Capítulos

9 de octubre de 2014

DOMINGO 7: “Fidel Mon Amour”




El apelativo de “mon amour” se utilizó en el título de un clásico de 1959 dirigido por Alán Resnais, en el que se cuenta una historia romántica ubicada en Hiroshima, mediante un tinglado que pareciera haberse repetido en el episodio del “Manifiesto de Bienvenida a Fidel Castro”, a principios de 1989, en Caracas. Allá y aquí, el amor que expresan los personajes es el verdadero protagonista, y las demás circunstancias adquieren condición  secundaria.

De este lado, amor puro sin reparar en la “viga en los ojos propios” explicaría la entrega de 911 venezolanos en su mayoría, viviendo en democracia, a una babeada pasión por un dictador que llevaba ya 30 años de abusos, fusilamientos, persecuciones, torturas y cárcel para disidentes, e intromisiones armadas en otros países, incluida la misma Venezuela. Además, sin la menor pizca de decencia para abogar por solidaridad elemental con los que en la Isla padecían el régimen de la intolerancia y la tiranía desmedidas.


Para los que ahora han leído sobre esta famosa adulación local a Fidel Castro, y no entienden, habría que destacar en primer lugar que lo grandioso no fue tanto el número de los “abajo firmantes”, sino el de las rúbricas quedadas por fuera, incluso del depósito de rigor, aunque con méritos de sobra para aparecer entre los “intelectuales” y “artistas” de la época, dispuestos a cobrar después a fuerza de “patria o muerte”.  La explicación que podría darse, adicional a la voluntad de desmarcarse de esa élite escandalosa, quizás esté en el celo de los promotores a compartir con cualquiera su elevada categoría progresista y de avanzada. Sin embargo, da la impresión que el asunto fue cocinado en la UCV y adyacencias, y no alcanzó para ir mucho más lejos.

Por otra parte, gran cantidad de nombres de los que allí aparecieron -desparecidos 25 años después-, tal vez sucumbieron  a la tentación de una graduación exprés de “intelectual” y “artista” de un solo “remitidazo”, y abultaron la nómina sin mayor exigencia. Para algunos probablemente fue un simple ataque de inconsciente vanidad, por la promesa de dos días seguidos de notoriedad, garantizados en el despliegue de “El Nacional” y “2001”. De cualquier  manera, en conjunto, ellos despertaron la envidia de miles que no fueron requeridos, y tendrían ilusiones de aparecer en ese ágape.

Los fieles enamorados 25 años después -casi en extinción-, los de  rectificaciones y oportunas redenciones -mayoría abrumadora entre los verdaderos “intelectuales” y “artistas”- todos tienen nombres y apellidos que se encuentran en: http://www.venezuelavetada.com/2011/04/manifiesto-de-bienvenida-fidel-castro.html. La lista nacida pública, reflejo de mentes abiertas apoyando  equivocadamente proposiciones diferentes aun  totalitarias, contrasta con la inquisición malévola apodada Tascón y desatada contra afirmaciones democráticas del pueblo, o la “Maisanta” atribuida a Ismael García. Tres sucesos de recolecciones de firmas,  la primera de la cuales se amparó en una discutible condescendencia, mientras que las otras dos surgieron de cacerías propiciadas por la dictadura castro-comunista de plena influencia en la ahora República Bolivariana, y que en febrero de 1989 se intentaba presentar como entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza”. ¡Negra esperanza aquella!



3 comentarios:

  1. No se sabe si da más tristeza que repulsión...Terrible
    Pero quería comentarte acerca de la entrada donde dices que el "Honor al mérito" pasó a ser algo totalmente devaluado ¿Es que acaso ya no es así?...Dios tenga misericordia de nosotros
    NOTA: He llegado por aquí gracias a la recomendación de tu amigo, el escritor Heberto Gamero, por cierto...fue una buena recomendación. a tus órdenes en el blog tigrero
    www.tigrero-literario.blogspot.com

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  2. Gusto de compartir, y complacido por no haber defraudado a Heberto. Visitaré al tigrero-literario en la primera oportunidad. Abrazos

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