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14 de noviembre de 2014

DOMINGO 7: Crónica Roja



El régimen de República Bolivariana (“RB”) ciertamente ha logrado el repudio de quienes guardan respeto a normas civilizadas elementales, debido al repetido rompimiento  de marcas extremas en el tercer mundo, pero en los niveles más primitivos. Modificar la hora legal; los símbolos de la patria; violar la independencia de su Banco Central emitiendo billetes y monedas sin  debido respaldo y con escaso poder de compra; pasar por encima de jueces; forzar reelecciones indefinidas; serían solamente  algunas pequeñeces de libertinaje desbordado, comparable a la diversión del gato antes de devorar al ratón atrapado.

Semejante desmadre ocurriría con pasmosa tolerancia general en razón de la ausencia de una oposición vigorosa,  de resistencia organizada,  y del consentimiento formal, hasta los aplausos, de los otros poderes  inermes bajo secuestro con chantajes y amenazas, permitiendo la embestida al armazón de un país independiente forjado por 200 años. La destrucción continuaría con la exclusión  y descalificación de una parte importante de la población como ingrediente crucial para la definición y aplicación de  políticas públicas, y la subordinación al imperio forajido comunista de Raúl y Fidel Castro.


Para terror y dolor de los habitantes de “RB”, a la violación de normas ya mencionada se le agregaría la muerte cotidiana en las calles por acción de delincuentes y permisividad oficial, en arremetida indirecta contra los derechos humanos. Directamente, además del deceso y gravedad de prisioneros por desatención sanitaria oportuna y juicios prolongados adrede, se sumaría la impunidad para castigar a los causantes de 42 muertes entre los participantes en las protestas a principios de año,  seguido con graves y crueles torturas a disidentes, y hasta masacres de sus propios aliados convertidos en colectivos armados con arsenal de procedencia oficial.

Profundizando en el arrase de esa tierra que tuvo una democracia admirada afuera, por años, después del derrocamiento de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez, los colmos de desafueros han dejado de contarse como hechos aislados, al convertirse en rutina de unos mandantes carentes del respaldo que llegaron a poseer antes de apoyarse en engaños de todo tipo, y el peligroso blindaje con armamentos e infraestructura cedidas a esos llamados “colectivos” enrolados a su militancia. Uno de estos, el “5 de Marzo”, según exclusiva del diario El Nacional, controlaría la antigua sede principal de la Policía Metropolitana, ”con 20.000 metros cuadrados de extensión, una sala situacional con comunicaciones, un patio, la iglesia, auditorio, inspectora general, oficinas, dormitorios de orden público con capacidad para 600 hombres, cajeros electrónicos, área de mantenimiento de construcción, un estacionamiento techado, canchas, comedor, oficinas, parque de armas, un modulo de Barrio Adentro. Es una fortaleza difícil de penetrar, amurallada plenamente”. 

La conocida “Crónica Roja” de la prensa, ha sido superada en un solo lugar y circunstancias por el acumulado de fechorías de la autoría de la “RB”. Desde hace 15 años, para jactancia de su propósito comunista, tanto el color rojo, como la reiterada denominación de “rojo(a), rojito(a)” teñiría sus exabruptos en cualquier orden. Esta columna regresará en Enero de 2015, Dios mediante. Que no falte la buenaventura en las fiestas venideras, y en los meses que siguen.

 
 
 

7 de noviembre de 2014

DOMINGO 7: Abolengo



En el XX y lo que va del XXI, el abolengo criollo habría estado directamente relacionado con bienes de fortuna, acumulados en su mayoría por facilidades de los distintos regímenes asaltantes del país, incluidos los de la República Bolivariana (“RB”). Así, con poco escudriñar se podría encontrar a los ricos favorecidos por Cipriano Castro, Gómez y subsiguientes, los de Pérez Jiménez,  los de la “cuarta”, y los más recientes de Chávez y Maduro. Los métodos siempre serían iguales, testaferros, comisiones, exclusividades de licencias de importación, contratos de obras públicas con sobreprecios, tráfico de influencias, y cualquier otro medio de enriquecimiento ilícito y corrupción para comprar cómplices civiles o militares.

En la pequeña minoría de ese estamento de supremo abolengo no podían faltar los complacientes individuos venidos de la educación, las ciencias y las artes, los cuales calificarían por oportunos servilismos casi siempre bienvenidos por la casta dominante -debido a carencias diversas o cierto lustre indispensable-, o por nexos de sangre o afines  con los primeros. Una docena constituiría la “inocente gente decente”,  con argucia para el ahorro y  el ascenso social, así como al  acceso a  colegios de pago nacionales y extranjeros, donde la descendencia haría “valiosas” amistades. En este rango aguantarían calladitos, y sin meterse en problemas que amenazaran su comodidad.


El abolengo es detectable actualmente por el alto de los muros de sus residencias y las medidas de seguridad para franquearlos,  También por el número de guardaespaldas tras cada miembro del grupo familiar. Igualmente importante, antes y ahora,  es la pertenencia a centros privados muy exclusivos a los que se iría para jactarse de negocios,  posesión de joyas, ropa y accesorios costosos, de lugares visitados en el exterior, mansiones alrededor del mundo, aviones privados o de “Pdvsa”, da igual,  en los que transportarían a familiares y amigos; pero siempre lejos de la chusma envidiosa que chillaría por esas menudencias.

Entre los grupos del viejo abolengo criollo, así como de los renovados por traspasos de mandos presidenciales, nada se hablaría del origen de las morocotas y los pesos guardados en colchones por sus antecesores, ni de las bajas aficiones  de llevar en el bolsillo una carterita de anís, cocuy, miche, o caña blanca. Del chimó mascado, o de la profusión de sus hijos, hermanos, tíos “naturales” al estilo de las tribus primitivas. Esas anécdotas relegadas a simples costumbrismos, encontrarían sustitutos en recuerdos frescos del festín de Nueva York con champaña “Cristal” y devolución de carpacho de truchas, los  “mojitos” durante frecuentes escapadas a playas de Varadero prohibidas al pueblo cubano, y para el abolengo ya consolidado las nostalgias de la riviera y la provenza francesas, Paris y Roma, Lido de Venecia, Marbella, Grecia, Courchevel, Moustique, y Bariloche.

La táctica nunca cambiaría para ricos de hoy o de ayer; colocarse a mucha distancia de la plebe, el vulgo, el proletariado, o el “perraje”, en remedo pobre de grandes magnates, estrellas de cine, y cantantes famosos, como fórmula para disfrutar en paz, ajenos a impertinencias indeseables. Característica común al criollo abolengo rancio de todos los tiempos, creerse por encima de los demás. En la colonia del imperio de Raúl y Fidel, el abolengo ha resultado tan rancio, que su fetidez solo se aproxima con ventaja al mal olor desprendido por toneladas de alimentos podridos, antes de reducir el hambre de los más necesitados.





1 de noviembre de 2014

DOMINGO 7: Mantra



No sería muy aventurado asegurar que al menos un potente conjunto de mantras quedaría, de la visita hecha en 2005 por la ahora familia presidencial de República Bolivariana (“RB”), al hindú Sathya Sai Baba(1926-2011).  Los mantras constituirían un apoyo en la meditación, y en el hinduismo en particular se le consideraría “instrumento del pensamiento”― “oración, ruego, himno de adoración, palabra aplastante, canción”.


Un mantra para cada ocasión sería el legado de Sai Baba para proteger a la última colonia castro comunista del imperio de Raúl y Fidel, según se podría deducir de peroratas recurrentes en  situaciones de apremios del régimen, casi a diario y con frecuencia de más de una vez en las últimas 24 horas, para este trimestre final del 2014.


Para que un mantra funcione, por ejemplo, su efecto comenzaría de adentro hacia afuera al murmurar bajito un caletre o sus variantes cortas, alcanzando la autosugestión, luego un estado catatónico, y finalmente la sustracción de la realidad. Tales eventos se deducirían de la insistencia en ciertas afirmaciones, las cuales se contradecirían a la vista simple de la mayoría actual. Existen evidencias empíricas de conectores con la patología descrita anteriormente, al repetir sin pausas “patria socialismo o vida”, ”venceremos”, “comandante eterno”, derecha golpista”, “el imperio”, “apátridas”,  “burgueses” ,”no pasarán”, “no volverán”, “oligarquía”, quizás dictadas por fantasmas ya desvanecidos después de cincuenta años de su jubilación,  pero de regreso  como silbidos para ahuyentar temores y espantos propios.

El jueves 30 de octubre pasado, gran conmoción ocurriría entre la declinante clientela del régimen de “RB” , al escuchar a su vocero de altura superior una sintomática agresión verbal por la publicación de dos caricaturas, casi sin tomar aire, tales como “Es un periódico de la oligarquía rancia de Valencia”,  “Bandidos, los dueños del periódico el Carabobeño son unos bandidos”, “Esta otra me da indignación, este caricaturista está bajo los oscuros grupo del país, cuando anunció que iba a haber un funeral en la”AN”. “Aprendan a respetar la dignidad de la Fanb, a la Fanb se respeta así como se respeta al pueblo, los repudio, los rechazo, por bandidos”, sentenció..Todo por una aumento salarial desproporcionado para el sector militar −dicen que para curarse en ¿salud? −.

Después de quince años de invocar al pueblo como centro  de sus desvelos, hay quienes aseguran que el verdadero “motivo” lo habría escrito el músico y compositor Ïtalo Pizzolante, cuando cantó “Y me quedo mirándote a ti y encontrándote tantos motivos, que yo concluyo que mi motivo mejor eres tú”. Hoy, el tema  daría fondo a la música que se entona como mantra preferencial en el palacio de  “Miraflores”, al mirar a la silla presidencial y temblar de solo pensar en su eventual pérdida.






26 de octubre de 2014

DOMINGO 7: Cacao por favor...



Antes de la colonización (II) actual de República Bolivariana (“RB”) por el imperio decadente de Fidel y Raúl Castro, ese territorio padeció una primera confiscación bajo el yugo de la gran España imperial (I), cuya historia arrancaría en 1492 y se extendería globalmente hasta 1898, por unos cuatrocientos años. En la primera se lucieron los llamados “grandes cacaos” por  calles y galas de las provincias de la Capitanía General de Venezuela, y ahora reaparecerían con similar monopolio de privilegios entre los  jefes del régimen, encapsulados en una estridente “Revolución Bolivariana” de inspiración y sumisión castro-comunista.

El destacado periodista y escritor Óscar Yánes -de quien ahora se recuerda el aniversario de su muerte- contó una vez que “igualmente se pide cacao desde la colonia”. Pedir cacao es pedir auxilio y se utiliza para los más variados contextos. Esta expresión data de la época de la colonia (I), cuando el cacao era símbolo de poder y de prestigio, que además daba capacidad de intercambio: los negocios se zanjaban con cacao, las cosas se pagaban con este fruto”, escribió Yánes en 2013.


En 2014, los mayores “grandes cacaos” de la revolución bolivariana estarían en poder de la silla y del palacio presidencial de Miraflores,  y de un segundo quien ejerce la posición que seguiría en importancia, el presidente de la Asamblea Nacional. Vale mencionar que en la colonia I, sin haber descubierto el petróleo,  también según Yanes  se hablaba de los "grandes cacaos" para referirse a los más poderosos mantuanos, como si el hecho de poseer haciendas en donde se cultivaba este fruto adjudicara a sus dueños mayor nobleza. Se empezó de la misma manera a usar la expresión "pedir cacao" cuando alguien anhelaba ese poder, esa capacidad, ese prestigio que adjudicaba el fruto. Equivalía además a invocar una ayuda”.

Lo más parecido hoy a aquel “pedir cacao”, quizás lo habría manifestado el Presidente de la Asamblea Nacional, en declaraciones del domingo pasado, en “El Universal”, periódico complaciente del régimen. Después de quince años sin requerir ayuda de nadie para bloquear al país con corrupción, subestimación de cualquier ciudadano que pudiera pensar distinto a ellos, incluyendo represión y cárcel, control absoluto de los poderes públicos, de repente este gran cacao bolivariano expresa que “Quisiéramos una oposición de verdad que ayude al país”. Se supondría que “ayudar al país” en estos momentos de merma del respaldo popular, sería avalar a última hora el desastre del que el régimen ha sido el único autor, completamente excluyente además en casi la totalidad de instancias.

En la acepción inicial del “pedir cacao”, referido al anhelo de mayor poder de los “grandes cacaos”, el entrevistado obviaría el expediente de mentiras oficiales  de “Aunque usted no lo crea” de la original “Globovisión”. Así, en la proyección propia de faltas a la verdad en la historia bolivariana, brotó la risible afirmación  “la oposición no tiene palabra y no la podemos tomar en serio”. En igual sentido, su sostenido rechazo a superiores ambiciones de mando. La Quinta Anauco tendría entre sus primeros propietarios al gran cacao de la Colonia I, Bartolomé Alonso de Cazales, Primer Conde de San Xavier (foto de arriba). En la colonia II, otro que aspiraria a subir de categoría,  habría adscrito el inmueble a  la Alcaldía de Libertador, como Centro de Participación Popular, afectando el patrimonio del Museo de Arte Colonial de Caracas, fundado en 1942.

 




 

15 de octubre de 2014

DOMINGO 7: Deslave




En diciembre venidero se cumplirán 15 años de un lamentable deslave causante de inmensos estragos, razón por la que se guardaría en las mentes como el terrible desastre del estado Vargas. Igual fecha también instituiría el lloriqueo de muchos por la aprobación de un referéndum devenido en la cesión de la  muy flexible “Constitución Nacional” vigente. Esta, de grosero manoseo eternizado por el mismo régimen que la propuso,  y por su dañino efecto colateral, ya se le menciona como el preámbulo de la mayor tragedia de toda la historia del país.

Ambas adversidades se habrían fraguado en el último trimestre del año en que ocurrieron según datos refrendados del desastre natural, más confiables que los corrompidos para su nefasto suceso gemelo. Las precipitaciones registradas en el aeropuerto de Maiquetía presentaban un promedio anual de 510 milímetros durante los últimos cuarenta años, pero en noviembre, y especialmente en diciembre, se produjeron 15 días de lluvias torrenciales continuas desde finales de noviembre, hasta alcanzar 911mm en 3 días. Las lluvias fueron de gran magnitud y en particular, el día 15 de diciembre en la noche,  en una hora se acumularon más de 72 milímetros. Casualmente,  el comportamiento documentado de los últimos cuarenta años pasó inadvertido por negligencia oficial para el primer evento; y por subestimación de la mayoría popular al apoyo a un tirano, para el segundo.

Josué Fernández

En el último trimestre de 2014, las lluvias  no anticiparían todavía un nuevo deslave para Vargas, pero sí asomarían un peligro para el otro proceso que, paralelamente,  sobrepasó a la desgracia de la vaguada, a pesar de aquel triste saldo de 15.000 desaparecidos, 3.500 millones de dólares de pérdidas, la destrucción de más de 15.000 viviendas y unos 75.000 damnificados. El fuerte “Cordonazo de San Francisco” -caído el 8 de octubre este año-, se sintió en la característica tormenta, e igualmente en las bases del régimen que se enredó en la explicación de la muerte de un aliado activista del colectivo “5 de Marzo” armado para defender su revolución, y convertido de repente en “jefe de una banda de asesinos”.

Adicionalmente, una larga serie de problemas sin solución gubernamental llevaría año y meses haciendo de cadena interminable -pero de goteras-, que para coger resultarían insuficientes los brazos de subordinados locales y de los colonizadores castro-comunistas; o los tobos rojos que aún tendría el mercado tras la aguda escasez de cuanto requiriere el ser humano para sobrevivir. La amenaza creciente del derrumbe de los ingresos petroleros, a punto de repetirse, provocaría los peores aprietos al llegar al final del compartir y repartir a cualquiera, así prevaleciera por un rato el dejar a pocos jerarcas la mejor parte.

La credibilidad para cumplir compromisos internos y externos sigue en mengua, precisamente cuando habría que saldar viejas deudas con grandes especuladores del planeta, proclives a ganancias y riesgos, confiados en tribunales extranjeros. Ni pensar en un eventual bloqueo de proveedores de importaciones, de las que se ha hecho dependiente la economía, ante la destrucción de la producción local de bienes y servicios. Crear monedas desnudadas de valor “fuerte” tal vez ofrecería alguna sensación electoral de riqueza pasajera, que se esfumaría con los precios resultantes alcanzando las estrellas. A este deslave, como en 1999, también se le oirían los peñascos de diferentes tamaños rodando cerro abajo, desde arriba en el enclave de  ranchos humildes.

9 de octubre de 2014

DOMINGO 7: “Fidel Mon Amour”




El apelativo de “mon amour” se utilizó en el título de un clásico de 1959 dirigido por Alán Resnais, en el que se cuenta una historia romántica ubicada en Hiroshima, mediante un tinglado que pareciera haberse repetido en el episodio del “Manifiesto de Bienvenida a Fidel Castro”, a principios de 1989, en Caracas. Allá y aquí, el amor que expresan los personajes es el verdadero protagonista, y las demás circunstancias adquieren condición  secundaria.

De este lado, amor puro sin reparar en la “viga en los ojos propios” explicaría la entrega de 911 venezolanos en su mayoría, viviendo en democracia, a una babeada pasión por un dictador que llevaba ya 30 años de abusos, fusilamientos, persecuciones, torturas y cárcel para disidentes, e intromisiones armadas en otros países, incluida la misma Venezuela. Además, sin la menor pizca de decencia para abogar por solidaridad elemental con los que en la Isla padecían el régimen de la intolerancia y la tiranía desmedidas.


Para los que ahora han leído sobre esta famosa adulación local a Fidel Castro, y no entienden, habría que destacar en primer lugar que lo grandioso no fue tanto el número de los “abajo firmantes”, sino el de las rúbricas quedadas por fuera, incluso del depósito de rigor, aunque con méritos de sobra para aparecer entre los “intelectuales” y “artistas” de la época, dispuestos a cobrar después a fuerza de “patria o muerte”.  La explicación que podría darse, adicional a la voluntad de desmarcarse de esa élite escandalosa, quizás esté en el celo de los promotores a compartir con cualquiera su elevada categoría progresista y de avanzada. Sin embargo, da la impresión que el asunto fue cocinado en la UCV y adyacencias, y no alcanzó para ir mucho más lejos.

Por otra parte, gran cantidad de nombres de los que allí aparecieron -desparecidos 25 años después-, tal vez sucumbieron  a la tentación de una graduación exprés de “intelectual” y “artista” de un solo “remitidazo”, y abultaron la nómina sin mayor exigencia. Para algunos probablemente fue un simple ataque de inconsciente vanidad, por la promesa de dos días seguidos de notoriedad, garantizados en el despliegue de “El Nacional” y “2001”. De cualquier  manera, en conjunto, ellos despertaron la envidia de miles que no fueron requeridos, y tendrían ilusiones de aparecer en ese ágape.

Los fieles enamorados 25 años después -casi en extinción-, los de  rectificaciones y oportunas redenciones -mayoría abrumadora entre los verdaderos “intelectuales” y “artistas”- todos tienen nombres y apellidos que se encuentran en: http://www.venezuelavetada.com/2011/04/manifiesto-de-bienvenida-fidel-castro.html. La lista nacida pública, reflejo de mentes abiertas apoyando  equivocadamente proposiciones diferentes aun  totalitarias, contrasta con la inquisición malévola apodada Tascón y desatada contra afirmaciones democráticas del pueblo, o la “Maisanta” atribuida a Ismael García. Tres sucesos de recolecciones de firmas,  la primera de la cuales se amparó en una discutible condescendencia, mientras que las otras dos surgieron de cacerías propiciadas por la dictadura castro-comunista de plena influencia en la ahora República Bolivariana, y que en febrero de 1989 se intentaba presentar como entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza”. ¡Negra esperanza aquella!



2 de octubre de 2014

DOMINGO 7: Honor al Mérito



Como pieza de museo arqueológico,  según el destino que corresponde a objetos que tuvieron valor para comunidades desaparecidas, así terminarán los pergaminos, placas y medallas otorgados para honrar méritos de quienes destacaban en un  territorio, que fue posteriormente devastado por la República Bolivariana (“RB”). Antes de la debacle, era corriente encontrar por allí algunas trayectorias de cumplimiento excepcional de deberes, casi siempre con poca o ninguna compensación a cambio.

La ruptura con la sana tradición comenzó y se extendió colectívamente después de asistir por radio y televisión, en vivo y en directo, al altanero reconocimiento público  del incumplimiento de deberes, objetos de delitos de  falsos juramentos ante Dios y la Patria además, a principios de febrero de 1992. Cuando la ofensa se hizo régimen, la línea oficial impuso la burla de deberes restantes, como el  respeto de lo ajeno, a la verdad, la vida, y crecieron pandillas para el atraco callejero, y el atentado continuado contra bienes y personas. La pillería se modeló desde lo alto y se proclamó derecho para quien tuviera hambre, aunque se asimilaba ampliamente tras cualquier acto electoral, propiciado con sobornos ventajistas para atornillar en el poder a los propagadores del terror y sus cómplices.


Los deberes cumplidos con creces, que tradicionalmente merecían reconocimientos de medallas de oro de honor al mérito, desaparecieron de la dinámica ciudadana con el envejecimiento de “RB”, y se suplantaron primero con desvergüenza propia de zona de tolerancia, para justificar la entronización de alguien en estado imprescriptible de falta grave a los derechos humanos. Si esa piel ruborizada de muchos, de mentira,  no hubiera sido suficiente desagravio al deshonor convicto y confeso,  entonces se agregó una semana al año, la de los 4 de febrero, para celebrar la muerte del mérito reconocido universalmente. Fuegos artificiales, paradas cívico-militares obligatorias y devoción en plazas, escuelas, y principales recintos gubernamentales completaron la monstruosidad.

El mayor deber perdido sería el de informar cabalmente al pueblo, degenerado a la condición de grotesco disimulo a través de interminables discursos unidireccionales. Luego con el aprovechamiento fraudulento de nuevas y viejas frecuencias de radio y tv para aturdir audiencias hasta el agotamiento. El tesoro nacional se saquearía para la compra de medios de comunicación social apelando al anonimato de testaferros al servicio de jerarcas.  Incluso con falta de monedas extranjeras para la importación de medicinas y alimentos, nunca bajarían los inventarios de tinta y papel para pasquines propagandísticos de distribución gratuita, y otros de enfoque editorial complaciente, ciegos por completo a un vulgar despotismo de autoritarios civiles y militares.

El agradecimiento de  supuestos rescatados de la miseria sobre la felicidad suprema que disfrutarían a pesar de los bolsillos vacíos, y  las carencias que afectan  salud y alimentación de las familias más necesitadas, ya levantan sospechas de alguna forma de invalidez inducida desde el imperio de los hermanos Raúl y Fidel Castro. Los derechos ciudadanos previstos en la Constitución Nacional tampoco calan en reclamos populares, quizás por la amnesia inoculada  que les impediría ver el añadido del deber irrenunciable de rebelión si se padece opresión, cárcel y persecuciones, y se impone un destino similar al de la esclavitud sufrida en Cuba, por 55 años. El honor al mérito, derechos y deberes están abolidos igualmente en la Isla, con la excepción de los derivados de los antojos  que empalagan a la dictadura.


 
 

24 de septiembre de 2014

DOMINGO 7: Pacto con demonios



En el pasado lejano -restituido durante década y media en República Bolivariana (“R.B.”)-, se hacía creer que los individuos que vivían del mal de otros, que perjudicaban a sus semejantes hasta demoler a dos terceras partes de un país con sus habitantes incluidos, y aparentemente no recibían castigos del más acá ni del más allá, simplemente se valían de la protección de algún pacto con demonios. Entonces, ese cuento de espantos se sostenía en las tinieblas de la ausencia de luz eléctrica,  y en la ignorancia del pueblo, al cual se distanciaba de la escuela, para convertirle en presa fácil de supercherías.

Mantener sugestionados a los débiles contaría como primera condición para lograr su sumisión, a través de aquella herramienta creída mágica que -según la historia antigua permitiría abusos a los dueños del poder para apropiarse de  fortunas, amores,  familias, e imperios. En textos especializados se expresa que normalmente, este ritual se plasmaba bajo la forma de uno o varios sacrificios humanos ejecutados por un brujo, bruja o nigromante a petición de ansiosos beneficiarios. Se han documentado pactos utilizando animales, plantas u objetos, pero parece que al final se revertían en desgracias sobre los practicantes.


No extrañaría que en “R.B.” haya muchos doblegados por pactos con demonios, cuando el gran esfuerzo reciente en la modificación de la educación obligatoria se refiere a la difusión de textos en los que se venera a un muerto, por encima de todo.  Adicionalmente, mientras crece la cercanía con el régimen y las raíces traídas del imperio de Raúl y Fidel Castro, así aumentaría la posibilidad de tropezarse con ofrendas de origen africano al dios yoruba Oduduwa, que pasó casi sin cambios al vudú y otras religiones como el Anago, Oyotunji, Candomblé, Lucumí/Santería, Orisa, Umbanda, Winti u Obeah. Tantos nombres distintos, se dice igualmente, “porque las religiones monoteístas posteriores trataron de borrarlos o confundirlos bajo numerosos apodos e invenciones”.

El pacto con demonios requeriría profundización con añadidos contundentes contra la educación universal libre, rebautizada “bolivariana”, también para despistar el calco totalitario pre-masticado por comunistas cubanos. Incluso en el portal “Aporrea” favorable casi siempre a la “RB”, ya en 2008, la experta Yoagnny Martínez preguntaba si ¿están los alumnos siendo promovidos en base a las competencias y conocimientos adquiridos? O simplemente por comodidad del personal docente están siendo promovidos sin estar preparados. La respuesta podría tenerla la “OCDE”, la cual mediante el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, “Pisa”, incluyó a Venezuela entre las 10 naciones latinoamericanas con peores niveles educativos.

Ese dictamen sería rechazado por ministros de educación de Mercosur en 2013, ya que también caerían en la lista Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay, obteniendo los últimos lugares en el ranking internacional de “Pisa”. A propósito del inicio del año escolar 2014-15, se ha sabido de la necesidad de entre 8 mil y 10 mil docentes para atender aulas abiertas pero carentes de docentes de Física, Química, Biología y Matemáticas, debido a que la carrera es poco atractiva por los bajos salarios. Cerca de 130 mil personas dan clases aunque no poseen títulos de educadores, y unos 140 mil son interinos impedidos de obtener titularidad y aumentos de sueldo. Los repetidos apagones junto al ocaso de la educación, probablemente aumentarán el terror a los pactos con demonios a víctimas marginales, apartadas adrede de la alfabetización por la libertad.



17 de septiembre de 2014

DOMINGO 7: “El héroe de Haarlem”



La historia del héroe de Haarlem, un  muchacho holandés que metió el dedo en el agujero del muro de una represa para evitar la inundación de su ciudad,  se leería en inglés desde 1850, pero alcanzaría  difusión masiva con la versión de Mary Mapes Dodges, en su relato publicado en 1865, en el que le escoge el nombre de Hans Brinker.  La responsabilidad primero, sobre cualquier riesgo, en poco menos de 24 horas en la vida de ese muchacho, le haría ganar una admiración que todavía perdura, como modelo de auténtica generosidad y entrega incondicional.

La mención viene al caso porque propondría una leyenda dorada de la narrativa, en la que aun transcurrido el tiempo,  los hechos valiosos para los pueblos sobrevivirían inalterados en su esencia, tanto en  origen como en su evolución posterior.  Algo ignorado en República Bolivariana (“RB”), por ejemplo, donde por el contrario es motivo de recreación la leyenda oscura de los hechos reales de un militar traicionero a su juramento patriótico, causante de muertes entre pobladores sorprendidos en la madrugada con el impacto de balas asesinas,  y cuyo crimen seria sobreseído debido a un falso arrepentimiento, para llevarle después a la “presidencia”, en elecciones democráticas.


Mucha gente de la que dice tener “más de dos dedos de frente”, y acreditaciones académicas del mayor nivel, superaron con creces la rendición de los golpistas del 4 de Febrero de 1992, tras oír al jefe de la asonada  asumir la responsabilidad de su matanza e insurrección, y babeaban aturdidos al ver al barrabás confesar su traición, en un país donde todos pecarían impunemente. Siguió el efecto cascada entre las bases de los partidos políticos dominantes entonces, sin que nadie tuviera liderazgo para imitar la grandeza del tal “Hans”, y poner el dedo para detener la peor catástrofe.

Aquel bochorno habría quedado convenientemente olvidado, y solapado para algunos desmemoriados de sus imperdonables omisiones, con la abstención voluntaria de un grueso de la población, en 2005, nuevamente carente de líderes creíbles y convincentes.   Nada produjo entusiasmo superior al de la aventura de desconocer las elecciones de diputados de la Asamblea Nacional, por estar sometidos a despilfarro de bienes públicos,  anulación de instancias judiciales para reponer la legalidad pérdida, y ausencia de cabezas, troncos y extremidades, para profundizar la lucha callejera subsiguiente, y combatir a la dictadura desde cualquier trinchera. 

 “Hans” siempre recibirá aclamaciones porque posee valor de autenticidad, inmune a dobles lecturas, a diferencia del uso común en “RB”, bien por voceros del régimen que no encuentran como limpiar el lodo que dejan a su paso; igual por quienes se atribuyen la condición democrática, excluyente, pero incomprendidos por un pueblo que sería  esquivo y desagradecido. Seguramente,  mejor les iría a los miembros de la MUD,  retratados en las hecatombes de 2002 y 2005, el proponer futuro y compromiso, en vez de escudriñar culpables, para achacarles lances desafortunados. Por ahora, en “RB” no están dadas las condiciones para honrar obras personales como la del gran “Hans”, que continúan siendo indiscutibles, después de 164 años.