Capítulos

31 de marzo de 2016

DOMINGO 7: PDVSA “PURA PÉRDIDA”


Catorce mil cuatrocientos treinta millones de dólares ( US M $ 14.430) aproximadamente, sería la pérdida atribuida al “paro cívico nacional” por ventas petroleras no realizadas, entre diciembre de 2002 y enero de 2003, según versión probablemente abultada muy adrede en páginas oficiales de la propia Petróleos de Venezuela (PDVSA). Con todo y eso, el monto dejado de ganar ha resultado poco relevante al comparársele a otras pérdidas reales como las ocasionadas en grandes regalos al castro-comunismo, durante diecisiete años, tras mampara al principio de un llamado “Convenio Integral de Cooperación”.

Por supuesto que la suma desviada a la dictadura cubana solo se sabrá ciertamente cuando se le investigue gracias a cambios en  el gobierno venezolano; pero existen algunos números de comentario público sin embargo, los cuales escapan del control de acero y censura de la información, con las que esconderían ilegalidades de todo tipo en ambos países. En temas completamente opacos habría que añadir los financiamientos políticos por década y media, a cualquiera que se les junte al rentable coro atormentado por el “capitalismo”. También los guisos de las triangulaciones de importaciones de alimentos y medicinas, y los chascos de Maldonado en Fórmula 1.

Bastante difícil de cuantificar, igualmente, estarían los desagües complementarios de dólares en operaciones discrecionales de “Petrocaribe” y,  peor todavía, los descomunales escamoteos por corrupción derivada de comisiones indebidas, sobreprecios, tráfico de influencias, y sinfín adicional  de delitos por tipificar. Los segundos, por imperfección de los crímenes de sus ejecutores, ya están llenado expedientes de tribunales extranjeros, de donde saldrán condenas de cárcel para varios, a corto y mediano plazo.


Para hallar datos sobre el porqué resultarían verdaderamente escuálidos los US M $ 14.430 mencionados al comienzo, basta recurrir a datos sueltos de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (“ASCE”), con sede en Estados Unidos. Entre 2008 y 2011 hubo una transferencia estimada de recursos financieros, préstamos e inversiones de Venezuela a Cuba por unos US M $ 18.000. En documento oficial de la Unión Europea para 2008, aparecía Venezuela como el principal y primer acreedor de la isla con US M $ 11.400. Además, en 2013 el Gobierno habría sufragado en promedio 91.000 dólares por cada persona, 7.600 dólares al mes. Unos 44.800 cubanos integrarían las “misiones sociales” que comenzaron en 2003, según la última cifra oficial reportada en 2012.

Mientras los bolsillos venezolanos perecen arruinados,   los de  los cubanos viviendo el “sueño americano” ahora les alcanza para comprar casa, carros y tener  negocios propio. Y las buenas noticias no paran allí, el Servicio Postal norteamericano pudo arribar a la Isla antes de la llegada de Obama. Google ampliará el servicio de Wi-Fi y banda ancha; y Airbnb, expandirá su licencia para alquilar viviendas para visitantes desde Estados Unidos. Western Union, pondrá a funcionar su negocio de envío de divisas desde los demás países en los que funciona. La cadena Starwood se convertirá en la primera compañía estadounidense en manejar un negocio de hotelería en Cuba. Booking.com firmó acuerdo de reserva de hoteles desde Norteamérica. ¿Qué saboteo maquinará la malintencionada contraparte castro-comunista?

“HAZ LO QUE YO DIGA PERO NO LO QUE YO HAGA”, es la seña que le repiten a quienes tienen seca la veta de PDVSA, y pretenden obtener de gratis las palancas oxidadas de Fidel y Raul Castro. Hay que vivir alelado para ignorar el desprecio, olvidando sonar el pito y gritando el despido de  esos seniles coaches bipolares. Contra más de 18.000 empleados petroleros en 2003, la cabeza del régimen pitó como monstruo desaforado sin medir consecuencias.









23 de marzo de 2016

DOMINGO 7: “MUNDO RARO”


Por lo menos desde el 2000 ya se sabía públicamente en Venezuela, que el narcotráfico se expandía mediante una novedosa elaboración criolla de lumpias alucinógenas –presumiendo su inhalación en el entorno de la misma presidencia ejercida por Hugo Chávez–, según conocida denuncia de Aristóbulo Isturiz. Sin embargo, el asunto no se ahondaría después y el denunciante cerraría  su boca, tal vez por incompatibilidad con altas funciones que le encomendaría el régimen bolivariano, hasta encumbrarlo en la Vicepresidencia de ese país.
Entonces, dieciséis años  de sospechas de desvaríos por dopaje con lumpias, propagados igualmente a otros sectores dirigentes de República Bolivariana (“RB”), ahora mismo estarían dándole piso a aquel Isturiz para catapultarse hacia la culminación de su carrera política. Hay apuestas a que encabezará una transición imperfecta,  y eventualmente sustituirá al presidente Nicolás Maduro, de renunciar éste a su cargo a corto plazo.
En las escenas de esta semana santa, por encima de las acostumbradas procesiones religiosas,  la noticia de primera plana fue la espectacular visita de Barak Obama a Cuba, celebrada por el pueblo que aplaudió sin disimulos su presencia allí. Ciertamente, hoy habría que recordar al cantante británico Damon Albarn, cuando dijo que  “En los sesenta la gente tomaba ácido para hacer el mundo raro. Ahora que el mundo es raro, la gente toma Prozac para hacerlo normal.”

Josué D. Fernández


De la memoria de los años sesenta del mozo Aristóbulo Isturiz quizás le llegó su alusión a las lumpias alucinógenas, cuando todavía ganaba simpatías como sindicalista. No obstante, para completar el dicho de Albarn, por ningún lado a Isturiz se le  ven indicios de que haya pasado al alivio del Prozac como medio para salir de su propio mundo raro, lleno de radicalismos pre-modernos.
De acuerdo con lo que exhala el Vicepresidente actual, él sobrevive  pero como en la canción de Joan Manuel Serrat, sin enterarse de que “Carlos Marx está muerto y enterrado”. La “RB” ha quedado solitaria con su cantaleta comunista pasada de moda, por fuera del nuevo progresismo que  se renueva pactando con el imperio norteamericano, abriendo diálogos con  “cuentapropistas” y “emprendedores” del naciente sector privado cubano.
El evaluar canciones, la del británico nacido en el 68,  o la del catalán del 43 por delante de Isturiz del 46, quedarían  pocas dudas sobre quien entendió mejor  el rumbo que iba tomando el progreso. A los dos últimos, les queda el consuelo de cantar a dúo  el “Mundo Raro”: Y si quieren saber de mi pasado, es preciso decir otra mentira, les diré que llegue de un mundo raro que no sé del dolor, que triunfé en el amor, y que nunca he llorado”. Aunque tendrán que ir con su música a otro sitio, del pasado solo valdría el original de la partida de nacimiento de quien devendría en antecesor del propuesto Isturiz. 









17 de marzo de 2016

DOMINGO 7: “CAMBIO DE CLAVE”


Una muestra reciente de continuidad en el uso de claves vencidas y sus consecuencias indeseables, estuvo en las marchas del 12 de marzo pasado. Entonces, la alternativa democrática  -y el régimen repitiendo su misma cartilla-, ambos convocaron a  seguidores, a reponer la fatiga de 17 años de pitos, flautas, música y viejas consignas, con merma del número de asistentes.

Al hacer menos camino al andar -en contra de la poesía del caminante-, produce frustración y disgusto el palpar a Venezuela totalmente bloqueada, por carencia de una clave correcta para alcanzar puertas de progreso indiscutible. De menor incomodidad por supuesto,  esa angustia se emparenta con el lance inesperado en cualquier pantalla para conectarse a Internet, o a las redes de cajeros, con la inapelable sentencia de “clave vencida”, “inserte una nueva”.


El asunto llevado a la escala de una nación entera aparentemente desahuciada, demostraría la poca atención puesta a  la  experiencia de la clave vencida  y a la moraleja de que mantener por tiempo indefinido un patrón determinado, tarde o temprano se volverá totalmente predecible, contraproducente e inútil. 

Josué D. Fernández

Es bastante conocida la frase atribuida a Albert Einstein  según la cual "Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes". Entre las excepciones para validar esa sentencia se hallarían las actitudes pacíficas como método de resistencia prolongada inspirados por Gandhi-Mandela, quienes tuvieron la suerte de no tropezar con la desfachatez del Socialismo del Siglo XXI, sino con cierta vergüenza inglesa, preocupada igualmente a la larga por mantener una buena imagen de aquel imperio británico, ante presiones mundiales.

Por encontrarse llenas de riesgos por la contraofensiva represiva del régimen bolivariano, se entienden las descalificaciones a otras formas de disidencia, por encima de las tipificadas en una Constitución y leyes sin árbitros confiables y creíbles para poner esperanzas en ellas, aguardando reconocimientos de la legalidad de la previsión de la “desobediencia civil”. Así, en el cementerio de opciones para enfrentar el yugo, también yacería la clásica huelga general, las guarimbas, los labios cosidos, tomas de plazas,  manifestaciones de gremios, las protestas por fallas de servicios públicos.

Hay que registrar además que, en el capítulo de la sofocación militar de las acciones de calle, los uniformados han contado con la complicidad de irritados y endemoniados por el entorpecimiento del normal desenvolvimiento de las ciudades. Esas que, dentro de la excesiva normalidad rangeliana, hace rato que no tienen agua, luz, alimentos, medicinas, repuestos de vehículos, baterías, cauchos; y les sobran colas, desempleo, robos, secuestros, asesinatos. Un cambio de clave es muy urgente, con repotenciada imaginación para cifrarla y blindarla, permitiendo mayor seguridad en las puertas de progreso, y resguardadas estas de arrebatones extendidos por tres lustros y medio. Las claves deben cambiarse cada seis meses, como máximo.








8 de marzo de 2016

DOMINGO 7: CHICAGO-PUERTO CABELLO ‘66


Una inusual jornada pasó inadvertida en la aparentemente impasible Venezuela de 1966, cuando el científico Dr. Humberto Fernández-Morán se trasladó por vía aérea desde su laboratorio de investigador y docente en biofísica de la Universidad de Chicago, a la ciudad de Puerto Cabello, por tan solo 36 horas. Allí, él se encontró con medio centenar de aspirantes a  bachilleres de la república que le confirieron la muy pequeña distinción -dentro de los grandes reconocimientos que llevaba acumulados a esa fecha-, de Padrino de la Promoción en Ciencias del liceo Miguel Peña nocturno.

Por los bloques de ventilación del auditorio del “Miguel Peña”, el terco salitre y el calor también pasaron esa tarde, como siempre, sin hacer excepción alguna por la presencia del famoso venezolano. Lo único fresco entonces, para la gente menos informada, o tal vez aturdida por otros asuntos, quizás sería el remoquete de “Brujo de Pipe” con el que se pretendía descalificar la trayectoria de aquella personalidad, debido a su falta por haber sido ministro de educación por diez días, antes de la caída del régimen de Marcos Pérez Jiménez.

Josué D. Fernández (*)

Venir a Venezuela en 1966 implicaba riesgos, más allá del viajar en avión, derivados de una situación política peligrosa. Ese año, en el país se registró la muerte del político Alirio Ugarte Pelayo, en un suicidio  con sospecha de asesinato. Luego el deceso de Fabricio Ojeda, en su sitio de reclusión, con una cuerda de nylon atada al cuello. Atentados contra el policía Gabriel José Paez, director de la Digepol; y ajusticiamiento con veinte disparos del abogado de esa misma institución Alfredo Seijas, del que se acusó a militantes del “Movimiento de Izquierda Revolucionaria” (MIR). En diciembre, en respuesta a los ataques terroristas de los últimos meses, el Gobierno suspendería temporalmente las garantías constitucionales.

No obstante, al comenzar enero del 66, gracias a útiles servicios de correos que sí existían y funcionaban -a diferencia del veto a los bolivarianos de ahora por deudas en los intercambios internacionales-, una carta certificada enviada desde Puerto Cabello llegó al escritorio de Fernández-Morán, en Chicago. El sobre fue abierto mientras ocurrían manifestaciones raciales en la ciudad, y discursos del pastor bautista Dr. Martín Luther King Jr. Igualmente crecía la expectativa por la anunciada gira de los Beatles, a Estados Unidos, que comenzaría precisamente allí en agosto, en medio de escandalosas declaraciones de John Lennon, para quien ellos eran “más populares que Jesucristo”.


Destacados retazos biográficos del
DR. HUMBERTO FERNANDEZ-MORÁN VILLASMIL
 Se encuentran en:

Humberto Fernández-Morán, anunció a través de telegrama que también alcanzaban a sus destinatarios en ese 1966, que llegaría en la fecha prevista de  octubre para entregar los diplomas a los graduandos. Un auténtico padrino que por nada faltaría al acto de graduación de sus ahijados. El grupo lleno de orgullo ensalzó a esta gloria civil, que el doctor Jaime Requena de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales incluye entre intelectuales nacionales como Vargas, De Venanzi, Razetti, Carbonell o  Gabaldón “por méritos relativos a su práctica profesional en docencia, medicina o salud pública”. Hombres de todos los tiempos más que sobresalientes por encima de pelotones de uniformados armados, estos que abarrotan leyendas por guerras tras el poder, y que son objeto de sumisa veneración anual por prescripción doctrinaria de la cartilla escolar.


En 2016 se cumplen 50 años de la graduación de bachilleres en ciencias del liceo Miguel Peña nocturno. El jueves 17 de Marzo hará 17 años de la muerte del Dr. Humberto Fernández-Morán (Q.E.P.D.) y el pasado 18 de Febrero se sumarían 94 de su nacimiento. Una ofrenda de crisantemos amarillos en su tumba, revivirá el agradecimiento de aquella generación de estudiantes porteños. Renovación del imperecedero afecto de un añadido de parientes lejanos, a la familia que formó el sabio con Anna Browallius y sus dos hijas, María Elena graduada en matemáticas y Verónica graduada en biología.







7 de marzo de 2016

DR. HUMBERTO FERNANDEZ-MORÁN VILLASMIL (Maracaibo, Venezuela, Feb. 18 19241999, Mar. 17, Estocolmo, Suecia)

DESTACADOS RETAZOS BIOGRÁFICOS A PROPÓSITO DEL ENSAYO CORTO
“CHICAGO-PUERTO CABELLO ‘66”, de Josué D. Fernández A., en 

El Dr. Humberto Fernández-Morán (close-up), al recibir del presidente del comité pro graduación y autor de este Blog, Josué Fernández, el diploma que lo acreditó como padrino de la promoción de bachilleres en ciencias de 1966 del liceo “Miguel Peña” nocturno, de Puerto Cabello



El título del Dr. Humberto Fernández-Morán fue el de “Professor A. N. Pritzker of Biophysics" y Director de la División de Ciencias Biológicas y de la Escuela Pritzker de Medicina. Comenzando en 1962, concibió y desarrolló el Ultramicroscopio Electrónico de Alta Resolución. “Un aporte realmente trascendental para la ciencia”. En esa universidad recibió la alta distinción de profesor vitalicio. El nombre del científico aparece al lado de Albert Eistein, quien le auparía en Princeton (EE:UU.) en 1946, para que atendiera estudios de especialización en Suecia. Luego en 1967, al recibir el Premio John Scott, se le asoció al de otros ganadores anteriores, como Jonas Salk por la vacuna antipoliomielítica, a Marie Curie por el descubrimiento del Radio y la determinación de sus propiedades radiactivas, a Thomas Edison por la lámpara incandescente y a Alexander Fleming por el descubrimiento de la penicilina. Se menciona que la cuchilla de diamante le valió a Fernández-Morán ese Premio, convirtiéndose en el único latinoamericano con dicho galardón.

En Febrero de 2015, la Agencia Venezolana de Noticias (“AVN”) escribió que Fernández-Morán fue investigador principal del Proyecto Apolo 11 de la Nasa en los Estados Unidos, país que le propone ser nominado al Premio Nobel, el cual rechaza para mantener su nacionalidad venezolana, puesto que para la nominación debía aceptar la ciudadanía norteamericana.

Según “AVN” igualmente, “después de su muerte, ocurrida en Estocolmo el 17 de marzo de 1999, el gobierno venezolano pidió a la familia de Fernández-Morán traer sus restos al país y también conferirle los respectivos honores por su obra, pero no fue posible. Sus restos fueron cremados y sus cenizas reposan hoy en su segunda patria, Estocolmo, Suecia”. De veracidad dudosa sin embargo, porque en versión del diario “La Verdad”, en junio de 2012, se indicaba que la fosa de Humberto Fernández-Morán, estaría “enmontada” en  el cementerio “El Cuadrado” de Maracaibo,  y que Tito Fernández, hermano del médico -que vive en Caracas-, habría explicado en esa fecha que “Yo no estoy allá, no sé decirte qué pasa. El tiempo que tengo sin visitar el cementerio no tiene nada que ver con que esté enmontado. Allá todas las tumbas están enmontadas, señorita. Si la alcaldía o la gobernación limpia, pues se lo agradecería". 

En Venezuela, ocupó el Sillón XXVI de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales y fue designado en su honor el departamento de Biología Estructural Humberto Fernández-Morán, creado en 1997 por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Para la cita con los estudiantes porteños de bachillerato, Fernández-Morán era aludido por los menos neófitos en materia científica como el fundador en 1954, junto con otros, del Instituto Venezolano de Investigaciones Cerebrales (INVIC, hoy IVIC) en Altos de Pipe, estado Miranda. “Estableció allí el primer reactor atómico de América Latina y el primer centro científico tecnológico del continente. Logró reunir una comunidad científica interdisciplinaria que, atendiendo problemas de orden nacional y regional desarrolló programas de formación académica para investigadores”, según lo reporta el periodista zuliano Julio Fernández León, en una de sus biografías.




3 de marzo de 2016

DOMINGO 7: OTRA MÚSICA


La propagación de la enfermedad de la idiocia hasta hacerla epidemia popular ha resultado la mayor cosecha ideológica de la revolución bolivariana del siglo XXI. Es bastante conocido que sus cimientos seguirían fraguando en una Venezuela ciertamente aturdida, después de 17 años de ultrajes, a  fuerza de brebajes de comunismo cubano, de militares locales que serían tentados por la corrupción y el narcotráfico, y de despilfarros de extraordinarios ingresos provenientes del petróleo.

El daño a esta fecha se observa por igual en la nueva minoría que aun mantiene esperanzas de salir de abajo con el régimen visiblemente fracasado,  y de la mayoría actual que cuenta algunas fichas entre quienes añoran una imposible restauración de vicios del pasado, atribuidos al  viejo bipartidismo. En la ilusión de esta reposición volvería el “ta’barato dame dos” y el proselitismo  de antaño  del “ponme donde haya”. Pero,  no queda nada de lo uno ni de lo otro.


La letra de la restauración va sonando exclusivamente en música de trasnochados y borrachos. La reconstrucción del país ocupa las partituras del concierto que verdaderamente alegrará los oídos de la población, bulle en  sus mentes y constituye prioridad de generaciones de jóvenes y profesionales mayores que desean regresar a su tierra, o que quieren oportunidades para dejar de pensar en pasaportes y visas para escaparse al extranjero.

La destrucción ya consumada ocupará lustros antes de lograr revertirla. Sin interrupciones por impaciencias desmedidas llevaría al menos igual tiempo al empleado en acabar con la convivencia, la confianza colectiva y los recursos clave, indispensables para sembrar porvenir en cualquier terreno.  La Asamblea Nacional (AN) ganada el 6D apenas comienza esa tarea, en medio de la desfachatez de los reclamos de promesas incumplidas, de parte de los perdedores anidados en el régimen bolivariano.

Con motivo del día de la Juventud, Miguel Ignacio Mendoza, conocido como Nacho,  ratificó las denuncias de los padecimientos de la gente común, utilizando el podio legislativo para proyectarlas a un nivel que sobrepasó los límites del Capitolio Federal. El precedente podría servir para iniciar una saga de voces traídas de más lejos con el propósito de cantar verdades. Ahora es la celebración del Día Internacional de la Mujer que ofrece la ocasión de continuarla con noveles actores en el parlamento.

En el mundo de la música también se halla la pianista venezolana Gabriela Montero, quien interpreta su composición “Expatria”, a menudo en el exterior, para expresar “el llanto y frustración de millones de venezolanos que no tienen la posibilidad de hablar públicamente”. Al diputado Miguel Pizarro, al frente de la comisión correspondiente de la AN, le mencionamos el amplio compendio de  méritos  de Gabriela para ocupar aquí el lugar de oradora por la celebración del 8 de marzo venidero. ¡Hace falta otra música!

fernandez.josue@gmail.com