Capítulos

6 de mayo de 2011

DOMINGO 7 / La pelazón

Opinión
Dom, 17 de Octubre 2010, 05:20:56

DOMINGO 7 / La pelazón

 

 La peladera ya tiene rango de institución nacional y un color rojo acentuado como el de la foto que acompaña a este artículo. 

 



La generalización de la “peladera” o “pelazón” ha vuelto popular esa voz criolla que se utilizaba para identificar etapas transitorias de “sub-riqueza”, las cuales podían ser superadas con un buen “rebusque” o tal vez con un “prestamito” hasta el quince o el último, entre jóvenes y estudiantes, y trabajadores con baja paga.  Pero ahora, igual sería un dolor crónico para el grueso de la población, con inclusión de la clase media adulta, y hasta profesional, y serviría de excusa para esconder la muy temida indigencia, y algunas desvergüenzas también.
Resulta oportuno escribir sobre la peladera ampliada, o penuria de muchos, con motivo de este 17 de Octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. La fecha se ha observado cada año, a partir de 1993, desde su declaración por la Asamblea General de las Naciones Unidas (resolución 47/196). El propósito manifestado es el de promover mayor conciencia sobre la necesidad de eliminarla en todos los países, en particular en aquellos en desarrollo, donde tendría mayor prioridad en este siglo XXI.
En Venezuela, a pesar de que son cada vez más quienes confiesan sin mucho reparo su momento de peladera, en una exposición ante la Asamblea Nacional (29/07/2010) por parte de Elías Eljuri, presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), se presentaron cifras correspondientes a la pobreza extrema y cita que “a fines de 2009, Venezuela exhibía sólo un 7,2 por ciento de personas en esa condición”, o sea nada más que 2.084.003,20. Lo demás serían “sub-ricos” netos (agregado del autor).
La pobreza, en serio, se trata de un calificativo para las personas que no cuentan con lo necesario para vivir. Sufren de limitaciones para el acceso, o carecen de recursos que llenen sus necesidades básicas de alimentación, educación, salud, vivienda y agua potable. El Banco Mundial acepta la concepción que engloba no sólo la privación material, sino también el bajo nivel de instrucción y de salud, asociado con la vulnerabilidad, la exposición al riesgo y la falta de representación en las instituciones de la sociedad.
Resulta difícil aceptar el dato estadístico oficial de sólo dos millones en la peladera, al agregar a las condiciones anteriores el mermado acceso al trabajo en Venezuela, como la principal fuente de ingresos del pueblo honesto.
Para octubre de 2010, como nunca antes, se han eliminado empleos en medios de comunicación opositores, en empresas expropiadas en plena productividad, por la limitación de divisas para ensamblaje local de vehículos y muchas otras actividades económicas, así como por  el aumento de las importaciones que favorecen a otros países y reducen las oportunidades nacionales, contratos colectivos desmejorados en los  institutos públicos, y todo ello sin añadir el requisito del carnet oficialista para acceder a la restringida y menguada oferta gubernamental. La peladera ya tiene rango de institución nacional, y un color rojo acentuado como el de la foto de arriba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario