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25 de abril de 2014

DOMINGO 7: Zombis

La gráfica de arriba es de una escultura de Hirotoshi Itoh, la cual ha sido intervenida por el autor de esta crónica.

 Cuando llegue el día de identificar a los culpables, o a los desentendidos, de la secuencia de asaltos para aprovecharse de un crédulo país que era conocido a secas por Venezuela; ante la segura destrucción deliberada de expedientes,  encriptados o  superiores subterfugios encubiertos por cable submarino castro-comunista, tal vez hará falta reconstruir aquellos delitos, a partir de retratos hablados de sus autores principales, secundarios y de reparto. En el cuadro completo tampoco se debería excluir a los que miraron para el techo para no arriesgar su precaria supervivencia, y a los que rogaban al menos por migajitas mal habidas.

Como la fortuna ni la impunidad son eternas aunque se presuma de contar con la inmunidad que dejaría el crimen perfecto a sus autores, siempre quedarían rastros para apresar a los delincuentes. En este caso, se trataría además de sujetos que no aprenderían la lección final de un fallecido psicópata ex rector, con el que compartirían jactancias y la devoción a un llamado “proceso bolivariano”.  Para reconocerles, otras pistas se encontrarían en sus caras duras simulando piedras, y en sus bocas con cierres o cremalleras, esclavizadas por afuera para abrirlas o cerrarlas ajustadas al   libreto impuesto a sus zombis en los dominios de Fidel y Raúl Castro.


A los zombis se les descubriría adicionalmente por su discurso predecible, desalmado, pero que buscaría la asfixia total de cualquier vestigio de sus gusanos de conciencia, y les serviría de muleta para ignorar la abrumadora protesta y el enojo en las calles, además del grito de las páginas web y cadenas de blogs independientes, comunidades del ciberespacio, y redes sociales de “Facebook” o “Twitter”, enemigos gigantes actuales de los sistemas totalitarios. Así, los zombis nunca pararían de hablar para despistar a los tontos, y subsistir sugestionados por sus ronquidos de tigre, apoyados en la mordaza asestada a la prensa, radio y televisión locales, mediante complicidades y desvío fraudulento de fondos públicos.
 
Aun padeciendo la  procesión que llevaría por dentro, el canciller de República Bolivariana (“RB”) se va a Unesco con el monólogo sobre “violencia antidemocrática en el país”, porque confía en que nadie querrá saber sobre muertes de estudiantes de las que se acusa a hombres armados del régimen. Tampoco sobre las consentidas torturas, encarcelamientos y persecuciones por dos meses seguidos. En caso contrario, el plan “B” sería  el de apartar a manotazos a quien se atreva a indisponerle, como ya lo hizo sin pudor ante las cámaras para agredir a un reportero de televisión.  El montaje de la paz de “RB” resistiría distintos escenarios de los que no se asoma solución en la oscuridad de un diálogo excluyente de personas decisivas como los dirigentes estudiantiles, Leopoldo López, María Corina Machado, o Antonio Ledezma.

En la categoría superior de desfachatez, tal le correspondería al mandamás de “RB”, la función del circo se dirigiría al descrédito de nuestras bellas mujeres, artistas nacionales e internacionales, países amigos y gente de bien alertando al mundo con la etiqueta #SOSVenezuela, del único modo de expresar descontento con cierto impacto sobre la devastación oficializada. Los zombis dispondrían de una brujería para contagiar a desprevenidos y hacerles sonreír entre colas y colas, entretenidos con la escasez de alimentos, medicinas, repuestos; alzas de precios de productos y servicios, pérdida del valor adquisitivo de la moneda, represión militar y de sus lugartenientes en pandillas civiles armadas, e inseguridad desbordada a todo nivel.

http://www.eldiariodeguayana.com.ve/opinion/4734-domingo-7-hombre-y-mujer-zombis.html
 http://www.expresionlibre.org.ve/data.php?link=4&expediente=1066





2 comentarios:

  1. Gracias a personas cómo tú, no pueden silenciar la verdad, y gracias a las redes sociales lo difundimos! Para qué nadie se olvide de qué existe el derecho de manifestarse, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y que todo áquel que muera defendiendo ese derecho no es un número más igual que áquel que mata no quedará impune!!!

    Un abrazo Josué!

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