Capítulos

24 de marzo de 2011

DOMINGO 7: DISFUNCIONES

 
Por Josué Domingo Fernández Alvarado

  

Entre los hechos prominentes de la semana, se encuentra la acción adelantada por el estudiante de la Universidad de Los Andes (ULA), Villca Fernández, quien procedió a coserse los labios en reclamo de soluciones a las demandas presentadas ante la ministra de Educación Universitaria, Yadira Córdova, al inicio de una huelga de hambre en la sede del PNUD en Caracas, desde el 23 de febrero. El martes pasado también se anticipó que cada cinco horas estaría un nuevo estudiante cosiéndose los labios, hasta obtener respuesta por parte del Gobierno.

La protesta mediante el recurso extremo de  labios cosidos como sacrificio añadido a  una huelga de hambre tiene precedentes en muchos países, como medio para exigir que se enmienden ciertas disfunciones en el aparato social, expresadas en causas por demás injustas como los procesos carentes de instancias posibles a las cuales recurrir para inmigrantes en situaciones de desamparo, sin derecho al trabajo; así como de presos olvidados por falta de sentencias, o en deplorables condiciones de reclusión. En Venezuela, además, por despojos como los causados a ex trabajadores de PDVSA y ahora por estudiantes que, en número de 56, en distintas regiones del país, demandan mejoras de presupuestos de las universidades, homologación de becas estudiantiles, discusión de contratos de profesores y obreros, y aumentos de sueldos de empleados.

Luego de suturarse los labios, se reportó que al estudiante Fernández apenas si se le escuchaban las palabras por el dolor que le producía la intervención en su boca, pero aún así el dirigente del Movimiento 13 de la ULA susurró "sellaremos nuestra voz para levantar miles de voces en todo el país" en su mensaje a los medios de comunicación que no pudieron transmitir la rueda de prensa debido a la cadena nacional del Presidente Hugo Chávez. Directamente al primer mandatario, le indicó que "Usted quiere un país ignorante, una universidad cerrada para imponer su política. No somos ignorantes, no nos callará. Llegaremos al final. Llamo al pueblo y a la juventud a que tome conciencia. Ha llegado la hora de salir a reclamar y pelear por nuestra democracia. No será usted quien quite el derecho al estudio y asesine el futuro de los venezolanos".  

Mientras tanto, en la mencionada cadena nacional con motivo de la graduación de 1.154 técnicos superiores en el área de Hidrocarburos de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), se pudo ver y escuchar en todo el país a Helio Uzcátegui, en su discurso en representación de los graduandos. De manera reiterada él proclamó  subordinación y complacencia a la disfunción arraigada en su inmediato centro de trabajo, Petróleos de Venezuela, a través de la doctrina excluyente “roja, rojita”, evidenciado así igual recurso de aplicarse sutura a si mismo, pero en su caso a la natural inclinación de los jóvenes por romper cualquier tipo de atadura para llegar a ser lo más libre posible para construir un futuro independiente.

Por su parte, según fue recogido por la Agencia Venezolana de Noticias, el Presidente de la República, Hugo Chávez, en ese mismo acto de la UBV,  instó a los nuevos profesionales a que se conviertan en un cuadro político de la Revolución, en actores políticos de manera individual y colectiva. Al respecto, dijo sentirse gustoso de saber que este grupo de nuevos técnicos está conformando un Frente de Profesionales y Técnicos, tal como lo dijera Helio Uzcátegui.  

“Esto es vital para asegurar la paz de la República – sentenció el Presidente –, para asegurar la continuidad de la Revolución pacífica y democrática. Tenemos que estar conscientes de las amenazas que sobre Venezuela se ciernen”. Se entendería entonces que  la exclusión en PDVSA, ya solicitada y confirmada por el Presidente, no constituiría amenaza alguna porque la Empresa ya habría sido arrebatada a todos los venezolanos por una imposición bastarda, sin derecho a protesta, de un  gobierno absoluto “rojo, rojito” que contaría como escudo protector  con la esclavitud decretada a sus seguidores, siguiendo el ejemplo de Libia y Cuba.


17 de marzo de 2011

DOMINGO 7: EPIDEMIA ZODIACAL

 

Da la impresión de que los venezolanos, en doloroso porcentaje, se encontrarían de regreso preguntándole a su curandero sobre cuál epidemia social, de origen zodiacal, habría sido su último diagnóstico sobre el padecimiento que llevan encima. Haciéndose los locos y distraídos, después de nombrarle al faculto una  secuencia inicial de interrogantes sobre si capricornio, acuario o piscis, sus interlocutores habrían vuelto a la realidad, interrumpidos con la mala noticia de que la enfermedad extendida por casi medio cuerpo es cáncer, con metástasis desbordada además.

No podría ser distinto el terreno suicida que estarían pisando quienes se empeñan en mirar hacia otro lado, como si no fuera con ellos, el estado de descomposición  al que ha llegado el organismo de este país. Venezuela, agonizante aún, se arropa con la ignominia de la entrega gubernamental incondicional al dominio cubano, a la podredumbre de alimentos, las persecuciones y represiones a opositores, con los innumerables delitos de corrupción, con las promesas imposibles, la negación a los reclamos educativos, sanitarios, habitacionales, de los presos injustamente; y todo ello enfrentado con el único pero débil recurso de la denuncia a la opinión pública, a falta de instancias judiciales internas dispuestas a hacer el seguimiento e impartir la justicia correspondiente.

Otra hoja en su lamentable historia reciente ha sido llenada con el expediente de excepción  a un ex-rector de la Universidad Central de Venezuela, el mismo que se creyó juez para calificar de “bobalicona” a la esperanza de la nación representada en sus nuevas generaciones, a mediado de los 80,  y que ahora encuentra un mordaz desmentido en  las acertadas investigación y prosa de la periodista Ibéyise Pacheco, con su libro “Sangre en el Diván”.

Por si era poco, un nuevo síntoma ha sido descubierto en la acusación y encarcelamiento de otro ex-rector de la misma máxima casa de estudios, tanto el primero como éste identificados con el extremismo del actual régimen, y en su caso particular por la supuesta causa de “violencia sexual de niños agravada”.  Tal vez una lamentable coincidencia nada más, que opacaría las mejores intenciones del gobierno actual; pero bastante extraña, desproporcionada y patológica, si se estima en cuántos lugares del globo terráqueo, dos ex-rectores de una misma universidad e igual ideología, terminan señalados en repudiables expedientes de tolerancia cero.

De otro lado están los millones de venezolanos resignados a la fatalidad cotidiana, quienes tienen rezados innumerables novenarios y ruegan en misa de difuntos por la pronta resurrección de Venezuela, cada vez que se sabe  de ajustes de cuentas entre pandillas con víctimas inocentes incluidas, de asesinatos de transeúntes para despojarlos de sus teléfonos móviles y otras pertenencias, de atracos en cola de vehículos,  de alcabalas para la “matraca”, de motorizados  a contraflujo delante de las autoridades del tránsito, de adelantamiento de vehículos por zonas prohibidas, de la inutilidad de los semáforos en luz roja y de las franjas para resguardar el paso de peatones. 

Una cosa tal vez estaría llevando a la otra al perderse el debido respeto entre ciudadanos, lo cual no se repararía ni con todos los policías y reglamentos del mundo como vigilantes, mientras exista el agravante  de la falta de sanciones legales y morales que robustece la impunidad, y las conexiones con funcionarios públicos dispuestos a hacerse la vista gorda por el chantaje de compadrazgos de  la más amplia naturaleza.

11 de marzo de 2011

DOMINGO 7: ¿HOMBRE FUERTE PARA QUÉ?


Entre las diferentes clases sociales, sexos y edades, existe un segmento poblacional cuya vida en su país, su trabajo, su centro de estudios, y hasta en sus propias familias carecería de sentido si no fuera por la dominación de otra persona que les impone qué hacer, qué decir y hasta qué pensar. Son los siempre anhelantes por la llegada de ese alguien que les haría más fácil su existencia mientras les ahorre la preocupación de tomar decisiones, aunque fuera a cambio de simples ilusiones de que el futuro mejorará mientras mayor sea el sometimiento a esa voluntad creída superior.

A nivel individual, el resultado de esas dependencias mantenidas  en el tiempo se convierten en enfermedades de curación muy difícil  que conducen a insatisfacciones en la vida de pareja, al descubrirse  anulado alguno de sus integrantes, ó  al comprobarse que el maestro en el que se tenía fe ciega tampoco era infalible. Cuando ese mismo padecimiento se hace colectivo, entonces se convierte en sumisión a quien pueda ostentar la condición de “hombre fuerte”, por tantos años como dure la debilidad poblacional para reconocer que lo que no se logre por si solo nadie lo dará, sin su respectiva factura tal vez  muy costosa o dolorosa.

La historia de los daños colectivos a los que se ha llegado por esa vía presenta capítulos que tienen el protagonismo de  algunos dictadores emblemáticos que fueron llamados hombres fuertes como José Stalin, Adolfo Hitler, Benito Mussolini, Mao Tse Tung, Francisco Franco; en Venezuela así se aclamó a Juan Vicente Gómez, y luego a Marcos Pérez Jiménez. Por América Latina, donde abundarían solicitudes de tal genero, la denominación le fue adjudicada a sucesiones de gobernantes en casi todos los países que componen la región, manteniéndose hoy en el más antiguo régimen de represión de libertades encarnado en las personas de Fidel Castro y de su sucesor su hermano Raúl.

“Patria o Muerte” en varias versiones e idiomas ha sido un grito de obstinación bastante común para promover ejecutorias de hombres fuertes en nombre de razones supremas, indistintamente de derecha o izquierda, como la raza aria, el nacionalismo, el militarismo y la lucha contra el liberalismo y contra el comunismo; pero igualmente, por otro lado,  para reivindicar ese comunismo llamado del proletariado  y de los más pobres. Es letra de coros entonados en desfiles, marchas, mítines civiles o militares, y cualquier otra función del circo del que se rodean, con gran estruendo intimidador como el rugido de las fieras para  amedrentar enemigos.

 Detrás de cada historia de hombre fuerte  a la par subyacen incontables prontuarios sobre asesinatos, persecuciones, encarcelaciones, torturas, limitación de libertades públicas, corrupción, enriquecimientos ilícitos, prebendas para familiares y amigos, lujos desmedidos para los suyos, y cuanto caracterizaría a los gobernantes que deciden sobre caprichos personales, y se mantienen por la fuerza autocrática de controles sobre los demás componentes institucionales. El ejemplo más reciente está en los expedientes que se viene publicando sobre Muamar el Gadafi, en Libia.

La gran oportunidad para los países de hoy, como en las grandes y más prósperas empresas mercantiles, se encuentra en la organización y  el trabajo en equipo, en los cuales cada quien aporta según su capacidad, y el liderazgo se ejerce tan solo para coordinar los esfuerzos concretos de apoyo a su planes, así como la administración de los recursos que  mejoran y estimulan la producción de bienes y servicios a favor de la colectividad entera sin distingo de edad, sexo o color, y con el mayor grado de satisfacción posible para todos.
 

4 de marzo de 2011

DOMINGO 7: ¡A QUE NO ME CONOCES!

Por Josué Domingo Fernández Alvarado


Estamos en Carnaval en Venezuela, lo que sólo constituiría la etapa ya reconocida tradicionalmente porque, a decir de muchos, tendremos celebración todo 2011, y quizás más allá también. La fiesta de caretas habría arrancado desde el mismo enero, para disfrazar diálogos con el país democrático, renuncia de boca a leyes habilitantes extendidas de forma irregular por 18 meses, veto a la Ley de Universidades, etc., todas rematadas con un sobrentendido “Que a que no me conoces”, como seguiría en  burla callada a quien tomara en serio la guasa. Sin mayores modificaciones, el repertorio actualizado de esas máscaras fue difundido por  José Vicente Rangel en su programa dominical de Febrero 13 pasado.

Pero más que una semana, un mes, un año o dieciocho meses, “La Vida es un Carnaval” como fue llamada por “La guarachera de Cuba” y “Reina de la Salsa”, la querida cantante Celia Cruz, a la que se recordará siempre. En su letra miles de veces cantada, se hallaría un antídoto para asimilar sin sorpresas cualquier adelanto de carnestolendas, y la contra para quedar a salvo de  inoculaciones comunistas tardías, demagógicas y populistas.

Los iniciados en la “salsería” o religión de la salsa, no en la santería, aseguran que el conjuro comienza con la especie de “salmo responsorial”, en el cual la guarachera hizo de oficiante solicitando brazos levantados y un coro condenatorio de “Fuá” como rechazo, entre otros, para aquellos que usan las armas, Fuá; para aquellos que hacen la guerra, Fuá; para aquellos que nos maltratan, Fuá.  En la isla comunista de Cuba el asunto  parece que no hizo mucha gracia, y en el año 2000 le encargaron a quien todavía era su juglar, Issac Delgado, que respondiera cantando  la misma música de “La Vida es un Carnaval”, dejando claro en la nueva letra que los buenos seguían allá y los malos en otro lado.

El cuento que echó Delgado era su comprobación, o la del régimen cubano, no se sabe bien, que  toda la gente mala,  (estaba) pa' lla; y toda la gente buena, pa' ca; y los envidiosos, pa' lla; y la gente linda de Cuba, pa' ca; pero toda la gente mala, pa' lla; y toda la gente buena pa' ca, cerrando por tercera y última vez con toda la gente buena pa’ca.” Es decir, donde sigue anclada la dictadura tropical más antigua, en un mar de felicidad.

Sin embargo, Celia despejó el camino de la redención, cuando aseguró que Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel tiene que saber que no es así. Que tan solo hay momentos malos, y todo pasa. Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar tiene que saber que no es así. Que al mal tiempo buena cara, y todo cambia”.

Issac Delgado dejaría su testimonio de la efectividad de ese conjuro de Celia Cruz cuando en el 2006 cruzó la frontera de Méjico y Estados Unidos,  entró en Laredo, Texas, y desertó, llevando a su mujer Massiel Valdés, y a sus dos hijas Dalina y Alessia. Ahora tendrían residencia en Florida. Leemos además que, por esa razón, sus canciones han sido censuradas en Cuba. Pero sigue siendo uno de los artistas más queridos por los cubanos, quienes le bautizaron como “el chévere de la salsa” (chévere le llaman en la isla a las personas agradables y de buen trato).