrece desde una posición inédita, en la que ya no estará ni en el gobierno, ni en la oposición”.

¡Sorpresa!... cuando algunos aseguraban que los militares eran el único sostén que quedaba, aparece el supremo testimonio que reafirmaría la ingravidez de quien detentaría nominalmente el poder en la actualidad, a falta de respaldos de pueblo, de encuestas favorables, de méritos distintos a leguleyadas del TSJ, o de la validez de una simple partida de nacimiento venezolana.  Sin embargo, algo no cuadra cuando se sufre la represión de uniformados de la Guardia Nacional contra la protesta de diputados libres en el CNE, a estudiantes; la callada comparsa acompañando desafueros del TSJ; o la invasión del castro-comunismo de cuarteles,  y hasta de tropas y líneas de mando, en ofensivo neo-colonialismo intruso.

Abundan dudas relacionadas con el cierre de Padrino López: “Desde la fuerza armada está garantizada la institucionalidad de la democracia, la Fanb ve y observa cuales son las amenazas para luego actuar”.  Si el componente militar no fuera el que brindara sostén al gobierno, entonces surge la posibilidad de que sí lo esté viendo y  observando en provecho exclusivo de los suyos, por fuera del gobierno central. El sostén los abrigaría a ellos solos, para salvarse de primeros.








21 de abril de 2016

DOMINGO 7: ADÁN AL REVÉS


Una fuerte caída del pudor ha ocurrido con el reemplazo a diario de la ingenua expresión “yo no fui”, utilizada en la niñez para evitar castigos; por la envalentonada “yo si fui -¿y qué?-”, tomada de  malandros, y asumida indistintamente como justificación de cosas que salieron mal. Para la versión “light” del asunto, el método sería igualmente una forma de reconocer como propia la culpa de muchos, y hasta merecería admiración por la supuesta valentía al adjudicarse una falta en solitario.

Lo cierto es que se ha vuelto común evitar explicaciones de desaciertos con una rápida confesión de culpa por el percance, de parte de entrenadores perdedores en cualquier deporte, planificadores y proyectistas fracasados, escandalosamente entre corruptos políticos y financieros, o en los jóvenes por bajos rendimientos escolares, desobediencia, vicios y descuidos. Se aceptaría generalmente que a las trastadas no habría que escudriñarlas, cuando ya se tiene a un culpable. En particular, debido a lo  corriente de la infantil evasión de responsabilidades con irrazonables endosos a terceros, o  inverosímiles excusas,

Un capítulo aparte de tal degeneración llevada a extremos repudiables, también lo llenan dirigentes que han condenado a soldados rasos, a campesinos, mujeres  y niños a una muerte casi segura, por ambiciones de poder ajenas a intereses colectivos y en especial de las propias víctimas. En el mundo de hoy abundan los casos de esos genocidios, y otros que exigen un escrito exclusivo, como el de los pueblos esclavizados en penuria, acorralados en su tierra sin salidas, por indiferencias atribuidas a egoísmos y riesgos de afectar comodidades de naciones envidiables por sus riquezas,  forzadas así a  solidaridades dosificadas a regañadientes.

Josué D. Fernández

El teniente coronel Hugo Chávez Frías, cabecilla del golpe militar del 4 de febrero de 1992, constituye una muestra del grave daño causado por conformidad a priori con un simple reconocimiento de responsabilidad sin más (quizás de irresponsabilidad crasa). Hasta vítores y aplausos él se ganó de renombrados creadores de opinión, vueltos traidores a la noción de libertad y respeto institucional, que cavarían fosa a una tradición democrática aunque imperfecta, sobre bases de cuarenta años. La proeza del golpista al salir de su guarida en el museo de La Planicie, una vez prisionero, fue reconocer la autoría del chasco “provisional” de la intentona en cadena de TV y radio, con la increíble complacencia adicional del sistema puesto en salsa. Le darían total indulto después.

Nadie reparó en la ausencia de un propósito de enmienda, de quien utilizaba las armas de la defensa nacional, disparándolas contra personas inocentes a cargo de la guardia de una televisora oficial; la esposa y la hija del Presidente Constitucional, solas en su residencia de La Casona; y algunos transeúntes que tuvieron la desdicha de atravesarse al paso de los asaltantes agazapados en la oscuridad de la madrugada. Muy a la inversa, el mensaje envolvía amenazas de reincidencia sin asomo de pesar por el  medio centenar de muertos causados y unos 50 heridos, destrozos y ultraje a los cuarteles.

De escasas sorpresas entre denunciantes de las diversas plagas por venir, la post-era  de la reseña anterior casi cumple el cuarto de siglo, y 17 de tiranía instalada en una llamada “República Bolivariana”, la cual impone la desfachatez sobre la decencia y los convencionalismos.  Ostentan la consentida intromisión y tutela de la dictadura castro-comunista, remunerada en divisas, materia prima, manufacturas, comisiones e intermediaciones preferenciales. El alzado de 1992 contra ese país  recordado hoy como “Paraíso”,  nunca padeció el revés de Adán al ser expulsado, porque se adelantó a expropiar al edén  y arruinar física y moralmente a sus moradores







14 de abril de 2016

DOMINGO 7: Guasa “muy ruda”


Una guasa,  pero ruda y cruel, podría ser la mejor explicación de cuanto acontece en República Bolivariana (“RB”). De forma altisonante además, y con estragos profundos causados a la población en el estómago, la salud, la higiene diaria,  la seguridad en calles y hogares, en interrupciones de servicios de agua y luz, en desempleo, en el saqueo del dinero público, etc.

En ausencia de algún logro encomiable que convalide el sentido de la  palabra gobierno, referida a entes responsables, la única función visible del llamado propiamente régimen de “RB” es la que ostenta con prominencia su más alto vociferante. Micrófonos, cámaras de TV, páginas de prensa oficialista, se llenan diariamente de sus insultos, descalificaciones, y burlas, desesperadas, nerviosas y desencajadas, las cuales ya son recogidas por el grueso de las audiencias como proyecciones del mismísimo yo del personaje.

El guión usado  quizás proviene de la dictadura castro-comunista, de la misma pauta de Fidel cuando se refugió en el tono altanero para dirigir proselitistas improperios a los Estados Unidos de América. Los mensajes de ahora, casi iguales, responderían a un formato de espacios en blanco para colocar nombres y propósitos torcidos a cualquier vocero o acción proveniente del mundo libre, que denuncie la actual tragedia venezolana.


Desafiando la antigua enseñanza del bachiller Sansón Carrasco, en El Quijote II 4, sobre  “nunca segundas partes fueron buenas”,  el fallecido cabecilla original de la tropa asaltante bolivariana se arriesgó a plagiar a Fidel en sus desplantes dedicados al imperio enemigo norteamericano, y falleció sin ver el completo ocaso de su popularidad, por su regalada veneración. Así, su testamento expreso fue para encumbrar a quien simplemente le remedara, incluyendo la idolatría fidelista,  bien lejos de atreverse a pensar en hacerle sombra al intrascendente legado de su Socialismos Siglo XXI.

¿Qué resultado aún peor aguardará ahora a quien remeda al difunto antecesor, y a su vez al plagio de Fidel, con base al remake del agotado “bloqueo” reencauchado aquí en “guerra económica”?  La pesadez del conductor suplente ha dejado su suerte a voluntad de unos pocos militares, y de jueces al margen de la Constitución Nacional y las leyes, a falta del respaldo de sucesivas votaciones ventajistas del pasado. Perdida como está por su propio autor la imaginaria “guerra económica” aunque el país sucumbe seriamente en una auténtica y prolongada postguerra, solo las oraciones que se extienden de norte a sur, van quedando como la fe por un mañana mejor.

Nadie en su sano juicio apuesta por una restauración de repúblicas dejadas atrás. El deseo de las mayorías comienza por recuperar la paz para la reconstrucción de valiosos eslabones rotos con familias y amigos de adentro y de afuera, por efecto de reiteradas cizañas. Luego seguirá el indispensable respeto al otro, y el establecimiento de una vía de credibilidad y legalidad para renovar instituciones y retomar la producción de bienes y facilidades desaparecidos. De prolongarse más la guasa bolivariana, creciendo hoy en rudeza y crueldad, quienes la sobrevivan tal vez disfruten del consuelo del que ríe de último y ríe mejor.







8 de abril de 2016

DOMINGO 7: LATROCINIO PURO

Una historia de latrocinio -de robos en cualquiera de sus modalidades-, sería el mejor hilo para seguir la pista de una llamada “República Bolivariana” (RB), de 17 años hasta ahora,  instaurada en el mayor territorio del norte de  la América Latina.   Casi todas las bondades dadas de gratis por la Naturaleza, y frágiles emprendimientos de sus moradores,  estuvieron allí  como objeto de botín de llamados revolucionarios de un machacante socialismos del siglo XXI, sin que aparecieran dolientes a tiempo,  y montado en la vieja estafa contenida en el lema  de “cada uno según su capacidad,  a cada uno según su necesidad”.

 Henri de Saint-Simon  es mencionado como el propio autor de esa última frase,  con unos 250 años de pasada de moda, la cual fue prescrita muy temprano por representar al “socialismo utópico”, especie de fantasía sin base material posible para cumplir la promesa ofrecida. Sin embargo, repitiendo el hurto del “marxismo” a aquellas buenas intenciones de Saint-Simon, en “RB” también se recurriría a esa excusa para desplegar un régimen represivo y de controles de la vida ciudadana, promovido igualmente por el castro-comunismo, ambos dispuesto a palo y piedra a que la letra de esa música  penetrara el hueso de los  pueblos bajo su dominio. 

De asalto en asalto, incluyendo reservas del BCV, los revolucionarios de la pacotilla bolivariana se hunden en improvisaciones costosas, porque están igualmente advertidos por Saint-Simon en el sentido de que una “idea no ejecutada es un sueño”; a la vez que Churchill les reta a desmentir que “la miseria es lo único que alcanza para repartir entre todos. Así, encima de estos les caen además diez pesadillas durante noches de insomnes, de brazos cruzados por desastres naturales, por el fallecido; por perderse evento importante; por andar desnudo en público; porque se caen los dientes;  porque les lastiman o les provocan una herida;  porque se pierde a la pareja o a los hijos; por estar atrapado o encerrado en un sitio;  porque los derrocan, o porque les persiguen.


Josué D. Fernández


Da la impresión de desquite por profundo rencor que aliviaría sus torpezas, la anulación en “RB” de las esperanzas y horizontes de progreso de todos, por agresiones del  “Socialismo Siglo XXI”. Su saldo es el de  la mayor escasez de medicinas y alimentos que país alguno rico en petróleo pudiera imaginar; colas interminables a diario de hombres, mujeres, niños y ancianos, para  estirar flacos presupuestos en la adquisición de la oferta reducida de bienes básicos a menor precio, o unirse a las cadenas de revendedores o “bachaqueros” para mitigar desempleo; suspensión de la propiedad de viviendas para los pobres, corruptos sin castigo en cada dependencia oficial, desmejora hasta el colapso de servicios de agua  luz y hospitales, tolerancia del crimen callejero y de la delincuencia, con añadido de jueces motivados únicamente a cuidar prebendas.


Para entender aun más ese socialismo siglo  XXI, el 8 de agosto de 2010, la periodista Vanessa Davies preguntó directamente a Fidel Castro, en la comodidad del trono de su imperio:

— ¿Para mí?, el comunismo, el que el propio Marx definió como comunismo: de cada cual según sus posibilidades, a cada cual según sus necesidades. Claro que estarán por definir cuáles son las necesidades, no las de un avión ni un barco para andar por el mundo pescando y gastando todo el combustible. ¿Eso es de los hombres inteligentes? ¿Te imaginas?, ¿de los hombres y las mujeres inteligentes? —vamos a recordar aquello que dice Chávez, sin cambiar el idioma. Sí, porque yo trato de ahorrar palabras, si en cada una de las cosas tengo que decir los científicos y las científicas, el otro y la otra, se me enreda más de lo que es ya de por sí enredado el modo de explicar las cosas.

La madre de las estafas conceptuales, a plena luz,  la perpetra el propio Fidel Castro al endosar a Marx, por expropiación exprés, la frase de Saint-Simon. Fácil que en la oscuridad, el latrocinio a cargo de monjes de esa misma secta haya trascendido a niveles multimillonarios en los recientes ”Panama Papers”, mencionados en clubes capitalistas, donde se descubre a unos selectos corruptos, y a bancos cómplices del desfalco de cuanto tesoro o caja  existe para borrar huellas, y cambiarlas a nombre de sus ladrones. Capítulos pendientes.