Capítulos

30 de agosto de 2013

DOMINGO 7: Gangas



Es difícil encontrar a quien no haya sufrido en su bolsillo las consecuencias de comprar muy barato, y que después no terminara arrepentido al sacar las cuentas de lo muy caro que le salió el negocio. Sin embargo, a  pesar de los conocidos excesos de la regalada y regaladora República Bolivariana (“RB) para pagar apoyos extranjeros y favores de amigotes cómplices,  todavía se halla a los que creen en gangas para el pueblo provenientes de ese régimen; sin que aquel, este, ni nadie, tengan que pagarlas algún día a costa de “sangre, sudor y lágrimas” (Churchill dixit).

Más perversos aún resultan los chanchullos de “dar y quitar” como los engaños de “casas propias” de la “misión vivienda”, con un precio que deberían pagar sus adjudicatarios, aunque nunca recibirían el correspondiente título de propiedad, y tendrán que devolverlas pasado algún tiempo. En igual clasificación se encuentra la extensión a dos días de descanso de la nueva Ley del Trabajo, acabando con las posibilidades de horas extras de fines de semanas, y menos plazas por encarecimiento del empleo.  Con efectos parecidos ha resultado la protección a “trabajadores residenciales” que, en la práctica, ha traído el cierre progresivo de todas las conserjerías existentes anteriormente.


Las próximas gangas se esperan con la entrada en vigencia de  la Ley que Regula la Compra y Venta de Vehículos Automotores Terrestres, Nuevos y Usados Nacionales o Importados, sancionada por la Asamblea Nacional a mediados de mes. A principios de los 70, después del aumento de los ingresos petroleros venezolanos, hubo un mercado alterno de carros regulados, en el que las unidades salían al mercado con rines,  y tapicerías de cuarta categoría, sin platinas, alfombras ni aire acondicionado. En breve, volverán los caparazones de automóviles como oferta ajustada a la nueva Ley, por los cuales tampoco se obtendría mayor garantía. Como antes, los afortunados, ahora boli-burgueses, seguramente continuarán con sus super-naves.
 
El asunto tiene precedentes en el ejemplo ofrecido por el propio gobierno bolivariano, según denuncia en “Aporrea”, en la que se contó que a los vehículos Chery, Lada y Venirauto no se les consiguen repuestos. En ocasiones, hay que esperar meses e incluso años para conseguir un repuesto... las ventas de repuestos Lada que ya estaban en el país no importan repuestos para los nuevos modelos, lo que indica que algunos debemos pagar por un carro que está parado y sin esperanzas de poder repararlo.” Por otro lado se menciona a los modelos “Arauca” y “Orinoco”, con “un problema: No se consiguen repuestos y los mismos pueden tardar hasta 6 meses para llegar al país”.

El verdadero problema de las “gangas bolivarianas”, referida esta vez a los vehículos que serían vendidos con sus partes reducidas a las esencialmente necesarias para que rueden si no llueve, podría empeorar, incluso para la población que no tiene carro,  si se repitieran similares consecuencias con la providencia de la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), mediante la cual se categoriza la prestación y los precios de los servicios médicos por parte de centros de salud privados.  Otra muestra de lo caro que sale lo barato, lo están dando hoy las escuelas privadas, reguladas desde hace mucho tiempo, y que ahora incluyen en las listas requeridas a los alumnos, el papel sanitario, jabón antibacterial, toallas para las manos, y material de oficina necesarios para las evaluaciones, control de asistencia y otras actividades propias de la enseñanza de los alumnos.


2 comentarios:

  1. Buen articulo Josue siempre lo barato sale caro lo que hace falta es productividad o que permitan importar vehículos de segunda mano con ciertas restricciones y verán como bajan los precios y se renueva el parque automotriz porque con estos precios tanto de los usados como nuevos es imposible si uno no es BOLIBURGES de adquirirlos

    ResponderEliminar
  2. Se agradece el comentario y se lamentan las consecuencias implícitas. Abrazos

    ResponderEliminar