Capítulos

28 de agosto de 2014

DOMINGO 7: “Volver al Futuro”

(Escrito hace 2 años y... de mal en peor)

Hay pocas personas sin percatarse todavía del descomunal retroceso que sufre la vida, para la mayoría del pueblo bajo el yugo de Republica Bolivariana (“RB”).  Los desesperados por esa situación ya no discuten la validez de realizar la hazaña de volver al futuro –enderezando entuertos y aliviando la tortura–, sino la de escoger la mejor entre distintas opciones.  El debate de hoy es cómo actuar en este minuto crucial que se viene encima, agravado por un desengaño de tres lustros de prórrogas, trucadas además en abusos del pelotón regente.

El momento ha llegado cuando 2014 se enrumba hacia el cuarto trimestre, y aparecen cálculos cargados de prisa unos, de paciencia otros, para transitar el 2015. “Volver al futuro” como consigna de una demandada reivindicación de los habitantes de “RB”,  aludiría a la aventura de ciencia ficción producida por Steven Spielberg que, por cierto, en julio venidero cumplirá treinta años de su estreno como película merecedora  de grandes premios y éxito de taquilla.
  

Para Volver al futuro -aquí y ahora-,  una de las apuestas defendidas continuamente por relevantes opositores devotos del culto al paciente Job,  apuntaría a colocar sus haberes en la obtención de más de la mitad de los cargos de diputados que reemplazaría a los electos en septiembre de 2010. Esta opción requeriría de fe adicional para creer que las elecciones parlamentarias no se aplazarán o suspenderán bajo alguna excusa,  y se llevarían a cabo contra vientos, lluvias, mareas, u otras causas superiores; o exentos de ventajismos a lo “Daka”,  o de un avasallador gasto público con atracos al tesoro nacional. De manera similar supondría que un improbable resultado adverso al régimen, este lo aceptaría y no inventaría la “asamblea nacional de comunas”, por ejemplo, como tradicionalmente recurre a organismos paralelos de su posterior control absoluto, en su “patria”, con leyes a su último antojo.

Sin embargo, en destacado estamento de conocidos personajes de la política, profesionales, estudiantes, obreros, pero sin aparatos partidistas, por su lado consideran la alternativa que estiman factible de una asamblea constituyente a corto plazo, con tardanzas menores para intentar la reconstrucción de las leyes e instituciones pisoteadas. Analistas radicales opinan que la iniciativa debería comenzar en la calle, apartados de la intermediación del CNE. A su vez, con apego a la poca tolerancia oficial  del tinglado formal de la república, quedarían sectores  que van por “correr la arruga” a los socios de los hermanos  Raul y Fidel Castro en el poder, fuera de urgencias por Volver al futuro tal sucede en Cuba, y sugieren alejar toda confrontación electoral para un revocatorio anticipado de mandato en 2016, o para las propias elecciones presidenciales del 2019.


Mientras tanto fuertemente sigue la Salida, pero con significado distinto al de la movilización que para muchos, propios y extraños,  acabaría con los protagonistas abandonados y pagando platos rotos de la condena y extinción de las protestas estudiantiles del primer trimestre de 2014, de cuarenta y cuatro muertes por acción policial, encarcelamientos, y persecuciones continuadas, y de los bloqueos de calles y avenidas llamados guarimbas. Huérfano terminaría igualmente el valor de la presión hecha para sentar al gobierno a dialogar, aunque burlada al retomar plazas a fuerza de represión, ante el silencio del resto de las organizaciones que se prestaron a secundar la farsa. A falta de proposiciones claras y unitarias para Volver al futuro en la tierra de origen, la decisión cobrando mayor número de adhesiones es la de la salida, pero por puertos, aeropuertos o carreteras que conduzcan al fin inmediato de un pésimo y prolongado sueño. 



20 de agosto de 2014

DOMINGO 7: Suspendidos



La imagen congelada de dados suspendidos en el aire quizás sería la más ajustada para describir el estado actual de República Bolivariana (“RB”). Cada decisión del régimen no pasa últimamente de evento aproximado, dejando ver  mucho  temor -casi certeza- a que, perdidos todos los corotos de la “patria”, también Rosalinda se les irá de los brazos, junto a la “noche linda” de la copla llanera de mitad de los 40, de Ernesto Luis Rodríguez (1916-1999).

Las mañanas de los funcionarios de “RB”, desde hace meses, solo les traerían la lamentable comprobación del agotamiento de tácticas para transmitir alguna sensación de estar a cargo del rescate del país hundido con la ayuda de los hermanos Castro y similares. Los planes de la nación les quedaron como papeles aguanta todo, aunque llenos del blablá de la doctrina del fracaso, la cual carece de base estratégica para hacer frente a los años por delante, como en el caso modelo de la Cuba en ruinas.
  

Suspendidos están numerosos viajes en avión partiendo de Venezuela con destino a la mayoría de países del mundo. También la oferta amplia de divisas para reponer el mercado desabastecido de alimentos y medicinas importadas, o de bienes y servicios con componentes extranjeros. Igual suerte corre el derecho al tránsito libre sin riesgos de asaltos y emboscadas en carreteras, y secuestros, atracos y asesinatos en las calles. Protestas de líderes políticos y estudiantes son perseguidas con cárcel y represión, negándoles la defensa oportuna e imparcial. La libertad de información y expresión se asfixia con compras de periódicos y televisoras, mediante testaferros que esconderían robos al tesoro nacional.

Suspendido estaría el amenazante “sacudón” presidencial de julio pasado, aunque se escurren aumentos inmediatos del transporte público y de los estacionamientos, mientras se hacen aguajes de consultas para subir internamente los precios de la gasolina. La venta fraudulenta de  refinerías y estaciones de detal “Citgo”, pertenencias de la nación, esperaría por un comprador; al  igual que  se callaría el destino de refinerías en Alemania de Weba Oel. Una pista de los nuevos propietarios tal vez se encuentra en China, que ya es dueña del petróleo pesado venezolano que procesan esos complejos petrolíferos.

Afortunadamente ninguna suspensión podría ser eterna -sin perder esa condición-,  menos aún la simple imagen de dados congelados en el aire,  que quizás facilite la ilusión de correr arrugas por horas, y por tiempo mayor en casos de pasividad extrema, como los de “RB”. En conferencia reciente del economista Antonio Paiva, este citaba la frase de Keynes según la cual “ocurrirá lo imprevisto y no lo inevitable”. Para lo imprevisto, con frecuencia se repite la receta popular de buscar las alpargatas porque viene  joropo. Sin embargo, con la pérdida real de los corotos que llegó a tener el ladrón de “Rosalinda”, el zapateo a punto de estallar tendría que hacerse a pie pelado, porque ¡alpargatas tampoco hay!  


 

13 de agosto de 2014

DOMINGO 7: “Auto-magnicidio”



Antes de que aparezcan nuevas acusaciones infundadas de magnicidios, como “pote de humo” o “trapo rojo-rojito” en medio de los estragos del “sacudón” en progreso desde el pasado julio en República Bolivariana (“RB”),  hay que correr a denunciar la trama de lo que parecería más bien un fatal “auto-magnicidio”. Sin ir muy lejos, ya pasma la temeridad oficial con la que se acogota al pueblo con alzas de precios de servicios básicos,  alimentos y medicinas, unidas a esperas en largas colas de películas para disputar los pocos remanentes del mercado.

Aunque faltarían elementos probatorios de causas de deshonra para el eventual “auto-magnicidio” -por la ligereza y continuidad de la comisión de afrentas contra la nación entera-, el caso podría guardar algún parecido con el “haraquiri”. Este significaría una forma de suicidio ritual, practicado en el Japón por razones de honor o por orden superior, consistente en abrirse el vientre, según lo acota la RAE. No obstante, al margen, para el suicidio ritual japonés por desentrañamiento, en  idioma japonés se preferiría el término “seppuku”, puesto que la palabra “haraquiri” se consideraría vulgar, de acuerdo a la Gran Enciclopedia Larousse.


El mandante de “RB” no sufre de vergüenza -y al contrario se ha creído dispensado de rendir cuenta alguna-,  por su habilitación con poderes dictatoriales dizque con fines de desmontar la corrupción de los grandes saqueadores del dinero público, pero representa un fracaso prolongado que solo ahonda en la protección de delincuentes. De allí que, ese mismo elemento lógicamente antidemocrático, serviría de comodín para saltar discusiones de la Asamblea Nacional sobre el “sacudón” que pone a temblar cimientos con medidas antipopulares que van desde  devaluación del bolívar a nivel de medio centavo, consecuente aumento de productos y servicios importados que reemplazan a la quebrada producción interna, y eliminación de millares de puestos de empleo. También se evitaría el debate sobre la consiguiente invasión de estafadores a mano armada.

Como si fueran pocas las penurias inmediatas, el régimen amenaza a quien logre sobrevivir aun después de hacer estallar el renovado arsenal para reprimir protestas, a arrodillarse a la colonización castro-comunista,  a condescender con la educación ideologizada de niños y jóvenes,  a entregar a los hijos a la militarización politiquera, a desconocer lazos familiares privilegiando nexos  y dependencias de esclavitud. Tal cual ocurrió antes, por mandato proveniente del imperio de Raúl y Fidel Castro, tolerar la intromisión en guerras extranjeras ajenas a la cultura e idiosincrasia locales, ejemplificadas en el apoyo parcializado a contiendas actuales.

El “auto-magnicidio” en “RB” procedería de una anterior referencia al “auto-suicidio”, expresada por el ex-presidente Carlos Andrés Pérez (1922-2010). Con dificultades que concluyeron en su enjuiciamiento y  salida de la presidencia, este no pudo apagar la mecha que quedó encendida con la única mención de una subida de los precios de la gasolina, en 1989. En 2014, parecería bastante peor el resultado, cuando  son conocidos los sobornos con petróleo para lograr apoyos incondicionales a la demagogia populista, y cuyas principales víctimas salen del clientelismo de los pobres. Mecha ardiendo y gasolina aumentarían las posibilidades de quemarse a “lo bonzo”, en lugar de perecer por haraquiri. ¿Otro “chacumbele”?...el mismito se mataría.




8 de agosto de 2014

Real Academia Española

DOMINGO 7: Maní Galáctico


Causan asombros parejos aquellos rezagados en el buen aprovechamiento de posibilidades de la comunicación e información bautizada 4.0; como los que se sumergen tan a menudo y profundo con propósitos evasivos, alcanzando distanciamientos tales que les transportarían a otros planetas. Los últimos, entre jueguitos electrónicos, chat sin valor agregado, permutas de fotografías de ególatras, y añadidos remanentes de frivolidades en red, quizás estarían experimentando el nuevo síndrome del Maní Cerebral Galáctico (“MCG”).

Falta mucho aún para que prevalezca el lado positivo de la etapa 4.0, a la que se ha evolucionado desde el aprovechamiento individual del ciberespacio, a la reciprocidad mediante blogs y páginas web, y más recientemente a la inteligencia colectiva que lleva a compartir recomendaciones de calidad en cualquier tema. De las generaciones jóvenes es lamentable que sucumban en el lado negativo. De los adultos mayores, resultaría estúpido caer atrapados a destiempo en entramados de trivialidades, antes que dar ejemplo admirable a hijos o nietos.


Las personas enfermas invadidas por “MCG” son reconocidas fácilmente cuando yacen abducidas por cualquier aparato portátil inteligente, que se apodera primero de sus manos, luego de la vista, oídos y el resto de sus sentidos, hasta hacerlas ausentes a pesar de incontables pares de ojos, allí mismo al lado, que las observan desconcertados. Los trances se presentan por igual en reuniones de juntas, conferencias, en comida familiares o de negocios, o a punto de profundizar una experiencia amorosa. Imperdonables como excusas de aburrimiento o desinterés, convertidas en ofensas a interlocutores inmediatos. Reprochable en extremo si proviene de quien funge de líder, cuando se explora el destino de la coalición ciudadana que haría frente a la dictadura instaurada en República Bolivariana (“RB”).

El síndrome “MCG” tendría particular gravedad cuando ocurre además en forma de ataques frecuentes, porque podría adquirir carácter crónico, con efectos residuales. La hipótesis se fundamenta en muestras tomadas, por otra parte,  entre alta dirigencia de la “RB” que es usuaria pesada de la tecnología portátil de última generación y tarifas ilimitadas de conexión a redes, con las minucias de sus gastos extraídos en efectivo del tesoro nacional. Así se explicaría la evasión permanente del régimen para dar respuestas a las grandes necesidades de la población, y concentrarse, por ejemplo,  en fiesta populistas de cumpleaños de muertos, y excentricidades afines.

De la concentración en las pendejadas de los aparatos portátiles, también procederían proclamas de pazguatos en “RB” para requerir aumentos de precios de la gasolina, mientras se regala combustible privilegiando a  la siniestra regional.  Ofrecer auxilio a terroristas bajo pretexto de ayudar a niños acosados por guerras extranjeras, y dejar perecer de desnutrición a pequeños locales. Quemar divisas en corrupción y despilfarros, pretendiendo facturarlos en  impuestos internos, desaparición de insumos importados y desabastecimientos, así como cancelación de posibilidades aéreas hacia otros países. El pueblo desconcertado busca “vergatarios” y “canaimitas” (*)  inteligentes para ignorar a los borrachos de la acera de enfrente, hasta ayer agrupados en las “MUD”, peleándose hoy por la posesión de una botella vacía de aguardiente.

(*) Nombres de aparatos producidos por “RB”.