Capítulos

26 de febrero de 2011

DOMINGO 7: MAYORÍA APLASTANTE







En la situación que padecen por igual las dos grandes fracciones en que está divido el país, la mayoría aplastante, la cual ve en un rincón a una elite que acapara beneficios desde hace más de una década, el punto de encuentro de ambas partes estaría reflejado en el chiste ó fábula del tonto, cuya moraleja más difundida es  que "El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto..." Por todos lados habría necesidad de ser mayoría aplastante sin sentir vergüenza.

El mencionado chiste o  fábula cuenta que un grupo de personas se divertía con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia que vivía haciendo pequeños mandados y recibiendo limosnas. Diariamente, llamaban al tonto al bar donde se reunían. Le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 500 y otra de menor tamaño pero de 1.000. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, por lo que era motivo de risas para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos, y éste le respondió:

 - Lo sé señor. No soy tan tonto... Vale la mitad, pero el día que escoja la otra el jueguecito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.

En el Paraíso de Tontos en el que hemos decido vivir más del 99% de los venezolanos de hoy, resulta natural que los diputados aprueben sanciones contra ellos mismos, y luego lo celebren. De igual carácter serían los clamores de trabajadores que piden la expropiación de las empresas que les emplean, y de los sindicatos por abandonar sus conquistas, a cambio de entrar en el régimen desmejorado de la Ley Orgánica del Trabajo (LOT).

En una categoría diferente de tontos se hallarían los que se derivan del decir que “el ofrecer y no dar, hace a los tontos alegrar, y una de cuyas manifestaciones recientes quedó plasmada en los vítores al anuncio de que en los próximos seis años se edificarán 2 millones de casas y además que en este mismo 2011 se  entregarían títulos de adjudicación a personas sin techo aun cuando los hogares no estén listos. Las cifras oficiales indican que hasta mediados del 2010 el Gobierno sólo había construido cerca de 300 mil viviendas en estos 11 años de Revolución, y  que, si llegaran a terminarse algún día, nadie tendría título de propiedad definitivo, tal cual ha ocurrido con las tierras expropiadas y redistribuidas a otros pero con simples permisos de ocupación temporal.  

Una ramificación de los tontos anteriores estaría etiquetada con el proverbio árabe según el cual Ofrecer y no dar, es robar,  que caracterizaría los anuncios de la renuncia a poderes habilitantes otorgados por 18 meses por la Asamblea Nacional poco antes de finalizar su período legítimo de actuaciones, para después dar marcha atrás porque los aplausos no se hicieron escuchar antes de la materialización de la oferta que justificara algún regocijo con fundamento.

Con tal precedente, desde ya se toman previsiones de tontos para enfrentar la eventual aparición de un nuevo capítulo de naturaleza similar a la ya expresada, porque después del anuncio del incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), a principios de este año se le puso retroceso en reunión de Consejo de Ministros,  declarando que “Ni un punto ni dos punto ni nada. Ni este año 2011 y ni en 2012, ni se ve en el horizonte”.

Mientras tanto cada vez es menor el número de venezolanos  despistados, a pesar de sus comprobaciones sistemáticas, repetidas cientos de veces, que su futuro estará determinado por la convicción oficial de que El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila. En tal situación el consuelo de muchos se habría cifrado en las posibilidades de los pagarés que tarde o temprano se presentarían al cobro sin aviso ni protesto como final del cuento de que Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.



20 de febrero de 2011

El papel ha muerto ¡Viva el papel!


EL NACIONAL - Domingo 20 de Febrero de 2011
Siete Días/7



Siete Días

SIMÓN ALBERTO CONSALVI





E n 1978 Miguel Arroyo escribió un magnífico texto titulado "Cuento del papel". La pasión de Miguel se tradujo en erudición. Amaba el papel y todo lo que éste había significado y significaba en la historia universal y, particularmente, en la historia del arte.

Allí leemos que, según relatos antiguos y contemporáneos, el papel fue inventado en el año 105 de la era cristiana por un inteligente eunuco chino llamado T’sai Lun. Miguel explica que el inventor era enemigo del despilfarro y, "obsesionado por la idea de encontrarle utilidad a los retazos que quedaban de las telas empleadas para escribir, T’sai Lun tomó una buena porción de esos sobrantes, los humedeció, los batió hasta casi desintegrarlos, los sumergió en una cuba con agua y recogió la pasta que así había obtenido en cedazos de cáñamo o bambú preparados de antemano". De ahí nació el papel, de los retazos de telas "mojadas, majadas, estrujadas, prensadas y puestas a secar...".

Miguel refiere que pasaron más de mil años para que el papel encontrase el camino hacia Occidente. "Cuando en el año 1150 de nuestra era el papel y los modos de hacerlo pasaron de Marruecos a España, los europeos mantenían la costumbre ­iniciada en Pérgamo en el siglo II antes de Cristo­ de sacrificar corderos recién nacidos, terneros nonatos y cabritos en cierto modo imberbes, para con sus tiernas pieles ­despojadas de todo pelo o vellón­ y lijadas y pulidas hasta punto de brillo, hacer sus pergaminos".

A comienzos del siglo XIII, el papel pasa de España a Italia, Francia, Alemania, Países Bajos, Inglaterra. Cuando el papel llegó a Estados Unidos, se dieron casos como el de un industrial de Maine que importaba momias de Egipto y utilizaba los trapos de sus vendajes para producirlo en tiempos de escasez.

Miguel anota algo que no puede obviarse: al llegar el conquistador Hernán Cortés a México, en 1519, encontró que mayas y aztecas ya fabricaban su propio papel, que obtenían de la corteza de la morera, los unos, y de la higuera, los otros.

Cuando Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles en 1440, el papel inició la odisea de la historia, la gran revolución de todos los tiempos, la revolución de las ideas. Terminó el privilegio de los copistas medievales que iluminaban sus refinados pergaminos para las aristocracias o las altas jerarquías eclesiásticas. El saber dejó de ser monopolio de príncipes y cardenales.

Durante cinco siglos, los plebeyos del planeta pudimos leer y contagiarnos con todos los herejes que en el mundo han sido, a pesar de que la Santa Inquisición trató en vano de salvarnos de las llamas del infierno.

A finales del siglo XX, sabios y tecnócratas profetizaron la muerte del papel. Los periódicos dejarían de ser impresos en él y a los lectores se nos abrirían otras inimaginables opciones.

La aparición de Internet confirmó la profecía.

Internet subvertirá el mundo del siglo XXI, como lo hizo Gutenberg en el XV. La red revolucionó la idea de la política, y nunca más volverá a ser lo que fue, reducto de conspiradores contra la opinión de la gente. La información depurará la política. Ya existen países, organizaciones de variadas características, cuyas cuentas públicas están en la web.

Llamarlas "públicas" ha sido una ironía. Ha proliferado el secreto. En los días por venir no se pondrá mentir impunemente, ni falsificar los hechos ni ocultarlos. Los dictadores probablemente enloquezcan, y tendrán buenas razones para perder el juicio, porque la era digital los condena. Su tiempo no es este. Están más cerca de la Edad de Bronce. La democracia será transparente. La piedra de toque: "accountability".

Google, Facebook, Twitter, Youtube, los blogs, se convierten en fenómenos impredecibles. Wikileaks es apenas un signo del porvenir. Estamos sólo en las vísperas. La Unesco ha puesto en Internet la Biblioteca Digital Mundial. Para la educación y la cultura se abren horizontes sin límites. El "cajero automático de libros" permite adquirir el que se quiera, impreso en papel elegante y grato al tacto y a la vista, en tres minutos. Ya existe un diario para iPad.

Obviamente, sobre el periodismo y los periódicos la red plantea los más grandes desafíos. No pocos han desaparecido, otros optaron rápidamente por sus ediciones electrónicas. Un gran número navega en las dos aguas, el papel y la red. No sé cuántos diarios están en Internet, un directorio nos lleva país por país y su número es abrumador, en sesenta minutos podemos leer los que nos interesan o, simplemente, "ojearlos"; están escritos en más de cien idiomas y la opción es de cada navegante. No es la Torre de Babel.

El periodismo seguirá siendo periodismo escrito y el periodista será desafiado a una competencia de imaginación que integre al lector, dialogue con él, lo ilustre, lo considere persona y, al mismo tiempo, lo entretenga. El legado de Gutenberg sobrevive en la gran metamorfosis. Igual sucederá con el papel. Tiempo al tiempo.

La libertad y los árabes

http://jusmenacu.net/files/8_VargasLlosa_Libertadyarabes.pdf

http://impresodigital.el-nacional.com/ediciones/2011/02/20/default.asp?cfg=4969DFGD4554&iu=11603




EL PAÍS, domingo 13 de febrero de 2011 29

La libertad y los árabes
PIEDRA DE TOQUE. 

¿Qué mejor prueba que la caída de Mubarak de que la historia no está escrita y que
toma direcciones que escapan a todas las teorías? El Occidente liberal y democrático debería celebrarlo
Por MARIO VARGAS LLOSALA CUARTA PÁGINA OPINIÓN

El movimiento popular que ha sacudido
a países como Túnez, Egipto,
Yemen y cuyas réplicas han llegado
hasta Argelia, Marruecos y Jordania
es el más rotundo desmentido a quienes,
como Thomas Carlyle, creen que “la historia
del mundo es la biografía de los grandes
hombres”. Ningún caudillo, grupo o
partido político puede atribuirse ese sísmico
levantamiento social que ha decapitado
ya la satrapía tunecina de Ben Ali y
la egipcia de Hosni Mubarak, tiene al borde
del desplome a la yemenita de Ali Abdalá
Saleh y provoca escalofríos en los
gobiernos de los países donde la onda convulsiva
ha llegado más débilmente como
en Siria, Jordania, Argelia, Marruecos y
Arabia Saudí.
Es obvio que nadie podía prever lo que
ha ocurrido en las sociedades autoritarias
árabes y que el mundo entero y, en
especial, los analistas, la prensa, las cancillerías
y think tanks políticos occidentales
se han visto tan sorprendidos por la explosión
socio-política árabe como lo estuvieron
con la caída del muro de Berlín y la
desintegración de la Unión Soviética y sus
satélites. No es arbitrario acercar ambos
acontecimientos: los dos tienen una trascendencia
semejante para las respectivas
regiones y lanzan precipitaciones y secuelas
políticas para el resto del mundo.
¿Qué mejor prueba que la historia no está
escrita y que ella puede tomar de pronto
direcciones imprevistas que escapan a todas
las teorías que pretenden sujetarla
dentro de cauces lógicos?
Dicho esto, no es imposible discernir
alguna racionalidad en ese contagioso
movimiento de protesta que se inicia, como
en una historia fantástica, con la inmolación
por el fuego de un pobre y desesperado
tunecino de provincia llamado
Mohamed Bouazizi y con la rapidez del
fuego se extiende por todo el Oriente
Próximo. Los países donde ello ha ocurrido
padecían dictaduras de decenas de
años, corruptas hasta el tuétano, cuyos
gobernantes, parientes cercanos y clientelas
oligárquicas habían acumulado inmensas
fortunas, bien seguras en el extranjero,
mientras la pobreza y el desempleo,
así como la falta de educación y salud,
mantenían a enormes sectores de la
población en niveles de mera subsistencia
y a veces en la hambruna. La corrupción
generalizada y un sistema de favoritismo
y privilegio cerraban a la mayoría
de la población todos los canales de ascenso
económico y social.
Ahora bien, este estado de cosas, que
ha sido el de innumerables países a lo
largo de la historia, jamás hubiera provocado
el alzamiento sin un hecho determinante
de los tiempos modernos: la globalización.
La revolución de la información
ha ido agujereando por doquier los rígidos
sistemas de censura que las satrapías
árabes habían instalado a fin de tener a
los pueblos que explotaban y saqueaban
en la ignorancia y el oscurantismo tradicionales.
Pero ahora es muy difícil, casi
imposible, para un gobierno someter a la
sociedad entera a las tinieblas mediáticas
a fin de manipularla y engañarla como
antaño. La telefonía móvil, el internet, los
blogs, el Facebook, el Twitter, las cadenas
internacionales de televisión y demás
resortes de la tecnología audiovisual han
llevado a todos los rincones del mundo la
realidad de nuestro tiempo y forzado
unas comparaciones que, por supuesto,
han mostrado a las masas árabes el anacronismo
y barbarie de los regímenes
que padecían y la distancia que los separa
de los países modernos. Y esos mismos
instrumentos de la nueva tecnología han
permitido que los manifestantes coordinaran
acciones y pudieran introducir
cierto orden en lo que en un primer momento
pudo parecer una caótica explosión
de descontento anárquico. No ha sido
así. Uno de los rasgos más sorprendentes
de la rebeldía árabe han sido los esfuerzos
de los manifestantes por atajar el
vandalismo y salir al frente, como en
Egipto, de los matones enviados por el
régimen a cometer tropelías para desprestigiar
el alzamiento e intimidar a la
prensa.
La lentitud (para no decir la cobardía)
con que los países occidentales —sobre
todo los de Europa— han reaccionado, vacilando
primero ante lo que ocurría y luego
con vacuas declaraciones de buenas
intenciones a favor de una solución negociada
del conflicto, en vez de apoyar a los
rebeldes, tiene que haber causado terrible
decepción a los millones de manifestantes
que se lanzaron a las calles en los
países árabes pidiendo “libertad” y “democracia”
y descubrieron que los países libres
los miraban con recelo y a veces pánico.
Y comprobar, entre otras cosas, que
los partidos políticos de Mubarak y Ben
Ali ¡eran miembros activos de la Internacional
Socialista! Vaya manera de promocionar
la social democracia y los derechos
humanos en el Oriente Próximo.
La equivocación garrafal de Occidente
ha sido ver en el movimiento emancipador
de los árabes un caballo de Troya
gracias al cual el integrismo islámico podía
apoderarse de toda la región y el modelo
iraní —una satrapía de fanáticos religiosos—
se extendería por todo el Oriente
Próximo. La verdad es que el estallido
popular no estuvo dirigido por los integristas
y que, hasta ahora al menos, éstos
no lideran el movimiento emancipador
ni pretenden hacerlo. Ellos parecen mucho
más conscientes que las cancillerías
occidentales de que lo que moviliza a los
jóvenes de ambos sexos tunecinos, egipcios,
yemenitas y los demás no son la sharia
y el deseo de que unos clérigos fanáticos
vengan a reemplazar a los dictadorzuelos
cleptómanos de los que quieren
sacudirse. Habría que ser ciegos o muy
prejuiciados para no advertir que el motor
secreto de este movimiento es un instinto
de libertad y de modernización.
Desde luego que no sabemos aún la
deriva que tomará esta rebelión y, por
supuesto, no se puede descartar que, en
la confusión que todavía prevalece, el integrismo
o el Ejército traten de sacar partido.
Pero, lo que sí sabemos es que, en su
origen y primer desarrollo, este movimiento
ha sido civil, no religioso, y claramente
inspirado en ideales democráticos
de libertad política, libertad de prensa,
elecciones libres, lucha contra la corrupción,
justicia social, oportunidades para
trabajar y mejorar. El Occidente liberal y
democrático debería celebrar este hecho
como una extraordinaria confirmación
de la vigencia universal de los valores
que representa la cultura de la libertad y
volcar todo su apoyo hacia los pueblos
árabes en este momento de su lucha contra
los tiranos. No sólo sería un acto de
justicia sino también una manera de
asegurar la amistad y la colaboración con
un futuro Oriente Próximo libre y democrático.
Porque ésta es ahora una posibilidad
real. Hasta antes de esta rebelión popular
a muchos nos parecía difícil. Lo ocurrido
en Irán, y, en cierta forma, en Irak, justificaba
cierto pesimismo respecto a la
opción democrática en el mundo árabe.
Pero lo ocurrido estas últimas semanas
debería haber barrido esas reticencias y
temores, inspirados en prejuicios culturales
y racistas. La libertad no es un valor
que sólo los países cultos y evolucionados
aprecian en todo lo que significa. Masas
desinformadas, discriminadas y explotadas
pueden también, por caminos tortuosos
a menudo, descubrir que la libertad
no es un ente retórico desprovisto de sustancia,
sino una llave maestra muy concreta
para salir del horror, un instrumento
para construir una sociedad donde
hombres y mujeres puedan vivir sin miedo,
dentro de la legalidad y con oportunidades
de progreso. Ha ocurrido en el
Asia, en América Latina, en los países que
vivieron sometidos a la férula de la Unión
Soviética. Y ahora —por fin— está empezando
a ocurrir también en los países árabes
con una fuerza y heroísmo extraordinarios.
Nuestra obligación es mostrarles
nuestra solidaridad activa, porque la
transformación de Oriente Próximo en
una tierra de libertad no sólo beneficiará
a millones de árabes sino al mundo entero
en general (incluido, por supuesto, Israel,
aunque el Gobierno extremista de
Netanyahu sea incapaz de entenderlo).
© Derechos mundiales de prensa en todas las
lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2011.
© Mario Vargas Llosa, 2011.



18 de febrero de 2011

DOMINGO 7: 20 DE FEBRERO DE 1859






Josué Fernández
 
 En honor a la fecha grabada en el bucle superior derecho de la cinta tricolor anudada al escudo venezolano, este 20 de Febrero el autor habitual cede el espacio de la columna DOMINGO SIETE a un texto del coronel Tirso Salaverría, quien se convirtió en héroe nacional otro domingo como hoy en 1859, y pasó a la historia dejando escrita una proclama, algunos de cuyos fragmentos se repiten más adelante.

Tirso Salaverría tuvo papel principal en el inicio de una guerra civil en Venezuela, también conocida como Guerra Larga, Revolución Federal o Guerra de los Cinco Años. El 20 de febrero de 1859 estalló en la ciudad de Coro el movimiento de la Federación, que se convirtió en esa guerra de funestas consecuencias para el país. Después de la guerra de independencia, es la más larga contienda civil que ha sufrido nuestra patria.

La primera justificación del coronel Salaverría a las acciones por las que resultó protagonista de aquel momento crucial, él la atribuye a una frustración por el apoyo a una revolución  a la que se sintieron “Atraídos por los encantos de su programa fascinador, concurrieron a consumarla todos los venezolanos; y su triunfo no ha producido otros gajes que el entronizamiento de una minoría siempre retrógrada, siempre impotente en su caída, siempre ávida de satisfacer innobles venganzas”.

Proclaman la libertad en las elecciones; y nunca las elecciones se han verificado más a expensas de la libertad del pueblo. Invocase como el garante más seguro de la soberanía popular el voto universal en las mismas elecciones; y lo que hemos visto ha sido el escarnio del voto universal.

Bajo esa tutela depresiva tuvieron lugar las elecciones para la Convención Nacional. ¿Y cuál había de ser el resultado? Otra vez la centralización del poder contra el querer de los pueblos paladinamente manifestado; otra vez el dejar sometida la suerte del país a la voluntad de un hombre y su partido; otra vez el abrir anchuroso campo para perpetuarse en el poder público, uno con algunos, con ultraje de los principios preconizados en esta misma carta central.

Este pensamiento mágico, regenerador; ese símbolo de fe política de todos los venezolanos; ese refugio salvador, único que el cielo nos depara en la deshecha tormenta que las pasiones azuzadas por los desmanes de un poder arbitrario han descargado sobre nosotros, es la reorganización de Venezuela en República eminentemente Federal.

Mi corazón abunda en sentimientos de júbilo que mi débil voz puede apenas explicar. Sin derramarse ni una sola gota de sangre, sin vejámenes ni tropelías de ningún género, sin que nadie pueda lamentar una injuria que de palabra o de derecho le arrogaseis; sin más armas que vuestro valor y sin más esfuerzos que los de vuestras voces, me acompañasteis anoche en la grave empresa de desarmar la fuerza.

No temáis. La Federación es el gobierno de todos. La Federación es el gobierno de los libres, y Venezuela obtendrá el lauro de la Federación. No hay un solo venezolano, con excepción del reducido club que hasta hoy nos ha dominado, cuyo corazón no lata de entusiasmo al impulso de esa voz mágica y arrobadora.

https://twitter.com/jodofeal
 

15 de febrero de 2011

FINALISTAS EDICIÓN Y ESTILO USM 2011-1

I.- EMPRESAS POLAR "SÍ SE PUEDE"

Equipo:
GÓMEZ M., Carlos E.
                USTÁRIZ A., Carla J. 
                VERGARA A., Nixsay A.
  • Nueva Edición:


Impacto del anuncio:
La imagen mostró un cambio significativo que se evidencia en el antes y el después.  La nueva edición es más armoniosa y logra transmitir felicidad al jubilarse en Empresas Polar. La idea de la secuencia de personas en edad de jubilación refiere al hecho de la continuidad de ese beneficio.
.Los colores, nuevas imágenes, y el resumen del texto, l dieron un cambio agradable a la vista. Llama la atención.

Aportaciones de la estructura narrativa.
.En los gestos del señor se ve tranquilidad y felicidad por haberse jubilado, y va reforzado con el texto que lleva optimismo a la gente en la afirmación de "Sí Se Puede" tener una vida normal después de jubilarse, sin preocupaciones

Estrategia comunicativo - persuasiva.
.Capta la atención  por las expresiones en las caras de las personas, el espectador participa por proyección pues todos quieren llegar a esa edad y jubilarse obteniendo tales beneficios.


  • Mensaje Inicial:
  •    


OTROS TRABAJOS VOTADOS EN EDICION Y ESTILO  USM 2011-1


a)     EXCELSIOR GAMA 

Equipo:
ANTELIZ, Marco A.
REYES Z., Laura V.  
YANEZ T., Rhonald G
  • Nueva Edición:


Significado que se deriva de los elementos cromáticos:
Dar la sensación de frescura y vida, en la propuesta revisada se hace mayor énfasis en tales aspectos.

Aportaciones de la estructura narrativa: el texto es fundamental, aunque sólo dice el nombre que sugiere el tipo de arte. Sin este sólo sería un cuadro enmarcado como una pintura.
  
Función que realiza el texto escrito/ verbal: identificar el elemento visual principal del mensaje y darnos a entender hacia dónde va encaminado este elemento, el texto es muy necesario.

Estrategia comunicativo - persuasiva.
Capta la atención asociando dos cosas (arte y naturaleza), pretende convencer razonadamente, pareciera que el espectador puede participar tanto por identificación como por proyección.

Impacto del anuncio:
Propuesta uno: elemento central de vivos colores que denotan frescura, se puede ver el factor humano en conjunto con el natural.
Propuesta dos: elemento central de vivos colores, los colores del contenido son más oscuros denotando seriedad, belleza natural.

Presentación del producto: el mensaje busca dar a entender que la empresa se preocupa por el medio ambiente y la frescura de los productos a la disposición de sus clientes.

Público al que se dirige el anuncio:
Puede comprender edades varias pero estaría formado principalmente por adultos; con cierto nivel adquisitivo y que deberían tener cierto nivel cultural y educativo. Se utiliza el elemento artístico para fusionarlo adicionalmente con un mensaje de responsabilidad ambiental.

Valores y estereotipos que se utilizan como reclamo o se manifiestan:
Al igual que el arte humano la naturaleza es bella y gracias a ella se pueden crear obras como las de naturaleza viva. Pero sin una naturaleza viva ¿cómo el hombre podría realizar tan bellas pinturas?, estos nos llevaría al mensaje subyacente  de Cuidemos lo que tenemos, cuidemos el medio ambiente.
  • Mensaje Inicial: 

 
b)   DAO & SONS

Equipo:
CALLES D., Soley E.
GONZALEZ R., Cristian
MORALES V., Iván A.
OCANDO S., Ernesto A.
RIVAS, Carolina
  • Nueva Edición: 

Nombre del producto / marca: Daos

Eslogan /logotipo:
Que nada limite a los sentimientos

Descripción del producto y de sus destinatarios:
. Esta publicidad promociona a Gustavo Daos como fotógrafo y su estudio fotográfico  personal

TIPO DE CAMPAÑA:
 Campaña emotiva de reconocimiento

TRATAMIENTO DEL PRODUCTO:
Presentación de los sentimientos que están arraigados a la entrega fotográfica e intenta a su vez determinar ventajas frente a otros

Descripción de los elementos morfológicos:
. Es una publicidad sencilla, muestra una cámara fotográfica apuntando de frente a quien la vea para captar su atención. Tiene un fondo en blanco que permite resaltar el resto.

ANÁLISIS SUBJETIVO. ¿Qué nos sugiere?

Impacto del anuncio:
. Resulta atractivo el hecho de que la cámara apunte hacia el receptor del mensaje; cuando se leen los diferentes sentimientos se hace expresa la dedicación del fotógrafo a su trabajo. De igual forma, invita a buscar información de Gustavo Daos y de las cosas previas que ha realizado. 

Presentación del producto:
. Se utilizo la cámara fotográfica, implemento fundamental para el servicio que se ofrece, para mostrar que solo se necesita sentimientos, actitud y disposición para lograr una muy buena toma.

Público al que se dirige el anuncio:
.  Todo público, personas interesadas en la realización de algún trabajo fotográfico.

  • Mensaje Inicial: