Capítulos

6 de mayo de 2011

DOMINGO 7 / Hombre muerde a perro

Opinión
Sab, 06 de Noviembre 2010, 22:35:19

DOMINGO 7 / Hombre muerde a perro

 

Resulta difícil decir “la verdad” que el gobierno reclama a los medios que carecen de su subvención directa o indirecta, y por lo que justifican una red de propaganda oficialista, cuyo tamaño, derroches presupuestarios, y concentración editorial monotemática, nunca antes se vieron en algún país que respetara las libertades ciudadanas. / JOSUÉ DOMINGO FERNÁNDEZ ALVARADO 




Son muy pocos a quienes quita el sueño cuán oportuna o veraz puede ser una noticia en la Venezuela de hoy. Es frecuente, por demás, el descubrir la simplificación de los hechos cotidianos en polos monocromáticos, con escasos matices. Así, por un lado, se ha cerrado el paso al escrutinio indispensable de la gestión de los servidores públicos, a cualquier nivel, como lamentable política gubernamental. Por el otro, tales polos están ocasionando la hipertrofia de espacios de opinión, pero con escasa confrontación de ideas, por ausencia real de una de las dos partes, y bastante de descalificaciones.

El ejercicio del periodismo informativo en Venezuela, como regla con el inciso “ligadito” de sus excepciones, se ha transformado en harto difícil por el restringido acceso a las fuentes, lo cual deja amplio espacio para la imaginación y sus consecuentes elucubraciones o supuestos.

Como nos decían cuando éramos estudiantes, “noticia es que el hombre muerda al perro” y, con esa premisa, si no se tiene algo definitivo, igual hay que entregar antes del cierre, con los elementos con los que se cuenten al momento, sus indispensables ingredientes de novedad, y la tentación de tomarlos “vengan de donde vengan”, esta última como mala consejera en buen número de casos.

En esos términos resulta difícil decir “la verdad” que el gobierno reclama a los medios que carecen de su subvención directa o indirecta, y por lo que justifican una red de propaganda oficialista, cuyo tamaño, derroches presupuestarios,  y concentración editorial monotemática, nunca antes se vieron en algún país que respetara las libertades ciudadanas.

La norma de los gobiernos democráticos, los que brindan los mejores niveles de progreso y de bienestar a la población,  los más apreciados dentro y fuera de sus límites territoriales, es la de dedicar  el mayor esfuerzo de sus funcionarios como servidores públicos, atendiendo problemas y dando soluciones, desde la máxima autoridad,  antes de cualquier ambición por perpetuarse en el poder, disfrutando de privilegios que pertenecen a todos y deben ser direccionado según las necesidades de la gente, sin exclusiones.

Mientras tanto, para comprender a los periodistas, tal vez a los más “amarillistas”, hace algún tiempo leímos en una guía de “Redacción I”, de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad de Rosario, Argentina, sobre las “características de su oficio con feroz ironía, para escandalizar a nuestros ingenuos interlocutores, se suelen usar frases tales como”:

· Jamás la verdad podrá arruinarnos una buena nota.
· ¿Amigos? Un periodista no tiene amigos, tiene contactos.
· Si no hay muertos, no sirve.
· ¿Es a favor o en contra?



No hay comentarios:

Publicar un comentario