Capítulos

31 de enero de 2014

DOMINGO 7: Plaga de cangrejos


Cuentan que el  Dios del Viejo Testamento, lejos de la  prédica del amor en la Biblia de más tarde, un día envió una plaga de langostas al faraón de Egipto: Y cubrirán la superficie de la tierra, de modo que nadie podrá verla. También comerán el resto de lo que ha escapado, lo que os ha quedado del granizo, y comerán todo árbol que os crece en el campo. Y llenarán tus casas, las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipcios, algo que ni tus padres ni tus abuelos han visto desde el día que vinieron al mundo hasta hoy.” 

Poco imaginarían los impíos de la democracia en 1998, enloquecidos con ídolos falsos, que aquel desenfreno de “notables”; dirigentes y comandantes sin tropas; periódicos, emisoras de TV, radio y periodistas “progres”;  y de una clase media con ingresos consumidos en borracheras del “ta-barato-dame-dos”, en conjunto provocarían una reposición del ataque de plaga, pero esta vez de cangrejos malnacidos, sembrados en la propia médula de una República Bolivariana (“RB”) por venir y, por supuesto, en marcha retrógrada de destrucción, siempre hacia atrás. Pasados quince años, sin limpiar sus pecados, los muchos sobrevivientes arrepentidos apenas atinan a hacer un coro tímido  y deshonroso, a la protesta sostenida por la mitad del país con reservas extras para resistirse al yugo.


Lo peor del ataque desalmado de los cangrejos llega en 2014, tras la malversación de los ingresos petroleros de un pueblo entero, los más altos y de mayor duración de la historia, buscando reponerlos ahora con medidas radicales en contra de los que viven adentro. Hacia afuera no se anticipan reducciones en el chantaje del que se beneficia el castro-comunismo-cubano –adoptado como instancia superior dirigente en razón de la subordinación de estado dependiente asociado–, tampoco en remesas y regalos a otros países desacreditadamente parásitos; pagos de descomunales e ilegales endeudamientos; sobreprecios por armas de fuego inútiles, equipos, obras y servicios públicos;  desvío de divisas a empresas de maletín, y las formas más originales de corrupción desmedida en distintos niveles de la administración gubernamental.

El totalitarismo bolivariano decreta el cierre de las investigaciones y de carreras profesionales en universidades autónomas, las cuales llegaron a merecer prestigio internacional, y obtener colocaciones mundiales para sus egresados. Las nuevas generaciones solo tendrán opción a emigrar a centros doblegados que dan prioridad al adoctrinamiento, y garantizan la adhesión automática al régimen, así como la contratación a cambio de militancia incondicional. Para que no haya comparaciones indeseables, igualmente se impide que los ciudadanos viajen libremente al extranjero, o puedan acudir a instituciones de fuera, o abastecerse de recursos particulares para el crecimiento personal, o simplemente disfrutar como turistas de la paz, y vencer la inseguridad local.

Esta gran devastación de la plaga de cangrejos envilecidos –que acaba fe y esperanzas en “RB”–, hasta borraría de la mente colectiva el lema de “el cielo es el límite”, con el que se le daba aliento a la gente con deseos de superación, de progresar en los estudios, en el trabajo, mejorar el nivel cultural, movilizarse socialmente, viajar, tener la propiedad de una casa, y una calidad de vida superior en todos los sentidos. El arrase que castiga primero a los sectores de menores recursos se materializa en escasez generalizada, racionamiento, colas, consumos de supervivencia, empleos con sumisión obligada, alquiler de viviendas a medio hacer y atención de salud con métodos de primeros auxilios y remedios inciertos. Pero nada de gratis, todo se pagaría bajo estricto mandato, comprometiendo apoyos a cualquier arbitrariedad o abuso de autoridad para mantener la dictadura del régimen. El guión completo de miserias causadas por cangrejos de la misma familia se encuentra en “El hombre que amaba a los perros”, del escritor cubano Leonardo Padura, quien relata la opresión todavía campante en su isla natal.

http://www.eldiariodeguayana.com.ve/opinion/3670-domingo-7-plaga-de-cangrejos.html
http://www.expresionlibre.org.ve/data.php?link=4&expediente=1021
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24 de enero de 2014

DOMINGO 7: Tokio vs. TV



El trajinado lugar común de “la realidad supera a la ficción” pareciera demasiado enredado de entender, en especial para los programadores de las ocurrencias de políticas públicas de la República Bolivariana (“RB”). Al efecto dañino de excesos de mimos, tolerancia, permisividad, los cuales son harto reconocidos como pesados antecedentes de malas conductas, ahora aparece, una vez más, la musiquita cansona de la intervención de la televisión para que pague las culpas de la irresponsabilidad de otros.

Entonces, la falta de castigo  o de medidas contra la impunidad no tendría ninguna urgencia en la “RB”, y de allí  la desbordada complacencia y connivencia de las autoridades con malhechores arrestados, como el ejemplo fresco en la cárcel de Tocorón, en la cual estos regentan su propia “Disco Tokio”, dentro del mismo penal.  De allí que los ataques a la programación de los canales nacionales e internacionales de TV, no pasan de burla cruel si se les comparan con el silencio sobre la muerte de Kenlin Alexandra Durán Contreras, de 18 años de edad,  a quien  sacaron intoxicada con estupefacientes tras un fin de semana de fiesta, encerrada con los reclusos, en la mencionada discoteca. 
 
Josué Fernández 

Por el lado de falta de castigo o de razones para escarmentar en “RB”, la prensa recoge la vista gorda que refleja cuán consentidos viven los “privados de libertad” –corrección oficial para denominar a los delincuentes detenidos–, expresada igualmente en Tocorón en su catálogo de diversiones “5 estrellas” que incluyen strippers, músicos y “DJ” para animar las fiestas, además del aprovisionamiento correspondiente de bebidas alcohólicas. Otras facilidades bajo el control de los “prisioneros” son cancha de bolas criollas, y piscina, además de una panadería, un parque infantil, puesto de teléfonos, finca con unos 50 cerdos, todos en negocios estimados en un tercio de millón de  U.S.A dólares al mes, según la paridad reconocida por el gobierno. En especie de plan nacional en progreso, el caso se repetiría con variaciones menores en el penal de San Antonio, en la isla de Margarita.

A la falta de medidas contra la impunidad que desnudan los beneficios anteriores –pero que no se detiene allí– se añadiría la comodidad que implica el estar preso en ciertas cárceles de “RB”, y estas dos causas quizás explicarían mejor el por qué de la repetición de delitos más allá de televisores, telenovelas o series policiales importadas. A pesar de los altos niveles de violencia y de hechos sangrientos –entre los peores de todo el mundo–, las autoridades no han podido explicar satisfactoriamente cómo los autores de esas tragedias se hallan con frecuencia reincidiendo por las calles de “RB”, a los pocos días de haber recibido alguna gracia judicial o gubernamental para abandonar la cárcel antes de cumplir condena.

En el tema de la delincuencia activa es tan indiscutible el record de fracasos alcanzados en “RB”, como lo es la eficiencia en el combate de esa plaga en otros países sin prestar atención al número de receptores de TV en poder de sus habitantes, y con las libertades más amplias para la recepción y transmisión de contenidos o programas –no importa de dónde provengan–, y con las simples limitaciones de horarios y advertencias a la audiencia. A diferencia de cómo defenderse de la violencia real cuando falta la acción efectiva de un régimen, a las familias cuesta nada el bloquear en sus televisores las estaciones que no desean ver, al igual que lo permiten los decodificadores de las empresas de canales por cable. Verdaderamente difícil sería, el intentar apagar a un delincuente.


17 de enero de 2014

DOMINGO 7: VACÍOS



 La triste estampa de la escasez prolongada en lo que va de 2014 en República Bolivariana (“RB”), tal vez representa igualmente la desesperanza ya quinceañera que la origina desde 1999,  y del vacío por falta de un futuro mejor como la tragedia del delincuente juvenil reincidente.  La fecha encuentra a un pueblo entero que padece efectos de armamentos “solo-mata-gente” traídos desde la dictadura castro-comunista-cubana, por agentes infiltrados y usurpadores de la nacionalidad de la cual medran, violentando límites de  pacientes ciudadanos bastante hartos de abusos.

La Isla y su “estado dependiente asociado suramericano”, en busca de un destino común a pesar de las riquezas encontradas en esta colonia, se anudan en la escasez de agua,  luz, pan, azúcar y otros alimentos, medicinas, ropa, papel sanitario, de periódicos, artefactos eléctricos, de divisas para materias primas, repuestos importados, viajes privados, y otras bisuterías del mundo capitalista aunque  de producción masiva en China y Rusia enterrando escrúpulos ideológicos. Sin embargo, “RB” se lleva el trofeo por sus altísimos niveles de criminalidad y hechos violentos en las calles, incomparables con gobiernos anteriores de cualquier época.

Josué Fernández 

El vacío bolivariano resulta palpable hacia adentro en el incansable despilfarro de los ingresos petroleros que generarían mejor calidad de vida en “RB”. Mientras tanto, nuevos ricos del régimen aumentan fortunas en bancos extranjeros, propiedades acumuladas mediante testaferros, y otras aún pendientes del “blanqueo” necesario para disimular el atraco. Paralelamente, el petróleo sale hipotecado a deudores que no sueltan plata sin prenda, y lo revenden fácilmente por fuera con ganancias extras. Para completar el absurdo, son varios los países extranjeros a los que se les regala el petróleo, y provocan más frustración porque sí lo han aprovechado en llevar felicidad a sus pueblos.

La Memoria y Cuenta 2013 -fatalmente vacía- se ganó los aplausos forzados de comparsas tarifadas, en grito tempranero de carnaval negro para opacar el propio día del maestro y de la educación atropellada. El bloqueo contundente al futuro de todos para el beneficio de los vociferados revolucionarios bolivarianos, continuará a cargo exclusivo de “educadores” obligados a transmitir valores decadentes de una ideología fracasada, apoyados en textos adulterados para imponer la moral de mayor conveniencia. El fin sería la justificación de la violencia de las armas y con ella la aceptación de la muerte en el barrio como suceso común; arriesgarse a  las invasiones antes de pasar a ocupar viviendas defectuosas de las que nunca serán propietarios; esperar en largas filas por raciones de alimentos, medicinas y atención asistencial, pero solo a cambio de apoyo a los verdugos manifiestos, bajo la vista vigilante de “comunas” autorizadas de oficio para repartir favores o persecuciones. 
 
La destrucción programada en el “Plan de la Patria” se afianzaría en un peligroso vacío del derecho a la  información, adelantado con el cierre de canales de televisión o la compra “ajuro” de ellos, el acoso a radioemisoras y periódicos con exclusiones del presupuesto publicitario y racionamiento forzado de papel para rotativas y otros insumos. Más recientemente con amenazas represivas a través de un despacho de “redes sociales”, quizás para emparejar con países donde los usuarios no tardan en conseguir la burla a tales intentos. Les alienta la impunidad del apagón de la verdad sobre la enfermedad, agonía y muerte del anterior mandatario, del que ni siquiera se difundió la partida de defunción. Esperan repetir con descaro mentiras similares a la fotografía en cama, acompañado de dos de sus hijas en Cuba, leyendo una edición del periódico  “Granma”, y a la usanza de las “fe de vida” de cualquier secuestrado, como él lo fue a todas luces, hasta el final.  La crueldad también puede ser igualitaria.

http://www.eldiariodeguayana.com.ve/

http://www.expresionlibre.org.ve/data.php?link=4&expediente=1008

10 de enero de 2014

DOMINGO 7: “Izquierdazos”


En República Bolivariana (“RB”) los apodados “izquierdazos” se hallan muy distantes del significado original realzado en encuentros boxísticos, en los cuales se suponen condiciones parejas entre dos adversarios. Allá, los “izquierdazos” siempre resultarán ventajistas, con apoyo oficial  y hasta herradura permitida dentro del guante. Esos desiguales combates tienen una cobarde afición local que sale a aplaudir cada derrota predecible del otro, mediante la acción de colectivos mercenarios dotados de armas de fuego para poner barreras, e impedir protestas de repudio a la desmedida tiranía.

 Desde afuera, en actitud cómplice de gobiernos convertidos en fanáticos de tales “izquierdazos”,  en lo inmediato se escucha el ensordecedor silencio que apaga el “canto de amistad y de buena vecindad” de Argentina, Brasil y Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, Uruguay, Paraguay, ­­­, Guatemala y El Salvador, Costa Rica, Haití y Nicaragua, Honduras y Panamá, Norteamérica, México y Perú, Puerto Rico y Canadá. Creídos “hermanos soberanos de la libertad”.


En la primera muestra de “izquierdazos” del 2014 –al estilo del brutal estalinismo que a su decir sería sucesor del leninismo, y por lo tanto también precursor del “Socialismo Siglo XXI” acuñado en “RB”–, de nuevo fue vejado el preso político del régimen bolivariano Iván Simonovis de muy precario estado de salud, sin ninguna prueba que demuestre delito cometido. "Por mí que se pudra Simonovis, que se muera en la cárcel por irresponsable y asesino. Él es el responsable del plan del 11” (2002), dijo el presidente del Concejo Municipal de Libertador, Eliécer Otaiza, estrenándose en el cargo este mes de Enero, y apoyándose en un acostumbrado libreto de injusticias y falsedades.

La esencia de los “izquierdazos” en quince años en el poder ha sido duplicada con mayores o menores contusiones infligidas a más de media población por el propio jefe y sus ministros, la contraloría, la procuraduría, la fiscalía, el rector electoral, los magistrados judiciales, e inclusive por la directiva de los diputados del legislativo, convirtiendo en causa de venganza política cualquier manifestación de oposición ciudadana. No obstante, los “izquierdazos” se revelan como chistes de mal gusto en las respuestas oficiales a la última conmoción pública por el cruel y despiadado asesinato en la carretera de una famosa artista de televisión y su esposo, salvándose de puro milagro la menor hija de estos también presente en el suceso. 

En tan tristes momentos, las sospechas de culpabilidad recayeron de inmediato sobre quienes por años han consentido que las armas de fuego circulen libremente entre sus aliados. Los mismos que en tres lustros han vivido de ojos cerrados al desbordado crecimiento interno de hechos violentos, de los peores en el mundo superando cuatro veces a México, duplicando a Colombia, y superior al número de muertes en la guerra civil en Siria, por ejemplo.  A la vez, los que sí sacan de las cárceles a miles de presos, pero por delitos comunes, sin completar condenas. En intento absurdo de un “izquierdazo” que inculparía a sicarios (¿?), el jefe del régimen quizás pretendería después el librarse del dedo acusador a la incompetencia gubernamental regida por plan demoledor de cualquier riqueza del país, exceptuando la que va protegida por guardaespaldas, a buen resguardo, y ya transferida a  bolsillos particulares blindados.

http://www.eldiariodeguayana.com.ve/opinion/3032-domingo-7-izquierdazos.html