Capítulos

25 de noviembre de 2011

DOMINGO 7: FIN DE FIESTA


Por Josué Domingo Fernández Alvarado


Para casi nadie es difícil adivinar, cuando llega el momento de romper la piñata, que también está muy próximo el fin de la fiesta. Por allí se confirmaría la decisión gubernamental, después de trece años de alegre secuencia de promesa tras promesa, incumplidas igualmente, de romper su última piñata a causa de presupuestos agotados y de deudas impagables. Así secaría las lágrimas de  sus convidados,  antes de que  cada quien deba  irse por su lado con la tristeza de la agonía que apaga lo dado, malgastado y despilfarrado, y ahora iría acompañada de la remotísima esperanza de volver a repetirse.
En este Noviembre de 2011, sin comparación con meses y años bolivarianos anteriores, el gordo vestido de rojo bajó por anticipado, comenzando por  los pensionados del IVSS con 60 días de aguinaldo pagaderos en  partes antes del 15 de diciembre, y el añadido de Enero el 20 de ese mismo diciembre. Hasta allí alcanzaron las golosinas contantes y sonantes, y se pasó entonces a un parapeteado instrumento legal del Trabajo, a partir de mayo 2012, incluyendo el cálculo retroactivo de las prestaciones sociales en base al último salario; pero, que quedaría diferida su aprobación real para antes de que finalizara el mandato para legislar desde la Presidencia de la República sin intervención de los diputados de la Asamblea Nacional.
Olvidando que la habilitante les exime  de cualquier obstáculo para convertir  pensamientos en leyes, con simples chasquidos de dedos, se escogió más tarde por jugar con otros ofrecimientos de humo lanzando el anzuelo  de la cancelación de la deuda a los jubilados del sector público que aún no han cobrado sus prestaciones sociales tras interminables años de espera. Esa ruta se prolongó con el agregado de un “petrobono” y la creación de un fondo de pensiones, retrasado por supuesto,  para cuando exista el sistema de prestaciones por venir.  
Antes de que transcurrieran cinco días de las anteriores “cazabobos” detonadas frente al país entero,  recién terminado el encuentro de cinco de los precandidatos de la Unidad en la UCAB, hizo falta regresar a la oferta electorera gubernamental, aunque esta vez con subsidio de Bs. 300 por cada niño de 0 a 15 años (máximo tres) y el doble (Bs. 600) si el pequeño sufriera de alguna discapacidad,  que no perdería al pasar la adolescencia, para familias en situación de pobreza extrema o que perciban menos del salario mínimo mensual (Bs. 1 mil 548,21).  
Ha sido el simple arranque, el jarabe de coba se continuará repartiendo en mayores dosis hasta agotarlo del todo en Octubre de 2012, al requerir los votos esquivos para la reelección ya estimada ciertamente imposible. Como muestra del plan elaborado en la Sala Situacional de Miraflores, el cierre de la etapa inicial de calentamiento estuvo a cargo de Rafael Ramírez, en el rol de vicepresidente del Órgano Superior de Vivienda, anunciando que "hasta este 16 de noviembre la Gran Misión Vivienda Venezuela ha concluido 95.912 nuevos hogares a escala nacional, número que nos acerca a la meta de 100.000. Nunca se habían hecho tantas en tan poco tiempo”. Los testimonios de los adjudicatarios de dichas viviendas no aparecieron listados para la comprobación de los medios no gubernamentales, ni tampoco se indicaron los sitios donde habrían sido construidas.


18 de noviembre de 2011

DOMINGO 7: BARCO CHIQUITICO





Lo más lamentable de la política venezolana no es que la gente que sobresale en ese campo esté muy lejos de ser santa - que en ni el Vaticano abunda ya -, su desgracia mayor estaría quizás en los capítulos mediocres protagonizados desde cualquier bando,  casi  siempre concluyendo en raterías de oscuras  ganancias. La nave insignia de la chapuza política venezolana contemporánea debería llamarse “Sierra Nevada”, en memoria del barco chiquitico que en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez originó una pequeña bola de nieve en una supuesta batalla contra el peculado y la corrupción, pero que continuó creciendo, rodando montaña abajo.  Así llegaría a convertirse en la descomunal pelota de ahora, cuando mantienen beneficios por igual  los herederos de muchos de los decentes y los indecentes de aquella partida, gozando de una misma impunidad, rebautizada bolivariana.

 Como pasaron alrededor de cuarenta los años del cuento del Sierra Nevada, sería necesario recordar que en ese caso sobraron las  similitudes con la canción de aquel  “Barco Chiquitico” que no sabía, que no podía, que no podía navegar… Casi un chiste además, si se le comparara con los estándares de corrupción del siglo XXI, y se tomara como cierto que Venezuela le regaló un barco a Bolivia en un sentido de solidaridad y de simbolismo en su necesidad de este país de obtener en lo posible una salida hacia el mar que no lo tiene. Pero el barco que era inservible, fue comprado con sobreprecio de varios millones de dólares. El caso del buque refrigerado Sierra Nevada en el que se malversaron más de US$ 8 MM. El presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, fue inculpado por el Congreso de responsabilidad política (132 votos contra el presidente y 102 a favor), aunque absuelto de responsabilidad moral.

Sin embargo, una nueva oportunidad justiciera fue aplaudida por unos cuantos como ataque al mismo CAP, en los fusiles de militares que insurgieron contra la democracia que estaban obligados a defender. No obstante, a la tercera sí fue la vencida, en marzo de 1993, cuando  el Fiscal General de la República, Ramón Escobar Salom, introdujo una solicitud de antejuicio de mérito por el delito de "peculado doloso" y "malversación" de 250 millones de Bolívares (17 millones de dólares en esa época) de la partida secreta por cuyo manejo era responsable. Durante el proceso se reveló que dicho dinero había sido utilizado para ayuda internacional a la Presidente Violeta Chamorro en Nicaragua y la vicepresidente Yesseany Medina Parra. La alfombra quedó tendida esperando la posterior llegada triunfal del vengador, por ahora, fracasado como golpista, que provocaba delirios en hombres y mujeres con el sólo anuncio de acabar con las “colitas” en los aviones de PDVSA, y de “freír la cabeza de los adecos en aceite”.

Lo peor ha sido, de acuerdo con noticias recientes, que la verdadera historia se escribe  en 2011 en Nicaragua donde Ortega gobernará con amplio poder pero atado al apoyo de Chávez, financiados por la extraordinaria cooperación de su aliado venezolano -500 millones de dólares al año-, sus programas "Pan Techo", "Hambre Cero" y "Usura Cero", incluyen desde créditos y títulos de propiedad hasta pasajes subsidiados de autobús, una vaca o un cerdo. Por otro lado, contendría petróleo venezolano y uranio destinado a la intermediación y ganancias de las FARC según datos de la computadora de Raúl Reyes. También se contarían financiamientos electorales en Argentina, Uruguay, Paraguay, Honduras, Perú, Bolivia, y Ecuador, donaciones a Cuba, joyas y condecoraciones de regalo a dictadores, y muchas otras partidas secretas que generarían desencantos para quienes dejaron por fuera del reparto del botín, entre otros los venezolanos pobres.

En estos días de moral revolucionaria bolivariana, con poderes públicos a la medida sin posibilidades de escrutinio alguno, aquel barco más que chiquitico hoy se habría hecho microscópico ante los ojos de un grueso sector donde caben igualmente los que quedan de los entonces escandalosos “ni-ni” de la época AD-Copei.  Los mismos que chuparon  subsidios del “Ta barato”, de la “Gran Venezuela”, y del “Gran Viraje”  hasta la llegada de las vacas flacas, y después clamarían - ¿sin saber? - por el bálsamo que los haría yacer calladísimos esperando milagros divinos de resurrección y arrepentimiento para sanar sus culpas encapsuladas en ese acomodaticio “ni-ni”. Mientras haya migajas y promesas de que serían mayores en los días por venir, continuarían esperando que los demás decidan por ellos, para luego quejarse del despojo institucional y de la ruina del país tramada a sus espaldas,  y que aparezcan extraterrestres con las fórmulas mágicas del bienestar colectivo anhelado por todos. Tal vez no alcance el tiempo para aplaudir a esos marcianos si llegaran a aterrizar.

11 de noviembre de 2011

DOMINGO 7: “TOMA TU TOMATE”




La expresión “Toma tu Tomate” ha sido utilizada con frecuencia para referirse a agresiones indiscriminadas del oficialismo contra adversarios,  particularmente en  “Aporrea”, aunque son muchos los casos que incluyen de manera desagradecida a “originarios” contribuyentes de palabra y obra con el encumbramiento del régimen, desde antes de 1998 . En esa tradición de no hay peor cuña  que la del mismo palo, en el referido portal electrónico todavía queda constancia de tales ingratitudes. La falta de respaldo entre gente que tendría raíces comunes parecería costumbre si se agrega la declaración de “Fidel Castro mató más gente que yo” emitida por Ilich Ramírez  Sánchez “El Chacal”,  y así “echarle paja” nada más y nada menos que al tenido como nuevo padre de la patria bolivariana de Venezuela.
Sin embargo, los primeros “tomateados” de las mareas rojas fueron aquellos ofendidos por el histórico discurso de Jorge Olavarría el 5 de Julio de 1999, cuando les pasó el sonrojo; luego cayeron los grandes aguantadores mediáticos del contrabando antidemocrático, los embaucados en cargos públicos y de elección que terminaron por entregar  enfrentando acosos judiciales como amarga recompensa,  y finalmente los ya abandonados a su suerte en las cárceles tras cometer el delito de retirar su adhesión  incondicional al gobierno.  Todos sufrieron además el sorpresivo momento en que fueron por ellos, aun siendo inocentes de cualquier cosa menos de haberse confiado, quizás a ciegas a pesar de la edad, en un proyecto prometedor entonces de la destrucción de la institucionalidad con su reemplazo por improvisación y revancha  a ultranza.
Con todo, aún irían por más candidatos a “tomatazos”  para la persecución directa reservada a abiertos detractores que no representaría  mayor novedad, pero también contra los propios revolucionarios que se creían poseedores de salvoconductos, pero que caducaron con  la política de no discriminación a este respecto.  Ellos estarían ilusionados con un hipotético  plan “B” con ocurrencia más allá de la eventual reelección del Presidente hasta el 2018, según el guión también preferido y denunciado hasta el cansancio por el gobierno -  éstos con la esperanza  de pasarse por víctimas y los otros de una eventual salvación por la campana -  de la invasión del imperio a través de su marines, ó  más recientemente de medidas de organismos regionales o mundiales como la OEA o la ONU.  La única amenaza contra la probabilidad del mencionado plan es que sólo asustaría a quienes carezcan de prontuarios  golpistas o de delitos de menoscabo de los derechos humanos, o de desconocimiento de instancias legales de las sociedades democráticas, cualquiera de ellas ya contabilizadas como méritos de los que están en el poder en la Venezuela actual.
La profundización de la revolución, la imposición de medidas que terminen de derrumbar los pocos vestigios en pie de las instituciones democráticas conocidas,  es la oferta  electoral real del continuismo, superando abiertamente las promesas de casas, artefactos eléctricos, nuevas misiones, hospitales, ferrocarriles,  y demás bisutería para hacer caer por inocente. El acento en  la cárcel y la exclusión de los que se opongan a las medidas absolutistas y dictatoriales por venir, calcadas de  la Cuba decadente, sería el futuro venezolano previsible,  después del 2012,  si no llegara a ocurrir ningún cambio pacífico.
Los avisos han sido dados ya a seguidores y opositores. Nadie debería estar engañado de lo que le esperará tras su decisión en menos de un año, el 7 de Octubre, si fuera en dirección contraria al necesario voto de la inclusión verdadera; deteniendo el éxodo de familiares y amigos que  quieren  salir corriendo  sin importarles riesgos; regresar a sus hogares ó a hospitales a los presos políticos del régimen; volver a confiar en la justicia ordinaria, en los organismos electorales; impedir la ideologización de los jóvenes  con cartillas agotadas con la miseria del pueblo cubano; disfrutar sin necesidad de vestirse de rojo de buenas viviendas, hospitales, carreteras, escuelas, y servicios públicos nada más con cerrar el grifo de los montos desmedidos a otros países;  favorecer el empleo  con el apoyo multiplicador de las oportunidades de la empresa privada, y lo mejor de todo, volver a hablar de un país sin divisiones malsanas en dos toletes, para ganancia de unos pocos en el gobierno.

4 de noviembre de 2011

DOMINGO 7: SUERTE DE COCHINO

Por Josué Domingo Fernández Alvarado


Son “diez lustros” los cumplidos desde los sucesos de Bahía de Cochinos, los cuales se reseñan en la enciclopedia libre Wikipedia como “una operación militar en la que tropas de cubanos exiliados, entrenados, financiados y dirigidos por la CIA de los Estados Unidos de América, intentaron invadir Cuba en abril de 1961, con el propósito de tomar una cabeza de playa, formar un gobierno provisional y buscar el apoyo de la OEA y el reconocimiento de la comunidad internacional. La acción acabó en fracaso en menos de 72 horas, fue completamente aplastada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba. Más de un centenar de invasores murieron, y los cubanos capturaron a otros 1.200, junto con importante material bélico”.
La refriega mereció solidaridades con el pueblo y el gobierno cubano en casi todas las partes, al igual que grandes simpatías para el naciente régimen, pero quedaron dudas sobre el verdadero alcance del compromiso de Estados Unidos en ese complot, por la veloz sofocación propinada al estilo de  David frente a Goliat, o al de otra hazaña más reciente como la victoria asimétrica mediante arcos y flechas de indios pemón, en el estado Bolívar. Aquí,  en La Paragua, municipio Angostura, los aborígenes desarmaron a 19 funcionarios de la Guardia Nacional que custodiaban un yacimiento ilegal de oro. La acción la habrían ejecutado luego de corroborar que en el lugar al que se les negaba acceso, en su propio territorio, sin embargo continuaba la explotación del mineral protegiendo a nuevos invasores.  
De regreso a Cochinos y a sus “diez lustros”, esa historia cubana vista en retrospectiva en 2011, desde los bolsillos de los dineros públicos de los venezolanos, ya tiene algunas  coincidencias con la “suerte de cochino” atribuida por Joan Manuel Serrat a su “Tío Alberto”, cuando al final del camino le esperó la sombra fresca…aunque en el caso de “venecuba” se trataría de un grueso presupuesto extraído de  riqueza ajena por gobernantes extranjeros que viven enajenados y, hablando unos con otros, coincidirían a lo Serrat que es su momento y lugar, donde olvidar los desengaños de diez lustros de amor…Tío Alberto. 
Continuando musicalmente, en la enajenación orquestada por Fidel Castro a sus 85 años, para su aún cautivado auditorio venezolano y de más allá, una de sus más recientes y sonoras partituras entona que la Revolución Bolivariana “en brevísimo tiempo (¿segundos, minutos, horas?) puede crear empleo”, para “los venezolanos (y) también para sus hermanos colombianos”. El pronóstico ocurre cuando en Venezuela se expropian empresas privadas rentables  para convertirlas en improductivas, desmejorando contrataciones colectivas,  y haciendo del empleo un medio de ganar adeptos sin importar la eficiencia del recurso. Para el oído colombiano, la melodía sí podría tintinear armónicamente porque el escenario mencionado ya ha derivado en mayor dependencia de importaciones, dejando  riquezas a otros países, con beneficiarios privilegiados particularmente entre los vecinos del patio.
La “Suerte del Cochino” se explica en textos del español  Félix Sánchez de Samaniego, en fábula suya recopilada en el 1781, la cual dice que “Envidiando la suerte del Cochino, un Asno maldecía su destino. "Yo, decía, trabajo y como paja; él come harina, berza y no trabaja: a mí me dan de palos cada día; a él le rascan y halagan a porfía". Así se lamentaba de su suerte; pero luego que advierte que a la pocilga alguna gente avanza en guisa de matanza, armada de cuchillo y de caldera, y que con maña fiera dan al gordo cochino fin sangriento, dijo entre sí el jumento: Si en esto para el ocio y los regalos, al trabajo me atengo y a los palos. Para estos animales, tarde o temprano,  es completamente inútil la protección de cualquier anillo de seguridad.