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17 de agosto de 2012

DOMINGO 7: CASAS DE CARTÓN “SIGLO XXI”



“Las Casas de Cartón” fue el nombre popular de un tema impuesto por “Los Guaraguao” y Alí Primera, difundido en Venezuela cuando  la protesta era un movimiento en el cual militaban cantantes opuestos a cualquier tipo de arbitrariedad social. Ellos se definían de “izquierda”, “revolucionarios”, contrarios a lo establecido, intransigentes con casi todo, hasta de gobiernos electos democráticamente de los que recibían ayuda oficial, aunque también respeto y reconocimiento a sus derechos al disenso.

Era gente que no adulaba a jefes ni a comandantes, y daban vida al cantor de Mercedes Sosa que no callaba, porque entonces callaría la vida. De esa sangre se nutrió un hijo de Alí, Servando Primera,  quien, también en su pleno derecho, en abril pasado, afirmó claramente “Si mi padre estuviera vivo no sé si fuera chavista...” Su franqueza cayó mal a sumisos y cómplices de la “República Bolivariana” (RB), militantes de la “nueva izquierda” que  sólo utiliza la protesta para amenizar la carroza del “candidato del pasado”, mientras éste humilla y somete a cualquiera, en nombre de supremos intereses personales.


 Con “Que triste se oye la lluvia en los techos de cartón” comienza la vieja canción de protesta que cobra doloroso significado en “Caribia”, “Ciudad del Siglo XXI” a decir del jefe de la “RB”. Los defectos más comunes registrados allí son filtraciones en techos y fachadas; grietas en frisos y problemas de plomería. Las causas provendrían de "inadecuado diseño de fachadas, lo cual genera grietas que permiten la percolación de fluidos al interior de la vivienda". Se explicaría entonces que, “para agilizar el tiempo de construcción, se introdujo fibrocemento y cartón yeso para fachadas y áreas internas”.  Se asegura que fuertes vientos se han llevado ventanas, colchones y paredes de cuartos.

En “Caribia”, también Viene bajando el obrero (a), casi arrastrando los pasos por el peso del sufrir”. En ese aislado lugar a 2,4 kilómetros de la autopista Caracas-La Guaira,  y casi 1.000 metros de altura, salir a otro sitio suele dar dolor de cabeza. Hay que hacer filas de una hora para subirse a los “todoterreno”,  y emprender luego un trayecto que, dependiendo del tráfico, podría tomar más de dos horas. La inauguración del distribuidor del tránsito que ahorraría hasta 35 minutos de suplicios se aplazó de Abril a Septiembre, por retrasos sin explicar.

Las desilusiones de la “Gran Misión Vivienda” de la “RB” suman casos, entre los ya conocidos, en Ciudad Tiuna; la avenida Libertador de Caracas; las casas uruguayas de Nueva Esparta y Puerto Ordaz; en “Nuevo Amanecer” de Barquisimeto; ó en “Brisas del Paraíso” en Valles del Tuy sin red de cloacas ó pozos sépticos. De la vieja canción-protesta  igualmente se repite “por ahora” que “Hoy es lo mismo que ayer, es su vida sin mañana”, de continuar apoyando a quienes llevan catorce años de fracasos y pretenden llegar a 20.


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