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14 de junio de 2010

Spanglish, ¿nueva lengua o destrucción del idioma?

EL NACIONAL - Domingo 13 de Junio de 2010 Siete Días/5

Siete Días

Debate lingüístico. Millones de latinos que viven en Estados Unidos mezclan el castellano con el inglés. Aunque choque a muchos puristas, evidencia la hibridez que hoy caracteriza la cultura de ese país
MICHELLE ROCHE RODRÍGUEZ
mroche@el-nacional.com


En una avenida de Queens, el lugar en la ciudad de Nueva York donde la población hispana es más numerosa, puede leerse un anuncio publicitario de un profesional que ofrece sus servicios: "Soy un contador con experiencia: pague sus taxes a tiempo".

Frente a este cartel, hay otro en el que una mujer habla por celular: "Hey, papi, ya me llegó el green card, estoy muy happy".

Son frases construidas en spanglish, una forma de expresión utilizada por muchos inmigrantes latinos en Estados Unidos que hoy en día es centro de análisis de lingüistas, lexicólogos y especialistas en el idioma castellano dentro y fuera del país.

Cuando en el año 2008 el jurado del Premio Pulitzer otorgó el galardón en la categoría de mejor trabajo de ficción al autor dominicano Junot Díaz por la novela La breve y maravillosa vida de Oscar Wao, demostró que el sector universitario estadounidense reconocía la fuerte influencia hispana en ese país.

En el libro de Díaz se alternan dos historias, una que cuenta las tribulaciones de Oscar León, un joven latino en Nueva Jersey, y la de su madre, Belicia Cabral, en la República Dominicana de la época de Rafael Trujillo. La novela describe la vida del working class hispano en Estados Unidos, dicho en su propio idioma, el spanglish. "Listen palomo: You have to grab a muchacha y méteselo. That will take care of everything. Start with a fea. Coge that fea!", le aconseja el tío Rodolfo al protagonista de la novela para "resolver" su castidad.

Con esta manera de escribir, Díaz propone lo que denomina "un shift", que revela el peso de los hispanos en la cultura nacional y la importancia no sólo de hablar inglés, sino español. Prueba de ello es que en la cadena de librerías estadounidense Barnes & Noble sugieren un diccionario español/inglés a quienes compran la novela.

El spanglish o inglañol, en su definición básica, se refiere a la mezcla del inglés con el castellano y es consecuencia del intercambio cultural de los numerosos inmigrantes latinos que en las últimas décadas han llegado a tierra estadounidense. Estadísticas de la oficina del Censo de Estados Unidos revelan que el español es, después del inglés, el segundo idioma más importante y se habla en el hogar de más de 40 millones de habitantes. En el año 2050, los hispanos representarán 24,4% de la población total de ese país, lo que corresponde a alrededor de 102,6 millones de personas. Una cifra difícil de ignorar.

Los medios de comunicación son vitrinas de esta forma de hablar. Lo usan revistas como Latina, las cadenas de televisión Telemundo y Univisión, y cerca de 300 estaciones de radios hispanas de esa nación. También es usual en programas infantiles como Plaza Sésamo y Dora la Exploradora; en este último, la protagonista pasa del inglés al castellano inadvertidamente, pues algunos personajes del dibujo animado sólo saben hablar en español.

Bildin’ una lengua. Dos tipos de críticas son las más comunes frente a este fenómeno.

La de los investigadores que encarnan la posición de los miembros de la Academia de la Lengua de Estados Unidos y las escuelas universitarias de español, y la de los individuos de número de la Real Academia de la Lengua Española.

Los lingüistas del castellano en Estados Unidos observan en esta forma de hablar híbrida un ingrediente político. De acuerdo con el Atlas de la lengua española en el mundo (Editorial Ariel, 2007), es "una variedad de mezcla bilingüe que, desde un punto de vista sociohistórico, surge principalmente en el seno de un grupo étnico que se resiste de algún modo a la completa asimilación del grupo dominante".

Asume que el spanglish se construye a partir del castellano al introducírsele términos anglosajones sin traducir, o traducidos de forma incorrecta. Sin embargo, otros lingüistas lo consideran un idioma cuya base gramatical está en el inglés. Para Gerardo Piña-Rosales, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, una institución a la vanguardia del estudio de este fenómeno lingüístico, "el spanglish disminuirá a medida que los hispanos tengan acceso a la educación, y gracias a ella puedan llegar a dominar bien su propia lengua y, por supuesto, el inglés".

El profesor de Cultura Latinoamericana en el Amherst College de Massachusetts, Ilan Stavans, que estuvo recientemente en Caracas para dictar unas charlas sobre el tema, está convencido de que la inmigración latina está cambiando la cultura estadounidense y que ello se refleja en el uso extendido del spanglish entre sus clases populares. Asegura que la aceptación de esta manera de hablar en la literatura culta demuestra que ha comenzado a pasar de la fase oral a la escrita y que podría convertirse en un nuevo idioma, a través de un proceso parecido al de la formación de las lenguas romances en la temprana Edad Media.

Los puristas de la Real Academia de la Lengua Española no comparten la visión de Stavans e incluso han llegado a calificarlo de charlatán, sobre todo desde 2003, cuando publicó Spanglish: The Making of a New American Language (Harper Collins). En el libro, el autor reúne 6.000 palabras en spanglish y traduce la primera parte de un libro fundamental del castellano, Las aventuras del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.

Para Roberto González-Echeverría, profesor de la Universidad de Yale, es un problema de dignidad: el avance de una aberración del castellano (y del inglés) resta sobriedad a la cultura de los hispanos ante los ojos de la comunidad anglosajona, mayoritaria en Estados Unidos.

Al otro lado del océano Atlántico, las posiciones son inflexibles. El Diccionario de la RAE no reconoce ni la voz spanglish ni sus sinónimos; el Merriam-Webster, en cambio, lo aceptó en 1965.

Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española, niega la importancia de un fenómeno lingüístico semejante y lo describe como un "mito comercial" para dar poder a los hispanos y mostrar, a través de la herramienta cultural que ofrece el spanglish, una homogeneidad que no tiene, pues es tan diverso como las naciones originarias de sus hablantes. Por ello se habla del dominicanglish, el cubonish y el newyorican. Prefiere hablar de "un idioma que convive con otro y se influyen mutuamente".

No todos los españoles tienen prurito frente a esta forma de hablar. Para el filósofo catalán Eduardo Subirats, académico de la Universidad de Nueva York, la posición de la RAE evidencia una "administración torpemente centrada en los principios de vigilancia y castigo, por una parte, y la exaltación nacionalista por otra", posiciones que considera típicas de la derecha católica que aún rige la cultura de la península ibérica.

El ciberspanglish. En Latinoamérica, la discusión se centra más bien en la necesidad de defender el castellano del ciberspanglish, una forma de hablar, que aunque está desvinculada de las construcciones gramaticales del inglés, introduce términos de la informática en este idioma al castellano.

Luis Barrera Linares, individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua, indica que el préstamo de un idioma a otro no tiene que ver con que falten las palabras en castellano, sino que pocos se preocupan en buscarlas: "Le tengo más miedo a la anglobalización, porque ésta implica la imposición a través de Internet de una sola lengua hegemónica que controlará prácticamente todo el conocimiento.

No estoy en contra de la influencia del inglés en la cultura, pero creo que si queremos defender el poder cultural del español, hay que poblar la red con otras lenguas; si queremos defender el poder cultural del español, hay que hablarlo en línea".

2 comentarios:

  1. • Gramática descriptiva intuye llaneza de spanglish y similares como contribución al entendimiento inmediato.

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  2. El Español como el Ingles son lenguas muy elegantes, debemos mantenerlas separadas y no dejar que individuos idiotas por pereza las destruyan, mantengamos ambas sin barbarismos gramaticales !

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