Capítulos

13 de diciembre de 2013

DOMINGO 7: 2 Elefantes




La República Bolivariana (“RB”), estado dependiente asociado a su melliza del imperio de la dictadura castro-comunista-cubana, haciendo coro la una con la otra habrían decretado en conjunto la celebración de los resultados del pasado 8-D, con la canción de “dos elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña, como la tela se resistía fueron a llamar a un camarada...etc. etc.” (www.youtube.com/watch?v=2dPPlZSTW2c‎)
No habría sido suficiente el triunfalismo por la derrota del “plebiscito”, cuando al día siguiente arrancaron con la guapetonería del  aumento de los precios de la gasolina, el cual encarecerá el transporte de pobres y ricos y, como siempre, pesará más en el bolsillo de los primeros, aunque les digan lo contrario. Se aprovecharía así que en 2014 no se prevé por ahora ninguna votación, ni necesidad de engatusar a electores para tapar la corrupción y los desmadres de  quince años de  saqueos de ingresos petroleros, de fondos del Banco Central, y hasta de las reservas en oro ya esfumadas, además de los graves endeudamientos con China y Rusia,  los proveedores de importaciones y los pocos fabricantes locales que requieren divisas.
Trastornados por el estribillo de la seguidilla de camaradas y de la resistencia de la tela de araña que soporta el bamboleo, los dos primeros elefantes  y los llegados después no supieron del análisis difundido en Aporrea.com, bajo el título de “La Derrota disfrazada de Victoria”(http://www.aporrea.org/ideologia/a178352.html). Explica el autor “que si  ganábamos Caracas, Maracaibo en Zulia, Petare y Chacao en Miranda, podíamos perder muchas alcaldías en todo el país porque no tenían mayor significación política. No obstante, no solo no recuperamos ninguna, sino con un agravante mucho mayor: perdimos Valencia, capital de Carabobo; Iribarren, capital de Lara; Maturín, capital de Monagas...” “Imperdonable” la entrega de Barinas, “el pueblo que vio nacer al líder de este proceso”.

Todos los analistas coinciden en que el “8-D” se legitimó el actual mandatario de la “RB”, después de las dudas válidas del 15-A. De tal manera que, con la derrota en el terruño del comandante supremo, el sucesor ya va por cuenta propia, y antes de que cante un gallo, tal vez dejará de oír pajaritos, de ir a dormir y mencionar al cuartel de la montaña, y de olvidar hasta a los legítimos herederos que habitaban “La Casona”, como cualquier hijo emancipado y con derechos propios.  El aumento de la gasolina que siempre retrasó el comandante eterno, se hace urgente por apuros del relegitimado. Continuará con la segunda devaluación bajo su mandato, mayor inflación, desabastecimiento y escasez, aunque la “guerra económica” ya se estuviera venciendo según juró en vano para engañar el 8-D.


Los superpoderes llevan directo a la ruina a pasos de elefantes en cristalería, y el ambiente de hoy permite recordar el chiste de elefantes -por supuesto- jugando al futbol contra el equipo de los gusanos. A diez minutos del final van ganando los elefantes por 50-0. De repente anuncian un cambio por el equipo de los gusanos y sale el ciempiés. Cuando quedaban cinco minutos para el final el ciempiés mete un gol tras otro y al final del partido quedan 50-75. El capitán de los elefantes se le acerca al de los gusanos y le comenta: -¡Que portento de jugador! ¿Por qué no lo habéis sacado antes? -Es que estaba terminando de atarse las botas. En eso está la alternativa democrática para enfrentar el juego sucio oficialista. ¡Felices navidades y 2014!

http://www.expresionlibre.org.ve/data.php?link=4&expediente=999

http://www.eldiariodeguayana.com.ve/opinion.html


6 de diciembre de 2013

DOMINGO 7: Cigotos Nuevos

“Niño geopolítico mirando el nacimiento del hombre nuevo". 1943
Salvador Dalí (Figueres, Girona 11-05-1904 - Figueres, Girona 23-01-1989)

 


Debe ser incontable el número de “hombres nuevos” -de la boca para afuera- que ha parido el planeta en toda su historia, terminando esos procesos, al llegar al siglo XXI,  con el retroceso palpable del ser civilizado que alguna vez fue, convertido en la  bestia salvaje de ahora, quizás más cerca de sus antecesores cavernícolas. Como la promisora empresa siempre ha acabado por el camino errático de la imposición a fuerza de lavados voluntarios e involuntarios de cerebros, tal vez ahora se alcanzaría mejor suerte con los avances de la ingeniería genética, a salvo de manipulaciones indeseables, en herméticos laboratorios.


Ante el fiasco de tantos “hombres nuevos”, le tocaría a la ciencia de hoy el ilusionarnos con su reemplazo definitivo por los “cigotos nuevos”, de verdad-verdad. Es decir, brindarnos la incomparable realidad de un mundo también sin precedentes, llena de esa gente que en los concursos de belleza y en los “reality shows” siempre describen como “bellas por fuera y por dentro”.





La oportunidad del desarrollo de “cigotos nuevos” ofrecería igualmente la opción de instalar caracteres genéticos dominantes que impidieran el tránsito de vehículos por los hombrillos,  la ingesta de semáforos en rojo, el bloqueo de los pasos de peatones, el saltarse las filas de espera en demanda de productos o servicios, el atropellar a los más débiles, el aprovecharse suciamente de las riquezas de instituciones públicas para favorecerse a sí mismo, a sus familiares y amigos, o abusar por la fuerza de cualquiera que se le atraviese y le oponga algún tipo de resistencia.


Los “cigotos nuevos”, de manera complementaria, durante toda su existencia resguardarían su salud física, mental y espiritual, y reforzarían sus genes con los ingredientes de la mejor cultura y educación, con las formulas del apego al trabajo para ganarse un digno sustento,  el levantamiento de hogares que fortalecieran la vida comunitaria y la protegieran de los enemigos del respeto y de la paz, sin apartarse del socorro a los desposeídos, y el cumplimiento inequívoco de los deberes ciudadanos como la defensa de las libertades y el repudio a aventureros que pretendan someter a los pueblos.


Cuando esa reingeniería genética nos alcance, en cualquiera de estos siglos por delante, entonces sí resultará irrefutable la máxima felicidad que hace tiempo había sido decretada en República Bolivariana, como parte de los engaños propagados en su condición de estado dependiente asociado de la dictadura castro-comunista cubana. Mientras tanto se va a requerir de las mujeres y hombres de buena voluntad que permanezcan en su empeño para que no se extinga la información vital que imposibilite la corrupción de los “nuevos cigotos”, antes de que lleguen a nacer.